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Vaciar todo

Locura y degradación


btm
 btm
(@btm)
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Topic starter  

¿Por dónde empiezo? 

Hace tres años me separé de mi marido, el padre de mi hija. Llevábamos quince años juntos, de los cuales los últimos cuatro, fueron un autentico decálogo de todo lo despreciable que pueden ser dos personas. Comportamientos neuróticos, erráticos, y vergonzosos por parte de los dos. Quizás más de él, porque desde que tuvimos a la niña, él tomó el mando de la relación, pero ello no me exime de mi parte de culpa.

Se fue con otra, mucho más joven. Y fin de la historia. Lloré hasta que me quedé seca, adelgacé diez kilos, porque solamente me alimentaba de tabaco y café.  Me puse buena, me acosté con unos cuantos tíos, y perdí totalmente la cabeza.

Unos meses antes de separarme, comencé a filtrear con uno de mis jefes "S". Estaba desesperada, aterrorizada, dolida, y maltratada también. La cosa no fue a más. Él tenía pareja, y justo se quedó embarazada, así que ahí quedó la cosa. He de contar una anécdota, una vez hablando de su época de soltero, me dijo que tenía un listado de tías desesperadas, a las que llamaba por la noche, cuando estaba borracho, para ir a sus casas a "echar un polvo".

Sin que yo lo supiera, habló con un compañero suyo, que trabaja en la misma planta que nosotros, para que saliera conmigo. Supongo que me vio tan desesperada que quiso ayudar. Ese amigo "A", es diez años más mayor que yo, llevaba unos cuatro separado. Y entre el traje que llevaba, la exquisita educación que tenía, y que su único tema de conversación era su hija, me quedé prendada al instante, aunque al mismo tiempo, sentía una especie de vergüenza, porque muy dentro de mi sabía que era poca cosa para mi. Y porque mis compañeros siempre que venían a algún tío, típicamente bueno, me decían que era ideal para mi.

Comenzamos a charlar y a salir, desde el principio le pedí que me prometiera que no iba a hablar de esa relación con mi jefe, ni con nadie del trabajo. Así lo hizo. Luego, no paraba de provocarle con conversaciones sexuales. Le dije que salía con otros, que  era una tía libre, y que no estaba para relaciones seria. Ya lo sé, esa era la idea de libertad que tenía. Petético.

Él se mostró desde el minuto uno con miedo. Supongo que mostrarme tan sexual le espantó. Yo ante la sensación de que pasaba de mi, me enganché más a él. Le llamaba, le escribía, le buscaba, y viéndolo ahora, y leyendo también algunas cosas que escribí en su momento en una especie de diario que tengo, me comporté como una autentica pirada.

El caso es que en el trabajo yo pasaba de él. He de decir que ahí estoy muy bien considerada. Soy muy atractiva y muy competente, y eso hace que en el trabajo los hombres me admiran. Por eso ahí, sentía vergüenza de él, y él me lo dijo una vez con amargura, que yo me avergonzaba de él, y que es por eso no me atrevía a decírselo a nadie. 

Bueno, la relación duró en el tiempo, aunque no avanzó. Se quedó en encuentros sexuales cada mes o dos meses. Eso sí, yo dejé de verme con otros hombres, porque me enamoré locamente de él, y él me seguía el juego. Nunca me buscaba activamente, o casi nunca, porque algunas veces, si que me llamaba borracho a las tantas de la madrugada, pero casi siempre yo le buscaba, y él acudía. Durante el acto sexual, siempre nos decíamos lo mucho que nos queríamos. Hacíamos el amor, y era algo maravilloso. A pesar de que técnicamente no era el mejor amante, me cautivaba, he de decir que nunca había sentido lo que sentí con él. Algunas veces sacaba el tema de mi jefe, me decía en broma, mañana se lo cuento a S, y luego me decía, creo que le gustas mucho.

Con las quedadas, me di cuenta de que el tío tenia una casa muy normalita, a pesar de el alto salario que percibía. Muchas veces pagaba yo, siempre estaba borracho, pasaba todo su tiempo libre en un bar de mala muerte, con unos colegas raros. Me ofreció una vez cocaína, rechacé su invitación, él consumió y ya a partir de ahí, supe que siempre venía colocado. Y que si no es adicto, por lo menos es consumidor de coca algunos fines de semana al mes.

Al final pasó lo que tenía que pasar. Él decía que me quería pero pasaba de mi bastante. Yo estaba locamente enamorada de una idea de él que creé en mi cabeza, y después de cada encuentro, le bloqueaba porque su imagen contrastaba con la que tenía. Cmencé a sospechar de que el tío tenía hábitos poco saludables, a pesar de su apariencia impecable. En publico es el típico hombre adorable y gracioso. En privado tiene unos cambios de humor brutales, y a veces es un mutilado emocional. Para mi existian dos "A", El del trabajo del que me avergonzaba y no quería ver en pintura, y el tío de después del trabajo, al que adoraba.

Después de uno de nuestros encuentros, pasó de mi como de costumbre, y aproveché para dejarle. Le bloqueé como solía hacer, y ya no más. Lo que pasó después, fue que él al ver de que los meses pasaban y yo no me ponía en contacto como era habitual, se lo contó a mi jefe. Se lo dijo un día antes día de que celebramos una comida de trabajo, en el que él no estaba. Mi jefe se emborrachó porque llevaba unos meses separado sin decírselo a nadie. Se puso a llorar, fue a preguntarle por el motivo, me apartó para contármelo, al comenzar a darle consejos, como era habitual en mi (he de decir que soy famosa por mis consejos hiper sensatos) me lo dijo, que sabía lo que pasó con su amigo, que éste le preguntó si era más importante la amistad o una promesa. Le dio las fechas, le dijo que yo le ponía malas caras en el trabajo, y que me llamaba de madrugada borracho. Éste dato me dolió especialmente, recordé una conversación que tuve con él, una vez que me llamó así, le pregunté si no era como su amigo, que hacía lo mismo con tías desesperadas, me dijo que no, y que su amigo era un poco fantasma. Confirmé ante mi jefe la relación, conté que yo también había estado en su casa, cosa que él no contó, y  que la relación fue un error, que tenía la autoestima muy baja. Me jefe me dijo que no, que simplemente los dos lo habíamos pasado mal en anteriores relaciones, y que estábamos resentidos. Lo negué, le dije que su amigo bebía mucho, que no llegaba sexualmente, que era barriobajero. Sentía rabia, me sentí traicionada, y fue cruel. Mi jefe me dijo que bueno, que si es lo que quería pues que bien, que es verdad que su amigo es mucho más mayor, y que yo pueda estar con  alguién mucho mejor. Me pidió que no le echara la bronca, le dije que no se preocupara, pero lo hice.

Escribí a A, le pedí que no contara intimidades, que no fuera vulgar, que no hablara. Lo negó, dijo que solamente había dicho que estuvimos juntos, que lo de borracho no se lo dijo. No le creí porque es imposible creer eso. Le propuse tomar café para hablar. No pudo ser, porque cuanto más tiempo pasaba, más rabia me daba. Me contactó a los dos meses para saber cómo me encontraba después de contagiarme con el covid, le pedí que se olvidara de mi, le dije que nos habíamos querido con torpeza, y que la próxima vez si hablara de mi, que lo hiciera con lealtad. 

Han pasado ocho meses, los últimos dos me sentí nuevamente atraída por mi jefe, tenemos una relación amor- odio, unas veces filtreamos y otras mantenemos unas discusiones casi violentas. A veces tiene que intervenir nuestro jefe superior, los compañeros sospechan que nuestra mala relación se debe a que el día de la comida pasó algo entre los dos. 

Con A, seguimos igual, entra al despacho a menudo. Cuando hay gente alrededor nos miramos, debatimos sobre política, bromeamos. Cuando nos encontramos cara a cara ni nos saludamos, o lo hacemos tímidamente.  Yo le echo muchísimo de menos. Por las noches me quedo mirando el teléfono por si me llega algún mensaje suyo. Cuando me agobio, cierro los ojos y me imagino abrazándole fuerte y llorando. Rememoro nuestros encuentros sexuales. No he sido capaz de ir con otros hombres más de una vez, acabé llorando, porque me di cuenta de que él y yo hacíamos el amor, y de que no me interesa el sexo a secas.  

Hace una semana encontré unas conversaciones que tuvimos en el confinamiento. Parecíamos muy enamorados los dos, aunque es verdad que casi todos eran sexuales. Ese mismo día, en el trabajo, él cogió una cápsula mía para tomar un café. le envié un mensaje, preguntándole que si no me iba a dar las gracias. Me dijo que sí, me preguntó cómo estaba y que si ese mensaje significaba que aceptaba quedar con él algún día. Tras pensarlo, imaginarlo, le dije que no, le conté que encontré los mensajes, y que se me fue la olla, y me disculpé por haberle contactado.

Ayer, una super discusión con mi jefe, casi dejo el trabajo. Escribí a A echándole la culpa , diciéndole que llevaba meses aguantando la mierda de su amigo por su culpa. Él me dijo que no contó absolutamente nada. Pero lo de que me llamaba borracho se lo tiene que haber contado, y el lo sigue negando.

Me siento mal, no me entiendo, mis sentimientos son infantiles e intensos. Percibo mal la realidad, y no sé qué hacer. En la adolescencia mis padres me enviaron a vivir en casa de unos parientes, y me sentí horriblemente abandonada. Desde los quince años no vivo con ellos. En todas mis parejas repito el mismo patrón: hombres que aparentemente no me gustan y que me avergüenzan y al que al mismo tiempo adoro y dependo. A parte de mi pulsión por gustar y por filtrear. Creo que he llegado al colmo de la degradación ¿Tiene cura todo esto? ¿Cómo puede estar tan desequilibrada una persona aparentemente tan inteligente? ¿Qué debo hacer? ¿Cómo sanar y dejar de resonar con cierto tipo de personas? ¿De verdad quiero a A? ¿Cómo puedo quererme?

 

 


Citar
carlos
(@carlos)
Comunicador de tribu admin
Registrado: hace 8 años
Respuestas: 443
 

hola btm, ¿cómo va la vida? te dejo enlaces en negrita, púlsalos para leer más

sobre tu caso, una telenovela sobre un tipo al que has pretendido, hablas de sus malos hábitos, y de una entrega incondicional que estaba fundamentada en sexo, no en amor:

 

 

Respondido por: @btm

me di cuenta de que él y yo hacíamos el amor, y de que no me interesa el sexo a secas.  

esta es tu percepción, que hacíais el amor, pero creo que él sólo buscaba a alguien para desfogarse, para olvidarse de sí mismo, para obligarse a ser algo que no sentía ser; lo de ir con una máscara en plan buen padre hablando todo el rato de su hija le generó una presión que necesitaba sofocar con alcohol y cocaína, en fin, narcotizando su realidad:

 

 

Respondido por: @btm

Parecíamos muy enamorados los dos, aunque es verdad que casi todos eran sexuales

te pones a releer conversaciones que tuvisteis y te das cuenta de que sólo había sexo; si eres juiciosa y objetiva te darás cuenta de que siempre era lo mismo: él te contacta, te suelta una gracia, te pregunta o te cuenta algo trivial, te suelta alguna otra directa/indirecta y empieza el jueguito de hablar de sexo, supongo que para masturbarse y, una vez lo hiciera, cortarte con alguna excusa [o sin ella], y fin del chat del amor

una puta mierda tolerar esto, ¿no te parece? 🤷‍♂️😬

con 14 años, todavía, pero cuando ya estás en edad de haber explorado el mundo no puedes quedarte con algo tan mediocre y tan destructivo, básicamente porque en tanto en cuanto tú añores esas [pocas y malas] migajas emocionales, más te culparás por haber vivido esa relación. míralo así: si te niegas a través de su actitud, la de utilizarte como a un objeto, y vuelves a él queriendo verle el lado positivo construyes el afecto hacia ti con despojos y residuos de un tipo que no se quería, y hace resonar tu falta de amor propio

es decir, te pierdes intentando saber quién eres y qué debes hacer:

 

 

Respondido por: @btm

Creo que he llegado al colmo de la degradación

el otro día ofrecí un directo en instagram con claudia altamirano, una chavala que va plantando semillas, nuevas perspectivas, y me propuso tener una charla:

 

 

en esta charla hablaba de algo que tú resumes maravillosamente en tu asunto: locura y degradación

esto es lo que realmente importa de todo lo que cuentas, el sentir que te has degradado, que has caído bajísimo; que estás rozando la locura porque ya no se puede estar más en disonancia con la etiqueta que siempre habías llevado

hablé de esto, del destierro de la tribu, en esta reflexión sobre el drama, y concretamente en este audio sobre la pérdida

creo que estás sumamente inmersa en el drama que te has montado para mantener un estatus social, laboral, afectivo, hasta el punto de pedir a un tipo que no le cuente no sé qué a otro tipo, todo muy de patio de colegio qué quieres que te diga

la única razón por la que insistes en una relación donde no se te quiere es porque tú no te quieres, y eso no lo vas a solucionar con una pareja

necesitas salir de ese drama, estar a solas un tiempo, rehusar cualquier invitación formal o informal a recibir afecto, porque mientras no seas capaz de crear ese afecto desde tu interior ningún proceso externo va a ayudarte

de eso va todo mi trabajo: estamos empeñados en buscar y amasar conocimiento, las librerías están petadas de libros de autoayuda, pero creo que el 99% de esas obras es un intento egótico, del autor o de la autora, de parir algo con lo que realizarse y no tanto ayudar a alguien que, de cualquier forma, es posible que nunca conozca

si funcionase leer o escuchar algo, todos estaríamos curados; por supuesto, hay gente que llega a un punto en su vida en el que la información que recibe le cala profundamente, y comienza a reflexionar y a hacer cambios, pero no es lo más habitual; lo habitual es leer, escuchar, ver un documental, decir que sí que sí con la cabeza, qué razón tiene este o aquel [recuerdo a un tipo que salía de una charla motivacional diciendo que "le había cambiado la vida", y le duró unas horas], y a los cuatro días a buscar otra cosa

la única forma de hacer cambios viene por crear un cambio en tu interior; cambiar el concepto que tienes de ti [endógeno] para despertar cambios ahí fuera [exógeno]; mientras lo hagas al revés, mientras busques algo, a alguien, para sentirte bien, mientras sigas en permanente búsqueda de lo que eres, nunca lo serás 🤷‍♂️😔

 

 

Respondido por: @btm

¿Tiene cura todo esto? ¿Cómo puede estar tan desequilibrada una persona aparentemente tan inteligente? ¿Qué debo hacer? ¿Cómo sanar y dejar de resonar con cierto tipo de personas? ¿De verdad quiero a A? ¿Cómo puedo quererme?

todo tiene cura, tan sólo hay que generar nuevos hábitos que abran nuevas situaciones, que te lleven a dar nuevos pasos, y así cambiar el camino que estás recorriendo:

 

 

logo

 

en realidad todo forma parte de tu plan genético, es decir, la geometría fractal del universo, la vida que vives, está desplegándose tal y como necesitas, todo a su momento, y también este mensaje, al igual que todos los demás, llegan a ti como mensajes de tu propia consciencia que necesitas valorar, precisamente ahora

con esto último, con ese enlace en concreto, quiero hacerte ver que todos los mensajes que te das a ti misma a través de personas, situaciones y cosas existen para hacerte evolucionar, pero tu inercia estrecha tu punto de mira y al final ves sólo aquello por lo que crees que eres débil [el desarraigo de tus padres instaló en ti esa dependencia] y que te hace buscar algo que nadie puede darte

como te digo, un cambio de perspectiva que te lleve a crear nuevas acciones es la única forma de salir de ese bucle de ignominia en el que estás. estarán apareciendo, ahora, estos próximos días, soluciones en tu camino; puedes hacer el camino por tu propio pie o seguir a alguien; por mi parte, puedo ayudarte a trabajar esto, acompañándote durante el proceso, siempre es elección tuya 

te mando mucha fuerza para un gran cambio ✨


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