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carla321
(@carla321)
nuevo miembro
Registrado: hace 3 semanas
Respuestas: 1
22/07/2020 2:15 pm  

Hola Carlos,

Tengo 36 años y estoy casada con un chico 6 años menor. La relación iba de cine, tanto que al mes nos fuimos a vivir juntos y enseguida fuimos a buscar a nuestro primer hijo. Ahí la cosa cambió algo, mi suegra se entrometía continuamente en la crianza del bebé, me afectó mucho, incluso decidimos mudarnos a mi ciudad, porque aunque estemos cerca ya no es lo mismo. Aquí tengo a mi familia, me ayudan y se ocupan del niño mientras trabajamos y a mi suegra la veo el fin de semana. El primer año fue durillo, no conseguíamos dormir más de una hora seguida, pero el buen rollo entre nosotros seguía, así me pidió matrimonio y organizamos una boda por todo lo alto, un día genial, la verdad.

A los pocos meses vuelvo a quedarme embarazada, el embarazo muy bueno, continué trabajando hasta el inicio de la pandemia. En el confinamiento engordé una barbaridad 7 kg, ahora no me reconozco. Han pasado 3 meses y me sobran unos 10kg, no soy capaz de mantener relaciones sexuales con mi marido pues me siento insegura. Dos niños pequeños agotan y en lugar de unirnos, siento que nos están separando.

Se acaba mi baja, trabajo en publicidad y me da vergüenza que me vean así, pero no consigo hacer nada al respecto. Por otro lado, temo que él se canse de mí y me deje, conozca una chica que se cuide, sin ataduras, sin el agotamiento que supone tener dos bebés. Además estamos viviendo aquí, echa de menos a su gente aunque no me lo diga abiertamente.

Estos pensamientos me atormentan y me angustian, en lugar de poner remedio sigo sin solucionar el tema del peso. La negatividad y el rechazo hacia mi misma me impiden estar tranquila.

No sé Carlos, no encuentro la paz que pensaba que tendría y me cuesta mucho volver a lo de antes.

Un abrazo,

 

 

 

 

 


Citar
carlos
(@carlos)
Comunicador de tribu admin
Registrado: hace 7 años
Respuestas: 366
24/07/2020 6:20 pm  

hola, carla321, ¿cómo va la vida?

 

 

Respondido por: @carla321

Han pasado 3 meses y me sobran unos 10kg, no soy capaz de mantener relaciones sexuales con mi marido pues me siento insegura

hará ya un montón de veranos fui a una terraza, con amigos y amigas, y nos tomamos una copa sentados en la zona chill out; estuve junto a un colega toda la noche, riéndonos mientras poníamos ojitos a todas las bellezas que desfilaban frente a nosotros 🤩

el caso es que vi a una chica, morena, radiante, pelo rizado largo, y con el mejor puto cuerpo que había visto en mucho tiempo; charlaba con dos o tres amigas. me gustó, y pensé: madre mía, lo que debe ser acostarse con semejante monumento...

estuve un buen rato sin quitarle ojo, hasta que una de las chicas que estaba sentada con nosotros [que más tarde supe que quería algo conmigo], me dijo: "venga, dile algo, demuestra lo que vales"; así que me levanté, me acerqué a esta chica que no paraba de reírse, le dije no sé qué, me hice el interesante, en fin, el jueguito típico, y al final me hice con ella; y ahí empezó todo

la historia es que esta chica, que no había visto a nadie andar así con tanto tacón, que era todo fuerza y alegría, que con treinta y muchos tenía el culo más duro que una piedra, resultó estar llenísima de complejos 😗; aquella chica, la radiante de pelo rizado, culo de piedra, sonrisa permanente y piernas que le llegaban hasta el suelo, no se quería...

cosa que me ayudó a darme cuenta de que yo tampoco lo hacía...

aquella relación fue una medicina lenta y amarga que tuve que tomar durante años, pero lo necesitaba, no lo habría visto de otra manera

empezó estando juntos, a los pocos días, cuando me preguntó:

—¿tú crees que tengo las piernas gordas?
—¿gordas? ¡qué dices!

y lo volvió a preguntar a los dos días:

—¿seguro que no tengo las piernas gordas?
—eh... pues no

lo volvió a preguntar a la siguiente semana, y a la siguiente, y a la siguiente... y fue cuestión habitual durante muchos días, muchas semanas, meses, año tras año estando a su lado; casi todos los [putos] días, me preguntaba: ¿tú crees que tengo las piernas gordas? y yo siempre respondía: ¡qué va! ¡si estás fenomenal!, entonces ella medio sonreía, seguía a lo suyo, pero volvía con el mismo cuento un poco más tarde

un día volvió con el tema: cariño, ¿tengo las piernas gordas? y yo, digamos, empecé a ver las cosas de otra manera... ¿o es que estaba enfocándome en lo que ella quería que me enfocase? mmm; de pronto caí en la cuenta de que no tenía el típico tobillo fino, que era más bien de tobillo ancho, cosa que me la pelaba profundamente; el caso es que cuando le dije "sí, tienes el tobillo ancho" le cambió la cara; me dijo que su padre siempre le decía que era "de huesos fuertes", a mí me pareció entrañable, y seguí a otra cosa

pero ella no 😓

cariño, ¿tú me ves las piernas gordas?
¿tengo el tobillo gordo?
¿se me ve chicha desde atrás?
mírame un momento, ¿tú ves que tenga grasa aquí?
si doblo el tobillo, ¿se ve fino?
¿y por delante? ¿se ven buenas piernas? ¿y de lado? ¿y tumbada?

y yo, que había llegado ciego a esta relación, empecé a fijarme en los tobillos gordos, en alguna variz de la pierna, en el pelo que se empeñó en llevarlo fosco, sin rizos, en la papada, en el tono de voz... el caso es que ella cada día sacaba algo nuevo, y yo me daba cuenta de que, igual que a ella, tampoco me gustaba todo eso que veía

quizás si ella hubiese amado su pelo fosco, sus tobillos anchos y su celulitis, yo hubiera respondido de la misma forma pero, de alguna forma, me había contagiado con su pensamiento destructivo y desgastante

durante aquellos primeros meses, su físico fue el principal objeto de acoso y derribo; después, su personalidad: una noche fuimos a cenar a un carísimo restaurante de madrid con unos amigos, donde trabajaba la hermana de uno de ellos; esta chica se acercó un par de veces a la mesa y puso sus manos sobre mis hombros, dirigiéndose a todos; yo estaba sentado en la mitad de la mesa, así que era lógico que ella se pusiera allí y hablara al resto; quiero decir, que lo raro hubiera sido que se fuera hasta una esquina; digamos que yo le pillaba directo

no sé, son cosas que recuerdo como intentando razonar un poco que aquella chica, de la que supe poco más, tuviera ese gesto que, por otro lado, a mí me dio igual; yo estaba contento, feliz, cenando con mi chavala, con amigos, riéndome, brindando, ¿qué coño me importaba a mí aquella otra, que ni siquiera me gustaba?

bueno, pues mi palabra no fue suficiente. aquella noche mi novia me montó un pollo; decía que le había hecho "ojitos". puedo jurar por lo más sagrado que ni se me pasó por la cabeza, ni tenía intención ni deseo de nada, pero ella lo quiso ver así; me construyó tal y como me percibía, el gran problema de tanta gente

desde entonces ella, que venía de un mal cuento con un peor tipo, abrió la lata, su lata, porque yo ya había pasado por el tema de los celos y las inseguridades. yo estaba con ella porque lo tenía claro, pero la duda sobre lo que sentía comenzó aquella noche, de forma muy sutil, y fue aumentando lentamente, gota a gota, mes tras mes, soportando los "¿tengo las piernas gordas?", los "aquella noche ella se acercó a ti y tú le sonreíste", y el especial de la casa, el mantra detonante que hizo que todo reventara: "al final día un día me dejarás por otra"

gustas a todas las chicas, algún día me engañarás
estás acostumbrado a las mujeres, yo no te doy lo que quieres
seguro que hay por ahí mujeres más inteligentes
total, como un día me vas a dejar por otra...

escuché eso, en serio, cientos de veces, literal. y se le unía el controlarme en todo momento, montaba discusiones por cosas que sólo ella veía en mí. yo trabajaba en casa, salía poco, estando juntos cero salidas de noche... pero siempre tenía un motivo, ya fuéramos al mercado, al cine o a donde sea, para decirme que algún día le engañaría con otra

lo cierto es que yo siempre respondía lo mismo: "jamás he puesto los cuernos a nadie, no lo voy a hacer", y era verdad, jamás había engañado a ninguna mujer, ni siquiera a algún rollo que hubiera podido tener; si estaba con alguien no me daba la moral para escarceos... pero ella continuó, con una vehemencia aplastante, "recordándome" una y otra vez que la engañaría y acabaría dejándola, y todo su énfasis durante años fue intentar no tener las [putas] piernas gordas porque pensaba que tenerlas finas sostendría una relación hueca, llena de inseguridades y desconfianza

sabes lo que pasó al final, ¿verdad? pues que la engañé 😔

conocí a mi mujer y estuve año y pico negando la evidencia de que ya no quería estar con aquella chica; nunca pasó nada, ni un puñetero beso, pero lo cierto es que la engañaba con el pensamiento

me costó mucho desdecirme, porque había pasado mucho tiempo aferrado a aquello, aunque ya no había nada; mi ex se había convertido en una insustancial pero irritante compañera de piso, cuya única misión era pintarse las uñas mientras veía el sálvame; a esas alturas ya le veía todo feo: su cara, sus gestos, sus piernas, sus brazos, su espalda, hasta su culo, y eso que era objeto de adoración por los del gimnasio; yo quería que funcionase, pero todo se había estropeado

había acabado harto de toda esa 💩 que no había dejado de repetirme

 

 

 

Respondido por: @carla321

temo que él se canse de mí y me deje, conozca una chica que se cuide

ya... yayaya, ya imagino. creo que no tengo que decirte nada a este respecto. o sí: las palabras, lo que verbalizamos, construyen la realidad que observamos

en ese enlace que me gustaría que vieras, no porque tenga una respuesta directa a tu tema sino por algo aún más importante, cito a jesús y su brutal cita bíblica: «no sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de dios [de su boca]»

 

 

 

hablar mal de ti, primero a ti misma y luego a los demás, genera un plano vibracional que recrea la realidad que tanto temes; sinceramente, no creo que tu solución sea adelgazar; es algo que debes hacer, por ti, por tu salud, por sentirte mejor, pero tu supuesta "gordura" ha despertado inseguridades más profundas, cosas que van más allá de los kilos que te puedan sobrar

sabes bien que algún momento lo perderemos todo, la figura, la raya del ojo y el pecho turgente, y sólo un amor de verdad [el que empieza hacia ti misma] lo puede soportar

el amor está más allá de todo eso, así que si te crees que mantenerte delgada mantendrá tu amor de pareja, vas de culo amiga

 

 

Respondido por: @carla321

sin ataduras, sin el agotamiento que supone tener dos bebés. Además estamos viviendo aquí, echa de menos a su gente aunque no me lo diga abiertamente.

ah, así que para ti un hombre cotizado, de valor, es un tipo que va fijándose en chavalas radiantes de 24 años con todo en su sitio... mal concepto de pareja y de amor tienes tú, me parece a mí

si para ti el amor es vivir sin responsabilidades, sin niños, sin exponerte a la vida en sí misma, si para ti el amor únicamente sobrevive cuando hay sexo, juventud y belleza, ten por seguro que tu amor durará muy poco

 

 

Respondido por: @carla321

en lugar de poner remedio sigo sin solucionar el tema del peso

si lees mi metodología verás que insisto en la triple e ineludible fórmula para generar cambios: pensar, hacer y ser

lo comentaba en esta charla, y lo verás por todo mi espacio, porque yo también fui de buscar la solución fácil, la pastilla cada ocho horas, el método pull [que se haga] en lugar del método push [lo hago yo]

por una simple cuestión ética no voy a señalar el trabajo de nadie, pero hay millones de coaches emergentes que se han empeñado en ser reconocidos por lo único que ya no te pueden reconocer, al menos en este país de pandereta donde hasta la madre de jesulín de ubrique fue a la feria del libro a firmar ejemplares de algo que ella no escribió 🤣

verás lecturas por todas partes, cursos, programas donde se habla de miles de soluciones que sólo operan en un nivel: el pensamiento

todo lo que leas puede ser de gran valor, de eso no hay duda, pero si la reflexión no te lleva a crear acciones de poco te vale; es como esto que te estoy escribiendo: puedes estar de acuerdo con todo, o en parte, pero si no generas acciones con las conclusiones que te parecen válidas, nada sucederá

tú ya sabes qué debes hacer, ahora la cuestión es hacerlo. y para hacer, sólo te tienes a ti; ninguna charla, ningún motivador, ningún psicólogo, ninguna lectura, creo que ni siquiera esto que te escribo puede hacer que te muevas, que arranques, que des pasos, porque esa energía, ese brote de consciencia, ese salto cuántico en tu forma de actuar depende 101% de ti, y no de mí, ni de tu novio, ni del escritor del libro, ni del vecino

por esta misma razón mis guías están fundamentadas en hacerte escribir, la primera acción expresiva tras el pensamiento, que luego debes trabajar con la voz, y más tarde con el cuerpo; insisto: pensar, hacer y ser

¿piensas que debes cambiar?
¿has dado pasos hacia ese cambio?
¿sientes, al actuar, que eres el cambio que buscas?

 

 

 

Respondido por: @carla321

No sé Carlos, no encuentro la paz que pensaba que tendría y me cuesta mucho volver a lo de antes.

nada ni nadie volverá a lo de antes, porque desde marzo de 2020 todo ha cambiado. la cuarentena ha hecho que aflore nuestra consciencia más profunda, y por tanto las inseguridades y las cosas por resolver

tú has proyectado tu inseguridad, la que tienes desde siempre, en un "defecto" de tu cuerpo que, si lo resolvieras con solución pull, sin hacer nada, quizás con una pastilla mágica o una liposucción, te darías cuenta de que no recuperarías la tranquilidad; después, si no son los niños, o la gente que tu novio echa de menos, o tu suegra, algo encontrarías para sentirte mal porque el problema aparece con muchas caras, pero sólo tiene una

todo camino de mil millas empieza con un paso, que decía lao tsé. se trata de empezar a dar pasos, pequeños, constantes, quizás madrugando un poco, creando pequeños hábitos, sumando días, y devolviendo a tu interior la respuesta definitiva: puedes

quizás necesitas que alguien te marque los pasos, pero yo diría que la creación de esos pasos, tu propia agenda, conforma casi el 90% del trabajo; es en esa acción de "planeo un cambio y lo llevo a cabo", y pormenorizarlo, y añadirle pequeñas cosas como una mejor alimentación o aprender algo nuevo, donde está la respuesta que buscas

recuerda que la cuestión no es lo que haces, sino cómo te sientes al hacerlo; es decir, no se trata de adelgazar, aprender un idioma o abrir una web, sino de sentirte constructiva, realizada, enérgica, aunque sea con pequeñísimas cosas, mínimos gestos cada día, que vayan dotándote de esa confianza que siempre buscaste fuera, pero ahora debes crear tú

 

 

 

 

quizás encuentres, aquí o allá, la iniciativa para empezar. yo puedo plantearte un trabajo para poner en marcha esa rueda de hábitos, pero debes ser tú quien sienta esa necesidad, esa urgencia, vibrar con ese propósito y perseguirlo, sin que nadie te motive ni obligue a ello 

te mando mucha fuerza para conseguirlo ✨


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