Seleccionar página

Qué nos sucede con la familia?  

  RSS

Melody
(@melody)
nuevo miembro
Registrado: hace 2 meses 
Respuestas: 1
28/07/2018 7:09 pm  

Hola Carlos.

Soy Melody y me gustaría saber tu opinión, (que valoro mucho) sobre algo que nos sucede a mi pareja y a mi desde hace algunos años. LLevamos 7 maravillosos años juntos, ya tenemos cierta edad, un pasado superado, y los hijos adolescentes, por esa parte no tenemos problemas. Eso sí, hemos pasado angustias y pesadillas ambos al divorciarnos, (nos conociamos antes de divorciarnos de nuestras ex parejas, años después nos enamoramos) pero hemos aprendido juntos a torear miles de inconvenientes, a ser fuertes y seguir adelante. En todo este tiempo se ha quedado mucha gente atrás, amigos, familiares, situaciones, no hemos forzado nada, pero si que a día de hoy nos damos cuenta que nuestras vidas han cambiado muchísimo.

Somos una pareja que nos encanta hacer las cosas juntos. Trabajamos, y nos gusta escribir, la música, leer, en fin es como que todo lo que dejamos a un lado en nuestras vidas pasadas ahora tiene otro sentido. Los dos nos apoyamos, intentamos aprender de los errores, y sobre todo nos esforzamos en no juzgar, en no criticar, en como tú dices Carlos, sentir compasión por los que no piensan como nosotros. Y en todo este recorrido de amor y de aprendizaje, amigos quedan como dos o tres, conocidos muchos, pero tenemos a nuestros hijos, y nos tenemos a nosotros.

Pero lo que si me preocupa hace tiempo es el poco apego que tenemos a nuestras familias, es esto normal Carlos? Que nos está pasando? cada conversación con ellos nos agota, nos supera, y nos pasa a ambos. Es como que queremos que nos entiendan en cualquier conversación, que entiendan nuestros puntos de vista, sin pasiones, pero es muy díficil, que sucede ahora? porque me da la sensación que parece que están a la defensiva con nosotros, si solo somos felices, y somos los mismos? El resultado es que se nos hace un mundo cada vez que tenemos que quedar o hablar con un familiar, nos agota.

Por otra parte nos queda ese sentimiento de culpabilidad, sobre todo a mi pareja con su madre, una señora mayor, con las manías propias de la edad, pero que a el se le hacen insoportables y no puede evitar estar de mal humor cuando está con ella, ya que como el dice es imposible hablar de cualquier tema ya que ella siempre da su punto de vista y tiene que ser así, antes lo llevaba bien, o creia que si, ahora no puede, y no siente apego por su madre, por lo que la culpabilidad por ese sentimiento lo deprime, no sabe como gestionar esa emoción negativa.

Yo también lo tengo hacia mis hermanos, me he ido alejando en estos años y no siento la necesidad de llamarlos ni de verlos, no hay nada grave que haya pasado es solo que me parece que somos de mundos distintos, y poco a poco he ido pasando de mis lazos de sangre.. Esto es normal? porque hay momentos que me siento mal, pero el pensar en reunirme con ellos para aguantar conversaciones y sentimientos que ni me van ni me vienen, me quitan definitivamente las ganas de relacionarme con ellos.

Qué podemos hacer para sobrellevar mejor esta situación familiar, que podemos hacer para que no nos afecte, y sobre todo porqué nos sucede ahora que estamos juntos?

Gracias Carlos!

 


ResponderCitar
carlos
(@carlos)
Comunicador de tribu admin
Registrado: hace 5 años 
Respuestas: 120
09/08/2018 1:36 am  

hola melody, tu pregunta es muy habitual pero también muy interesante

en estos momentos hay millones de personas en ese punto de inflexión, y me gustaría compartir mi experiencia por si pudiera ser de ayuda

hablaré de familiares, no de padres, madres, hermanos o sobrinos
no busco hacer drama ni ponerme en plan confesiones
sólo quiero ayudar, y no escribiré más sobre esto. empiezo:

 

me preocupa hace tiempo es el poco apego que tenemos a nuestras familias, es esto normal Carlos?

mucha gente sostiene el rollo ese de "cómo voy a alejarme, si es mi familia"

lo cierto es que yo [yo], no creo en la sangre. creo en el amor propio. y hay veces que es literalmente imposible desarrollar un amor propio si permaneces junto a personas que utilizan tu energía para construir su vida, por mucha sangre suya que corra por tus venas

¿te sabes eso de la familia, como los trastos viejos, mejor cuanto más lejos? pues si los trastos son muy viejos, sí, mejor lejos

 

el pensar en reunirme con ellos para aguantar conversaciones y sentimientos que ni me van ni me vienen, me quitan definitivamente las ganas de relacionarme con ellos.

quizás te sirva mi experiencia si eres como yo, de no permitir cosas que no vayan contigo
sin embargo, si no expresas lo que sientes permanecerás en una mentira que arruinará aún más la relación

también te digo que yo no siempre expresé lo que sentía tuve que viajar y aprender de la vida
eso me hizo mantener algunos principios importantes:


ser positivo
: ser positivo, para mí, significa pensar en ideales, en cosas bonitas que he hecho o pienso hacer, en buscar relaciones agradables donde haya respeto hacia mi vida

no conformarme: ver pasar los años metido en la ruleta del sistema, rellenando papeleos, completando la pensión y acumulando puntos travel club no es la forma de vida, al menos no de forma exclusiva, que quiero para mí; no creo, de hecho, que sea el tipo de vida para la que un ser humano está diseñado

el conformismo, el hacer lo mismo que todos los demás, es la herramienta que utilizamos contra el miedo ancestral a ser desterrado de la tribu. el problema es que conformarse por miedo al destierro y aferrarte a una vida con una frecuencia concreta, acaba, con el tiempo, en decadencia

tener grandes metas: siempre tengo metas. son devoradoras del conformismo. en el vídeo [tienes más info en los enlaces que te dejo en negrita] que grabé en abril de este año cuando terminé mi 12ª maratón, dije que “cuando pasas por debajo de una meta, aparecen otras”. me parece un mantra vital: poner la vista en nuevos desafíos te hace mirar más lejos, y es lo que te abre infinitas posibilidades para ser feliz

no quejarme ni condenar: la queja y la condena son aliadas del fracaso. no te digo nada si te juntas con gente que se queja y condena a otras personas. quejarme de las cosas me destruye; condenar a otros, me condena

me da pena escuchar a personas en esa sintonía, y por eso recomiendo romper con relaciones donde te niegues

mantenerme activo: no dejo de moverme, física y psíquicamente; mi necesidad de aprender suele mantenerme joven, vivo, como si acabara de llegar

me gusta recordar que estamos compuestos por un 73% de agua, y ya sabemos todos lo que le pasa al agua cuando se para y se estanca...

buscar soluciones para todo: si algo no funciona, lo arreglo; si funciona es que se ha quedado antiguo, y lo mejoro. así me he pasado la vida entera, y querría seguir haciéndolo mucho más tiempo: vivo uniendo lo que pienso, lo que digo y lo que hago, así que estoy en una frecuencia de crear soluciones, no problemas

esta es la forma en la que yo entiendo la relación conmigo y con los demás creando soluciones y sólo empecé a ser así cuando me alejé de mi familia

lejos, en algún punto del planeta, me volví adicto a mi paz interior, y eso conflictuó cuando volví a un nido totalmente carente de ella; era juntarme con mi familia y empezaban los problemas, las discusiones, las malas caras, los reproches; me costó mucho tiempo reconocer que mi familia no me quería tal cual yo era, pensando como pensaba y haciendo lo que hacía, y supongo que hice demasiados esfuerzos por complacerles

normal que en cada visita mi energía acabara por los suelos

quise hacer lo más difícil con mi familia, y sin que lo pidieran. se mascaba la tragedia
después de mucha búsqueda, comprendí que ellos eran el foco de mi búsqueda y de mi debilidad
cualquier profesional te hablará de las mismas características de las personas tóxicas, que yo paso a enumerarte:

 

1. son egocéntricas

en primer lugar y más importante, una persona tóxica no reconocerá serlo, de la misma forma que una persona loca no sabe que está loca

el cambio para una persona tóxica es algo así como una herejía, y cambiar, cuando ya has cumplido una cierta edad, pues algo de ciencia-ficción

la falta de amor propio y la constante necesidad de aprobación le hace enfocar la atención en sí misma, transformando el amor propio en egocentrismo

y a partir de ahí, empieza todo lo demás

 

2. son pesimistas

todo es malo, raro, e incierto para una persona tóxica

si te compras un coche, es muy caro; si vives de alquiler, pierdes dinero; si cambias de trabajo, te tenías que haber quedado donde estabas; si abres tu propio negocio, no sabes dónde te metes... y si cambias de pareja, eres un perdido que no tiene las cosas claras

imagina yo, que he cambiado cinco veces [oficialmente] de pareja. aún recuerdo algún dedo acusador de algún familiar, una persona desgastada por un matrimonio insulso y sin vida que condenaba lo mismo que le daba miedo a hacer

todo este asunto de no al cambio, de no a vivir en otra ciudad, no a dejar a mi pareja, lo he vivido desde mis más profundas raíces; recuerdo cuando una persona de mi familia se quedó embarazada, lo comentó en casa y lo primero que escuchó fue: “¿y qué vas a hacer con el trabajo?”

para una persona tóxica, sin valor por su propia vida, el sistema está por encima de sus necesidades personales, emocionales y espirituales, así que padres, familiares y amigos tóxicos se convierten en una especie de policías que velan para que el sistema sea respetado

se pasan la vida condenando a quienes transgreden las normas, a toda persona que decida por y para sí misma
muchas veces, y es mi caso, condenan a sus propios familiares

tengo muchas anécdotas sobre esa visión fatalista de la vida, condenando todo cambio: una buena fue cuando después un tiempo aguantando mobbing a muerte, un acoso laboral de libro que casi me lleva al hospital, dejé el trabajo [con todo el miedo del mundo, también hay que decirlo], y al llegar a casa escuché:

“es que no aguantas nada”

para una persona tóxica no importa tu salud, tu felicidad ni tus deseos. importa el sistema. importa cuánto abuso eres capaz de aguantar, aunque te rajen la puta vida, si eso te infla la cuenta bancaria

aquel "es que no aguantas nada" era, en mi caso, la versión evolucionada del "algo habrás hecho” de cuando era pequeño; en mi colegio [de curas, por cierto, de lo mejorcito] nos daban de hostias casi cada día, pero yo me callaba para evitar que también me cayera un castigo en casa

la verdad, yo no querría que mi hijo dejara de contarme quién le maltrata, fuera quien fuese

no quiero en mi vida personas pesimistas, con miedos no resueltos, que transformen mi vida en menos que la de los demás

 

3. se hacen las víctimas

la misión principal de una persona tóxica es dar pena. quejarse por todo. intentar hacer grupos para contar su basura

y odian profundamente a quien no les da palmaditas en la espalda

una persona tóxica siempre está enferma, siempre se siente mal, siempre tiene pupas en la boca, un dolor en el estómago, un problema en el culo y cien argumentos para ir al médico [al que nunca irá]

buscará la autocompasión, y sostendrá ese fundamento de queja para ser el centro de atención

un trauma no superado, una muerte en la familia, por ejemplo, puede impedir que las personas progresen, se suban a lomos de otras para caminar y se transformen en personas tóxicas, vampiros emocionales con mucho drama en su cabeza

 

4. no tienen empatía

las personas tóxicas no se quieren, así que tampoco quieren a los demás. confunden amor con servidumbre y devoción con dependencia, así que creen que el amor es un cuento chino

en mi casa, dos personas felices dadas de la mano son, básicamente, "dos gilipollas”

al más puro estilo psicópata, sin ningún tipo de sensibilidad, jamás tienen en cuenta el profundo daño que hacen con sus palabras, con sus valoraciones y con sus juicios

no entienden el daño que se hacen ellos mismos; la crítica, a fin de cuentas, habla de ellos, y no de las personas a las que critican

en este sentido, salir de casa y dar un paseo por el mundo es para mi familia como zambullirse en una guerra de juego de tronos: todos son hioputas que quieren hacerte daño, y el que no es malo es gilipollas, y me parto el culo de él

jamás vi buenas palabras para los demás, ni mucho menos muestras de afecto
no hay besos, abrazos ni tequieros en ningún entorno tóxico
no les importan las personas, las tratan como si fueran negocios

yo crecí en un entorno donde jamás se me valoró, donde jamás se me animó a creer en mí mismo, a crear por mí mismo ni a luchar por mí mismo. recuerdo que se me decía constantemente “vas a acabar como el frutero, despachando naranjas” sin valorar mis capacidades y menospreciando trabajos honrados

 

5. son envidiosas

las historias de una persona tóxica son siempre grandiosas
son especialistas engordando gilipolleces, haciendo verdaderas epopeyas de chuminadas

subí hace poco un tuit que decía “cuantas menos cosas hayas vivido, más tiempo vas a necesitar para contarlas”

una persona tóxica jamás tiene nada importante que contar, así que, habla y habla sin tener nada que decir

en mi casa se oyen siempre los mismos chistes y las mismas anécdotas rancias y pasadas de rosca; recuerdo que un día, cuando yo tenía 17 años [tengo 42, echa la cuenta] fuimos con toda la familia al parque de atracciones. mi infancia ha estado salpicada de tan pocas cosas [no tengo apenas fotos de mi infancia, y ninguna entre los 14 y los 26] que no recuerdo, desde entonces, muchas más excursiones

sólo ese recuerdo del parque de atracciones aparece dando vueltas en casi todas las conversaciones
ahora, cuentales que has viajado a no sé donde y te hablarán de su viaje de hace diez años
y la anécdota de siempre del parque de atracciones

construyen su autoestima desmontando la tuya pieza por pieza

 

6. no se alegran por los logros de los demás

las personas tóxicas, sencillamente, no aportan nada

no hacen nada nuevo, no hacen nada relevante, no hacen nada distinto ni especial

en mi casa, cuando llegaban las vacaciones de semana santa [nosotros siempre nos quedábamos metiditos en la burbuja, no fuera a ser que nos violaran], si el tiempo se ponía lluvioso [muy típico de abril], escuchábamos eso de “que se jodan todos los putos vagos que se han ido de vacaciones, que no es tiempo de playa”

el éxito ajeno es el resorte perfecto para que una persona tóxica suelte conjeturas del tipo “a saber qué ha hecho ese para ganar tanto dinero”

no se alegran por el logro del otro, porque al no saber hacerlo por sí mismos pensarán que el vecino hace trampas
es la mejor excusa para no hacer absolutamente nada para progresar

 

7. deforman la realidad

pero que da gusto, oiga

las personas tóxicas viven sumergidas en dramas que les llevan a crear un campo de distorsión de la realidad

se desdicen y te desdicen, una y otra vez. niegan haber dicho o hecho cosas que les delatan, llegando a creerse tanto sus propias mentiras que ni una máquina de la verdad sacaría nada en claro

no hablemos de la magnificación del miedo: sobre mis viajes he escuchado que “vais a un país donde violan a las mujeres”, “ten cuidado que envenenan a los turistas”, “a ver si va a haber monzones y os ahogáis en una riada”

lo peor es que comportándose así, con su visión negativa de la vida, se aíslan de todos aquellos que les abren los ojos a su propia cloaca, y al final, con tanta cruz y tanto bloqueo de whatsapp a quienes no les dan la razón, se acaban quedando solos

 

8. creen que siempre tienen la razón

porque el que no se la da, bloqueíto
jamás reconocen sus errores
ni bajo tortura

yo aprendí a perdonar, a comprender la ignorancia de una familia educada en el miedo, pero me equivoqué al esperar una comprensión bidireccional

es decir, que mi familia entendiera el daño que me había hecho y cómo me sentía

intentar hacerles ver sus errores comentando algo como: “aquello que nos pasó fue por esto” o “recuerdo que pasó esto, porque no hicimos bien aquello”, se me decía, casi de forma mecánica, “anda cállate, que estás traumatizado”

sinceramente, siempre me dio rabia que dijeran eso. yo me callaba, claro, pero te jode que te llamen traumatizado cuando te acuerdas de cosas feas; en mi casa no ha habido mucho malo trato, pero sí alguna hostia a destono

recuerdo, cuando tenía unos 11 años, que un familiar estuvo escayolado de un pie unos dos meses. una noche, creo que por mis malas notas [o por liarla en el colegio, ya no recuerdo bien], empezó a darme patadas. yo le esquivé la última, y eso hizo que se partiera un dedo contra la pata de la cama

tengo a niños en mi familia, una sobrina, primos, ¡tengo a mi propio hijo! la verdad, no me imagino pegando a esos niños, dándoles patadas; si lo hiciera no sé si se quedarían traumatizados, pero entendería perfectamente que se sintieran traicionados por mí

 

9. tratan de controlar a los demás

la falta de autocontrol de una persona tóxica, con miedo, le llevará a querer controlar a los demás

una persona tóxica querrá controlar tu vida, conocer tus horarios, programarte las comidas, las bodas, los fines de semana y, en definitiva, arrastrarte hasta su alcantarilla emocional

el juego del control y la manipulación comienza por intentar que la víctima se tenga por desvalida, ingenua y falta de miras, y poco a poco transformarla en dependiente

en mi caso, que he conseguido algún que otro [pequeñísimo] logro en la vida después de los 20, los 30, y también ahora, en mis 40, he seguido escuchando, como únicos comentarios sobre mi vida, lo gracioso que era con un año cuando intentaba hacer el pino en la playa, las plastas gigantes que dejaba en los dodotis con dos, y mi famosa lengua de trapo a los tres

no valorar a las personas por su madurez con el fin de generar dependencia, es un juego sutil y tremendamente venenoso. no te imaginas cuánto

¿algún episodio de control? mi familia era de presentarse en mi casa, a cualquier hora, y quejarse si yo no podía atenderles porque estaba trabajando; me llegaron a decir: “¿qué pasa, que te tenemos que pedir audiencia?”

supongo que no iban a empresas de terceros a pedir la atención de sus familiares
llegó un día en el que dejé de tragarme aquella constante mofa hacia mi trabajo, y rompí el vínculo

he aprendido a ver cómo el control y la manipulación son los ejercicios preferidos de las personas tóxicas; son especialmente hábiles conociendo tus gustos, te agasajan maravillosamente, y te hacen un fantástico regalo por tu cumpleaños. saben perfectamente lo que te gusta, y te compran en un pis pas

la putada es que cuando llevas toda la vida aceptando ese juego, es muy difícil decir no

 

10. no hacen nada para avanzar

una persona tóxica vive siempre en el mismo programa, ejecutando las mismas rutinas, recreando una y otra vez el escenario que considera fiable y funcional

podría decirte qué se hizo en mi casa hace cuatrocientos sábados, porque es lo mismo que se hará dentro de otros cien: mismas horas de compra, mismas comidas, misma nevera, mismos protocolos, mismas conversaciones

hablé de este perfil, el denominado síndrome de dunning-kruger, en un vídeo, mientras corría
puedes verlo pulsando aquí

una persona tóxica jamás va a hacer nada por avanzar, por estudiar, por progresar, por mirar más lejos, así que cuando otro lo hace no sólo no lo puede ver [porque lo ignora], sino que lo considera algo negativo; nadie en mi familia me ha felicitado por lo poco o mucho que he logrado en mi vida, nadie se ha leído alguno de mis libros, ni se ha valorado mi entrega hacia el mundo

creo hacer algo mucho más valioso que poner sellos a papeles, pero vivir en la incertidumbre, la gran enemiga de la persona tóxica, hacen que yo sea enemigo de todas ellas

por eso rompí con mi familia, porque no quería acallar lo que siento que soy

ahora llega la pregunta del millón, la que tú misma planteas: ¿vas a seguir junto a personas que te tratan así, sólo porque tu visión del mundo es mucho más amplia que la suya?

 

Qué podemos hacer para sobrellevar mejor esta situación familiar, que podemos hacer para que no nos afecte, y sobre todo porqué nos sucede ahora que estamos juntos?

mi familia, como habrás comprobado, es tóxica. siento profundamente los problemas que les pudiera ocasionar, sólo era un niño

a pesar de todo les perdono por lo que me hicieron, pero no les perdono que sigan en su error. pensar que no se equivocan es seguir manteniendo hacia mí [y hacia los demás] una visión de menosprecio, y eso no es sano, en primer lugar para ellos

mi conclusión [después de equivocarme mucho] fue no enfrentarme
mi principal consejo, el que yo mismo aplico en mi vida, es no retroalimentar tu negación

parto de la base de mi filosofía, de mi visión cuántica del mundo, de todo reflejando lo que eres, de todo creándose a partir de tu observación

ya sabes: el mundo es un escenario que tú proyectas, y las personas, situaciones y cosas son las vibraciones que generas

esto significa que todas las situaciones tóxicas, limitantes y castrantes que has vivido son un reflejo de tu sentimiento de incapacidad, de tus propias limitaciones, y de tu falta de confianza en ti misma

todo eso que te niega ahí fuera es tu propia negación interior, tu miedo a no ser suficiente
es el efecto de un programa educacional que te hace pensar que no mereces todo lo que quieres para ti

mientras ese miedo esté ahí, mientras luches contigo misma sin convencerte de lo mucho que vales, tu negatividad vibrará en forma de familia que te niega y te acalla; yo tardé mucho en comprender esto, quizás porque requería responsabilizarme de todo, responsabilizarme de lo que yo quería para mí en lugar de buscar que otros me lo dieran; dejé entonces de buscar en mi familia el apoyo que necesitaba para salir adelante, y eso conllevó terminar la lucha. dejé de intentar convencerles de nada, dejé de hacer de fontanero frustrado ante un piso permanentemente inundado de agua, y abandoné una guerra que nunca debía haber empezado

a eso lo llamo no retroalimentar tu negación porque cuando insistimos en discutir, cuando hablamos de lo mal que nos han tratado, de lo tóxica que es la familia, de lo hijoputa que es el jefe, y de lo cabrón que es el ex-marido, es posible que lleves razón, pero te quedarás a las puertas de una nueva vida ya que, en realidad, temes el cambio y sigues a cuestas con el drama

tu drama alimenta ese campo de energía, así que el rencor, la lucha hace que esas personas, situaciones y cosas tóxicas crezcan

no mantengas tu enfoque en las personas tóxicas: retroalimentas tu negación cuando las niegas, cuando las atacas, y aún más cuando las recuerdas y las intentas anular; lo mejor es que hagan su camino

envíales paz... con suerte, algún día, despertarán

una vez tengas claro que no debes retroalimentar tus negaciones, haz lo siguiente:

perdónales: no saben lo que hacen 😅, lo cual no significa que debas quedarte al lado de quien te hace daño, por muy inconsciente que sea del daño que te haga, e independientemente de quién te lo haga. el dolor es dolor

hazte respetar: aprende a amar quién eres y lo que haces. el respeto por lo que eres lleva implícito rechazar a todas aquellas personas que te utilizan como su basurero emocional

practica el no: a mí me costó mucho rechazar lo que no quería, manteniendo [y repitiendo el no] hasta sus últimas consecuencias. sin embargo, fue la mejor inversión emocional de mi vida. si lo haces, comenzará un nuevo ciclo más auténtico para ti

marca los límites: en primer lugar, pon límites emocionales; si los derriban, ponlos físicos. abandona la guerra, y con ella todo lo bueno que crees perder; algún día te darás cuenta de que nada de lo que obtienes de personas tóxicas vale tanto como la felicidad de rodearte de lo que sí quieres

creo que eso es todo [que no es poco]
ahora toma la decisión que más feliz te haga
porfa, no imites la vida de nadie, tampoco la mía: elige siempre tú

mi deseo es que vivas con todo el amor posible hacia tu propia vida 💓


Soyjoseangel me gusta
ResponderCitar

uso de cookies

centro punto cero utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de la política de cookies.

pulsa en este enlace para más información. ACEPTAR

Aviso de cookies
  
Trabajando

Por favor Iniciar Sesión o Registro