reflexiones

5 la nostalgia es falta de presente

escribí un diario cuando era pequeño

por cierto, tribu, cómo va la vida. vamos a tocar un par de fibras sensibles 😅

decía que escribí un diario, comencé de pequeño, y a los 17 me puse algo más serio con otro con el que llegué hasta los veintipocos; y aún hoy, a veces, sigo escribiendo

sin embargo, hubo un salto importante entre el año 2000 y el 2005; por aquel entonces instalé una webcam en mi casa y mientras trabajaba, me venía a ver un colega o estuviera yo en lo que fuese, aquel trasto hacía una foto al azar y la subía a un directorio donde yo anotaba su fecha y le ponía un comentario de lo que pasaba en ese momento

la prehistoria del vlogging 😏

siguió pasando el tiempo y llegó 2002, el verano de mi vida; un mágico y fulgurante año en el que renací después de mi primera gran pérdida, en el que me transformé en mariposa después de haber sido oruga. aquel fue un verano lleno de magia, de un clima que nunca había vivido con aquella intensidad, noches de música, de perfume, de amor, de desamor…

fue mi segunda juventud. pero no encontré en mi diario nada escrito sobre aquella vivencia. sólo tengo recuerdos, fotos y música, como esta:

este tema, que seleccioné para mi primera página web, representa mi mejor recuerdo de mi viaje a ibiza; hice esta de aquel atardecer en café del mar, minutos antes de que todos aplaudiéramos para despedir al sol, ¡fue algo mágico!; raúl, uno de los dos amigos con los que fui, me miró, puso cara de flipado y dijo: “ya sólo por esto merece la pena todo el viaje”

curiosamente, muchos años después conocía la letra de esa canción, la cual habla de “un momento mágico” y de nostalgia, y cuyo estribillo dice:

«c’est comme un souvenir de plaisir partagé bonheur de t’avoir rencontré»

es decir:

«es como un recuerdo de placer compartido, la felicidad de haberte conocido»

ahí, en esa canción, como en toda señal, se encontraba la respuesta: sólo importa esa felicidad de haber conocido, de haber vivido, pero yo di vueltas a ese verano de 2002, y una noche encontré la razón de por qué no sentía esa felicidad en una lista de comentarios que hice junto a aquellas fotos lanzadas por la cámara de mi habitación

era un diario improvisado del que me había olvidado
qué gran tesoro, ¡comentarios de aquellos días!

devoraba las primeras líneas, pero a medida que leía todo perdía relevancia; sobre el viaje a ibiza que tanto había mitificado, decía algo así como: “ha sido una semana de playa y reflexión, poco mas”. ¿reflexión y poco más? ¡pero si lo recordaba como lo mejor que me había pasado!

seguí leyendo, y encontré referencias a mirla, una mujer rusa que conocimos en benidorm, que nos invitó a la terraza de abc serrano [justo donde estaban mis mejores recuerdos], y de quien me acordé algún tiempo; siempre me había preguntado, ¿por qué recuerdo aquellas noches, aquel sitio en concreto, con tanta intensidad? realmente no me interesaba mucho aquel ambiente, no era mi estilo, y seguramente, a día de hoy, de todos los que estuvimos, nadie recuerda aquello, y aún menos a mí… ¿por qué siento yo añoranza por algo irrelevante?

¿querría volver a vivir aquello, si en realidad tengo otra vida que me hace feliz? ¿qué es lo que echo de menos, a las personas, el ambiente, el perfume, la música, los amigos?

y encontré la causa, de la que hablaba en esta carrera en el minuto 3:37: lo que realmente echaba de menos era a mí mismo… porque no estuve allí

todas las notas de mi diario hacían referencia a los problemas que vivía con una chica que por aquel entonces me volvía loco; una chica con novio, a punto de casarse, con quien cruzaba mensajes, propuestas que no se dieron, promesas incumplidas, rechazos, negativas…  

había olvidado que un par de noches mirla me habló sobre mi relación; me decía qué estaba pasando, qué podía hacer, cómo solucionar las cosas, qué esperar…

pero mientras escuchaba, la noche avanzaba… sin mí
estuve ausente esa noche, y muchas más

lo cierto es que estuve ausente todo el verano; no lo viví intensamente, no aproveché todo aquel despliegue de color, de belleza, de sensualidad, de felicidad, porque estaba demasiado ocupado con dramas, con disonancias, con rupturas no asimiladas y relaciones sin futuro que veía como obstáculos para agradecer lo que ocurría en aquel presente 

y te traigo esta reflexión, muy preciada para mí, porque encierra mucha más profundidad de la que parece

resulta que una casi agradable forma de drama como la nostalgia, una simple magnificación de un pasado que no fue tan perfecto ni tan provechoso como uno recuerda, puede aflorar si lo viviste poco y después te culpaste mucho

si no lo disfrutaste a tope, y luego imaginaste que sí engordando el recuerdo

añorar el pasado te hace recomponerlo, repetirlo en años sucesivos, distorsionarlo con situaciones que no sucedieron y hacerlo duradero, y sólo para evitar la ansiedad de un futuro incierto, para huir de la rutina del presente, poniendo un brillo artificial sobre cosas que, en su día, te parecieron más bien apagadas

te dejo esta pequeña reflexión para hoy: date cuenta de que todo pasado que recuerdas con nostalgia se debe a que no agradeciste ni disfrutaste en su momento lo que estabas viviendo… eso sí, lo decoraste con mucha energía, toda la que tenías, hasta hacer bello el momento [como siempre es]; enfocaste tu energía constructiva, una energía para embellecer, en un pasado que no supiste disfrutar; o lo que es lo mismo, tienes una energía constructora poderosa, que brota en ti como mensaje del subconsciente para decirte quiero volver a sentirme así

la nostalgia, una total falta de presente, puede ayudarte a que comprendas tu gran poder creador; si a partir de situaciones normales eres capaz de crear algo hermoso, si conviertes recuerdos reguleros en cosas inolvidables, aprende entonces a dejar de enfocarte en el pasado y empieza a situarte en el presente, para recuperar no ya lo que viviste, sino las sensaciones que tuviste en aquel momento

el mensaje que tiene para ti la nostalgia, en realidad, no es que vuelvas a vivir tal cosa, sino que vuelvas a sentirte así; recordarás la reflexión acerca del momento, no es el qué sino el cómo. lo importante es sentir, sin importar con qué

sentir, no las mismas cosas sino otras nuevas

si durante estos días tienes algún momento de recordar el pasado, muy en plan nostalgia brilli-brilli, identifica su mensaje, que es de tu subconsciente, y empieza a pensar qué tipo de realidad puedas crear hoy que te haga sentir tan bien como todo lo que ocurrió ayer

eso ayudará a que todo lo que sentiste vuelva a estar presente

mucha fuerza y nuevos momentos ✨   

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