reflexiones

13la teoría de wolfram o el mecanismo invisible que te mueve

si algo nos está dejando esta “nueva normalidad”, es ese punto de resolver el pasado. de habernos acostumbrado a estar bien con nosotros mismos, sin dependencias con las que tapar los problemas; nos hemos acostumbrado, la inmensa mayoría de la población [y quien no, en proceso] a sanar a través de la aceptación de los recuerdos, de lo que fuimos

sin nuevos estímulos, recordamos más lo vivido. valoramos más lo vivido. y utilizamos la sabiduría de lo vivido para comprender nuestras raíces

esa visión individual se lleva reflejando miles de años en la visión colectiva del artista, del creativo: es la revisión del propio drama a través de la expresión artística; innumerables expresiones artísticas fluyen por todas partes, manifestándose gracias a la búsqueda de millones de personas en la frecuencia de aceptar su pasado

la recreación del drama es nuestra forma de aprender, de hecho es el eje de mis guías: si un drama no se puede medir, no se puede mejorar; steven spielberg, con schindler, nos abrió los ojos al holocausto nazi para sanar el conflicto, y aún seguimos viendo retales, perdidos, de aquella historia; cada vez se buscan más conexiones para indagar en las raíces, redescubrir el pasado, la única forma en la que una civilización prospera

conocer lo que pasó para saber lo que pasará

en esta retrocreación a través de la literatura, del cine, y cada vez más a través de los videojuegos y la realidad virtual, llegaremos, muy probablemente, a crear un universo digital creado con vivencias, un internet emocional, si podemos llamarlo así; un espacio donde poder experimentar sensaciones, tal y como sucedía en la película proyecto brainstorm [1983]: un archivo emocional que nos sitúa en el teorema del que hoy quiero hablarte, la teoría de wolfram o la que muy probablemente es la evidencia de que vivimos en una simulación informática

según la fórmula de esa ecuación que te invito a descubrir en el vídeo, nunca hubo una civilización como la nuestra pero, en esencia, sí la hubo; probablemente vivamos en una realidad falsificada, acerca de la cual albert einstein decía: «la vida es una ilusión, si bien bastante persistente». la cultura contemporánea ha definido esta supuesta conspiración como un “matrix”, un mecanismo holográfico a través del cual experimentamos nuestra realidad física, de la misma forma que un televisor sintoniza un canal entre una amplia gama de frecuencias



la realidad, entonces, sería una proyección proveniente de una fuente dimensional superior, propagada en las 11 dimensiones de la teoría de cuerdas; comenzaría con una fórmula inicial, el germen de todos los estados emocionales que observamos [y sufrimos] en el mundo, expresando arquetipos como la alegría, la tristeza o el deseo en forma humana; las famosas sombras a las que aludía platón en su alegoría de la caverna

sombras, proyecciones, psicodramas virtuales sobre valores esenciales, que fluirían desde una fuente primigenia hasta manifestarse en todos los estados humanos conocidos



probablemente, entonces, nuestra civilización nunca existió como tal, y tan sólo somos el subproducto, en apariencia caótico, de una fórmula inicial ejecutada en la matriz. o, quizás, wolfram sólo es el primero en haber dado con un fundamento matemático para el por qué de nuestro sufrimiento en la tierra



lo más importante, sin embargo, es que ya es posible hacer una conjetura válida sobre un sistema predeterminado, un matrix del que escogemos vivencias a la carta, a modo de escuela, un concepto que conectaría con todas las cosmogonías que aseguran que vinimos aquí tras haber seleccionado qué deseamos vivir, y que nos daría esperanza y un bonito mensaje sobre por qué aceptar lo que nos está tocando vivir

mucha fuerza para tus reflexiones ✨

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