la espiritualidad que alguna vez practicamos, buscando algo que nos llenara más, sólo fue una búsqueda de algo que siempre estuvo con nosotros

me he inspirado en aquella frase que compartí hace unos años que decía: «el romanticismo es como el maquillaje: si hay mucho, asusta», porque lo que sobra, sobra, y porque lo esencial, de lo que estoy hablando estos días una y otra vez, no necesita mejoras

el coronavirus está haciendo que la espiritualidad salga a borbotones, por todas partes; hay dolor, sí, pero también despertar colectivo, y ya no hay marcha atrás

un día de estos tenemos que aplaudir en los balcones por todo lo positivo que nos está tocando vivir 👏👏👏

vivir así, apreciar lo que está pasando, es una práctica espiritual real, de corazón, y es la magia de todo este asunto; lo de las velas, los mantras, y las meditaciones en chaturanga no creo que sirvan más que nuestra verdadera felicidad, es decir, sentir la esencia que somos y estamos descubriendo, y que no necesita de nada más

la verdadera espiritualidad es la que está arraigada en la tierra, nutriéndose de ella, haciendo que amemos enteramente lo que somos; me parece a mí que el placer de las pequeñas cosas es la mejor forma de ser espirituales en estos momentos

mucha fuerza ✨

pulsa para ver en facebook

centro punto cero utiliza cookies | si continúas navegando aceptas su uso | pulsa en este enlace para más información

  ACEPTAR
Aviso de cookies