
⌘ me miran tus ojos
siguen ahí tus ojos,
irradiando recuerdos en los míos,
escribiendo líneas hacia mundos paralelos,
mientras el humo del cigarro,
los ojos inyectados en sangre
y la nuez del cuello gritan por nimios desastres
no te preocupes: cumpliré mis promesas;
hablaré pronto de tus ojos,
cuando el aire no tenga el color de las venas
carlos burgos, 9 de enero de 2011