No trabajes donde no quieres trabajar

La gran mayoría de la gente acepta trabajos donde se les paga mal y donde no quieren estar. Yo lo hice. Y no encontré ningún tipo de apoyo para decir NO.

Es típico: cuando tenemos miedo a ser diferentes, a ser rechazados por la sociedad, nos cuesta ver que otros toman nuevos caminos, porque vemos lo malo que no aceptamos de nosotros en esas ovejas negras que deciden salirse de lo establecido.

No queremos responsabilizarnos de ser ovejas negras, dejar la manada, tomar decisiones como rechazar un trabajo estable y salir a buscarnos la vida.

Por eso, el que busca su camino siempre es criticado. Es el caso de los trolls que vagan por Internet: personas sin autoestima, con problemas afectivos, que pasan días, semanas, meses y años utilizando su tiempo para hacer de haters, como si eso tuviera algún tipo de caché, y que se reduce, única y exclusivamente, a tirar mierda en la casa de otra persona a la que envidia y ante la que se siente inferior.

Un hater, una persona con miedo a ser oveja negra, odia no ser tan relevante como ese que toma otro camino diferente. Y, al no poder competir por no querer meterse en tal charco, critica.

Cuando alguien toma otro camino diferente al establecido, ese que pone en evidencia las carencias personales, la incapacidad para ser relevante y no un número más… comienza la critica.

Esas personas que tienen miedo a ser rechazadas, muchas de ellas narcisistas patológicas, dicen: ¿por qué no has aceptado? ¡Tienes que hacerlo! ¡Necesitas sentirte responsable, ser alguien, tener un futuro! ¿Dónde coño te crees que vas diciendo que no a puestos de trabajo, te paguen lo que te paguen, tal y como está hoy el panorama?

Y muchas de esas críticas, vengan de haters, familiares, amigos o conocidos hablan de la incapacidad del que critica, no de la capacidad del que se lanza a la aventura.

Porque, evidentemente, esa crítica encubre un pensamiento del tipo: “ay dios, que si este rechaza el trabajo y sale adelante, ¿qué haré yo con mi vida de siempre, con lo mucho que he renegado de tomar una decisión así? ¿Qué haré yo, si lo que de verdad quiero hacer es huir pero no me atrevo? Tendría que hacer lo mismo, pero me da miedo… No puedo consentir que haga su camino”.

Por eso, no te confundas: si alguien realmente desea tu Felicidad te dirá lo mismo que yo: sal y pártete el alma si hace falta.

Si te lo dice alguien que no se ha partido el alma, pero reconoce su miedo a partírsela y te desea otro camino, también vale el consejo.

Aprendemos por los que decidieron no aprender.

Mi consejo es, como siempre, mi propia experiencia: he rechazado puestos de responsabilidad e infladas nóminas por cumplir mi sueño, he dejado trabajos de varios miles de euros al mes, rompí con un caché de muchos años de trabajo en apenas dos semanas… Así que si me vienes diciendo que estás pensando en rechazar un trabajo, no te preocupes. No voy a decirte que “estás haciendo mal al dejar de cotizar para tu plan de pensiones”

… pero tampoco te voy a hablar maravillas.

Hay un camino positivo: el maravilloso cambio que experimentarás. Hay un camino negativo, que te va a costar tanto que querrás tirar la toalla.
Centrar tu energía, centrarte en tu propósito sin miedo a perder la aprobación de los demás hará que la Vida te dé un premio, pero tardará en llegar.

La verdadera prueba, por tanto, no está en rechazar lo que consideras poco apropiado para tu propósito sino en no lamentarte cuando llegue el período de arrepentimiento, más adelante, cuando las cosas se pongan feas.

Si tu decisión es romper con un trabajo que no te llena, ni te realiza ni te entusiasma, felicidades, vas a escoger bien… pero puede que empiece a irte mal.

Es más, debería irte mal.

Presión familiar, acuerdos que no se cierran, oportunidades que no llegan, colaboradores que te engañan, ilusiones que se desvanecen… Y todo asociado a cómo te sientes, a cuál es tu grado de autoestima.

Poca gente, como te digo, te va a decir que acertaste. Encontrarás personas que creen que los trabajos, las parejas y las hipotecas son contratos vitalicios que deben durar toda la vida, así que su respuesta a verte penar por ahí, intentando abrirte hueco en el mundo y generar tu propia riqueza será decirte si te has fumado algo.

Para ellos es mejor agarrarse a clavos ardiendo, a empleos inestables y precarios, a parejas que no son lo que uno busca, lo que sea antes de lanzarse al Vacío.

Sin embargo, la Vida cambia. ¿Para qué agarrarte a algo que, primero, no te gusta y, segundo, vas a perder? Dado que todo está en el mismo bombo, puedes agarrarte a un futuro que te ilusiona. Así funciona la creación. Pero agarrarte a un empleo que te anula, ¿qué sentido tiene?

Todo es cambio, nuestro planeta cambia. Giramos alrededor de Sol, perdiendo constantemente nuestro sitio en el Universo. A una velocidad de giro de 29,8 kilómetros por segundo, lo que hace tan sólo un instante era nuestro espacio… deja de serlo.

Percibimos estabilidad, por supuesto, pisamos tierra firme, pero todo va quedando atrás, en algún punto del Universo al que no volveremos nunca. Y, así, la Tierra orbita y actualiza su estado, demostrándonos a nosotros, simples mortales montados en ella, que todo se esfuma.

Que todo se desvanece y puede desaparecer con una facilidad pasmosa de un momento para otro.

Lo acabarás perdiendo todo

¿Conservas cosas que tenías en tu infancia? ¿Utilizas la misma ropa? ¿Sigue tu padre con el mismo coche que tenía hace veinte años? ¿El edificio donde vives tiene los mismos vecinos que cuando entraste a vivir? ¿Gobierna el país las mismas leyes que hace cincuenta años? ¿Tenemos el mismo clima que hace unos días, o unos meses? ¿Están las constelaciones en la misma posición que hace quinientos años?

¿Qué otras personas había en el planeta hace un milenio?

Haciendo una instrospección global puedes darte cuenta de que todo cambia, a cada segundo, en cada momento, tal y como dijo Heráclito con su «lo único permanente es el cambio».

Por ello, por este cambio, no merece la pena que tu atención ni tu energía se basen en fijar posesiones, deseos, hábitos ni costumbres relacionados con un presente del que no te hayas enamorado profundamente porque, a 30 kilómetros por segundo, es bastante lógico que tu existencia sufra una conmoción como efecto de tu Resonancia, reflejada en millones de emociones humanas en constantes altibajos.

Recuerda: tu error es creer que tienes tiempo, porque puedes perderlo todo en un momento, todo puede cambiar en un instante, así que anclarte a un presente que no Amas te deja allí, atrás, en algún punto del Universo que no es el mismo de hoy, donde ya no están las cosas de antes…

… y eso genera Disonancias, diferencias entre lo que quieres y lo que estás obligado a hacer. Bloqueos que, si los aprovechas, harán luchar a tu ego para que comiences a ser un actor que actúa, y no un espectador que espera. 

¿Tú qué eres?
¿Un espectador que espera?
¿O un actor que actúa?

No vayas nunca a por el camino seguro-que-no-te-satisface. Allí no está la Felicidad. La Felicidad está en ti cuando vives los momentos difíciles y los trasciendes, cuando creas una vida en torno a tu verdadero Centro, a tu verdadero propósito…

… por supuesto, muy alejado de ese trabajo que estás pensando en rechazar o al que ya dijiste que no.

Si decides saltar al Vacío, todo funcionará. Puedo guiarte en ese tránsito, si lo necesitas. Comprobarás, en el futuro, que valió la pena tomar aquella elección, valió la pena abrir un camino de lucha.

Comprenderás que la intención de éxito, ese pequeño gramo de mostaza de confianza del que hablaba Rumi, hará posible que llegues a donde deseas.

El tiempo que tardes habla de cómo encuentres el camino, si bloqueado fuera por tenerlo bloqueado dentro, o despejado y sin miedos, por sentirte fuerte y libre de ideas que ya no van contigo.

2 pensamientos en “No trabajes donde no quieres trabajar”

  1. Llevo mas de 3 años intentando ser el actor de mi vida, pero de momento creo que sigo siendo un simple espectador. He empezado a estudiar mi segunda carrera, nada que ver con la anterior, y haciendo cosas nuevas cada día, pero me siento estancado en mi trabajo y en cierto modo atrapado. Creo que mi problema es que no se que quiero exactamente y no saberlo me quita el aire.

    Felicito a la gente que siempre lo ha tenido claro, o al menos lo ha encontrado. Yo sigo día a día luchando por encontrarlo, y el día que lo encuentre podre decir adiós a todo.

    Gracias por la pagina, y por todo.

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