No te quiere del todo, pero tampoco te deja

“Amores que matan, nunca mueren.”
Joaquín Sabina

 

Y así puedes estar tú, con tu Centro totalmente desplazado y desgastado por esa persona que no te hace el caso que tú quieres. Que sí, que tal y como hablo suelo decir tu Centro, tu autoestima, tiene que estar alimentada por ti, y eso significa que no deberías necesitar el cariño de nadie para sentirte bien pero…

… para estar así, dándote tú el cariño que quieres recibir de otra persona, mejor estar a solas, ¿no te parece?

Tu pareja no te da, por tanto, todo lo que quieres obtener de una relación. ¿A qué se debe? A que hay otra persona. Una relación improductiva, es decir, una relación en la que tu pareja podría sustituirte por otra persona sin despeinarse, es una relación que tú sostienes porque tú construyes mientras que la otra persona destruye. Es decir, tú haces por que las cosas funcionen, mientras que tu pareja está aletargada, sin mucho ánimo, a la expectativa de que algo externo, otra persona, llegue a su vida y, entonces, su vida emocional funcione.

Esto, sencillamente, es un acto de cobardía por parte de la otra persona, pero nadie dijo que ser fuerte fuera fácil. Compadécete de ese sufrimiento, de sentir que tu pareja quiere otra cosa pero no es capaz de dejar la relación por la causa que sea. Es una muy mala forma de vivir en pareja, el estar sencillamente esperando que pase algo mejor. Que mientras tú serías capaz de darlo todo, tu pareja no.

Mientras tú crees que tu pareja es insustituible, y nadie podría ocupar su lugar, para tu pareja hay un estereotipo muy marcado, una persona que si llegara a su vida no dudaría en estar con ella, pero mientras eso no sucede (básicamente porque las ideas están en la cabeza, no en el mundo real), sigue a tu lado.

Lo triste de todo esto no es que a ti te quede poco tiempo para perder a tu pareja, qué va. Eso en realidad es bueno porque os separaréis y tendrás la oportunidad de estar con alguien que te quiera de verdad. Que vea en ti a esa persona insustituible, que, como decía Gabriel García Márquez, “se enamore de ti porque te considere una persona única”.

Que no dude si aparece cualquier otro hombre o mujer.

Lo triste, como te decía, no es que la relación se rompa sino que tú no estás viviendo lo bueno del Amor. ¿Sabes qué es lo bueno del Amor? Sentir que toda esa entrega (entrega bien entendida, es decir, sentir que esa persona lo es todo en lo emocional, sin anularte tú), la entrega que muestras hacia tu pareja, ella no lo muestra hacia ti. Y no te imaginas lo bonito que es el Amor mutuo. Esa sensación de querer saber si otra persona siente lo mismo que tú, de querer tirarle de la lengua, escuchar que lo que siente es lo mismo, que haya miradas eternas, de enormes silencios y amor desmedido, sentir el Amor de la vida o la vida del Amor, tal y como debes sentirlo. Esa sensación es la que deberías sentir, no una totalmente desequilibrada y nada equitativa situación donde tú das y la otra persona no da (tanto). Donde tú te desvives, y la otra persona va a lo suyo, esperando que aparezca algún otro tren al que subirse.

Tú te mereces vivir lo bonito del Amor, pero si sigues sufriendo por una persona que no te da lo que quieres… resulta que vas a dejar de merecerte ese Amor, y la Vida se encargará de hacerlo patente: en tanto en cuanto te desgastes por alguien que no te quiere, y tus pensamientos vibren en esa frecuencia, la frecuencia del ‟no me merezco más”, ¿con qué cosas conectarás?

Evidentemente, con otra relación donde sientas ninguneo y desprecio, porque la Vida te da lo que crees que te mereces.

Tu pareja, por tanto, está en la situación de ‟perro-amo”, donde tú eres la mascota y él se retroalimenta gracias al Amor que tú sientes: habrás visto que las personas con perro (quizás tú lo tengas), se sienten importantes para su mascota. Llegan a casa y todo es alegría, se sienten queridas por el perro que se lanza a la puerta, alegre, moviendo el rabo. Trasladado a la relación, ante este despliegue de alegría piensan: ‟y si dejo esta relación… ¿habrá alguien que me quiera igual? ¿Habrá alguien que se preocupe igual por mí?”

Y ese miedo se traduce en seguir contigo, pero por mero cariño, amistad y aprecio, no por Amor.

En esta situación que ahora sufres, la única persona que sale perjudicada eres tú. Si sigues consintiendo que no haya Amor mutuo te llevarás eso de premio, ninguneos de tu pareja que se traducirán en querer estar contigo por costumbrismo. Y, a la larga, otras relaciones que vayan en la misma línea. Total, como según tú no vales nada y te mereces que una persona te haga eso… ¿qué vas a conseguir?

Más de lo mismo. La Vida es un flujo electromagnético generado por tu mente. Si tú no te Amas, ¿cómo esperas que los demás te Amen? Si tú sientes un desequilibrio por dentro, ¿cómo esperas que las cosas estén equilibradas ahí fuera?

Habla con tu pareja seriamente. Si no está dispuesta a Amarte como realmente os tenéis que Amar, si todo son dudas, seriedades incómodas, distanciamiento y falta de cohesión, plantéale dejar la relación y habladlo tranquilamente. No vale de nada que estalle en muestras de afecto sólo cuando va a perderte, y si lo hace sería un buen chivato de que la relación sólo funciona por su falta de autoestima, no porque realmente te quiera.

Sólo así, estableciendo lo que deseas para ti y comenzando a Amarte de forma incondicional, viviendo tu soledad si es necesario sin alguien que no te Ama a tu lado, recordándote que no te Amas y por eso la eliges, si das este paso encontrarás tu camino.

Busca tu Felicidad y vive el Amor, que para eso está.

4 pensamientos en “No te quiere del todo, pero tampoco te deja”

  1. Gracias por el artículo, me ayudó a revisar mis sentimientos, aunque algunas decisiones son difíciles de tomar cuando invaden algunos torturadores pensamientos.Lo ideal sería como expresas, que uno no llegara a anularse emocionalmente.

    Saludos.

  2. He cortado una relación así, él la llamaba “relación puente” y no me hacía maldita gracia al principio pero por dependencia emocional cedí. Me convertí en responsable también de la retroalimentación. Es dificilísimo aceptar que la otra persona jamás te amará como tú lo has hecho pero más difícil es asimilar el menosprecio que me hice a mi misma aguantando eso. Ahora mismo paso por la terrible sensación de que no voy a encontrar a nadie, pero por lo menos ya son muchas las mañanas que me despierto sin pensar en él. El tiempo cura todos los males.

  3. Cierto, tan cierto como que se nota desde el minuto cero como crece tu angustia cuando esa persona te ningunea, te da largas y te menosprecia esperando que seas tu la que tomes la decisión de marcharte y evitarle el mal trago, aunque te des cuenta, es increible lo que puedes llegar a tardar en levantar la cabeza, plantarle cara al asunto y salir por patas aún siendo consciente de la situación.

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