Me da miedo tener un bajón

¿Quieres aprender mucho más,
sobre tu ruptura sentimental, tu pérdida
o tus relaciones de pareja?

Suscríbete a mi Programa Dolor Cero® | Supera tu Ruptura
y recibirás 11 días gratis de mi Guía,
para saber todo lo que ha ocurrido en tus relaciones.

 


“El caer nos es dado.
El subir tenemos que conquistarlo.”
Alejandro Jodorowsky

Es normal. Si estás teniendo un bajón, es lógico.

Llega por Resonancia, y es porque estás haciendo bien las cosas.

Pero lo importante es saber por qué estás ahí.

Todos buscamos salir del pozo, de la negrura que no queremos reconocer en nosotros mismos. Debes imaginar ese pozo del cual quieres salir como una zona en la que debes pasar más tiempo para iluminarlo por completo.

Muchas veces queremos salir de ese pozo con ahínco, con fuerza desproporcionada, huyendo de lo que somos. Sin querer estar ahí abajo ni un solo minuto. Y cuando sales trepando rápidamente de ese espacio tan lúgubre y oscuro, y comienzas a agarrarte a todos los salientes del pozo, embarrados y resbaladizos…

… a veces vuelves a caer.

¿Sabes qué significa cada resbalón, cada caída, cada vuelta a la negrura? Significa algo así como: “no puedes subir porque no has acondicionado tu interior, no es transitable, no lo has cuidado como debes. Cuídalo y vuelve a intentarlo”.

Entonces vuelves a tener un bajón, una depresión que duele tanto como la anterior pero que dura menos tiempo porque, por alguna razón que consideras casi mágica, un alivio para lo que estás sufriendo, te encuentras con que los salientes del pozo son más visibles y puedes apoyarte mejor en ellos.

Quizás vuelvas a resbalar, a caer hasta abajo. Puede suceder en cualquier momento, por cualquier encontronazo con tu anterior vida… pero ya sabes dónde están esos salientes.

Volverás, entonces, a caer nuevamente en esa negrura, donde se te quitan las ganas hasta de luchar por ti. Pero es algo efímero: estará poco a poco más iluminada con cada una de tus visitas (o caídas, porque nadie quiere bajar allí por su propio pie).

Por eso te dedicarás incluso a limpiar esos recovecos y salientes, y cada vez te será más fácil salir de ahí, al haberte responsabilizado de lo que eres, de tu propia vida, de lo que sientes cuando estás a solas (que de eso va esta historia).

El pozo empezará a dejar de ser un pozo para ser un lugar iluminado, limpio y confortable, y muchas veces querrás quedarte allí, que no es más que contigo sin nadie más a tu alrededor, porque ese espesor, ese abismo se ha convertido, lo has convertido en un espacio en el que sientes una plena conexión con tu Centro, con tu alma.

Mucha gente piensa que hay que salir de una depresión, que hay que salir de ese pozo rápidamente, cuanto antes mejor, pero en realidad lo que hay que hacer es llorar y aceptar la pérdida, saber que la persona que se fue está haciendo su vida y que es libre de hacerla como realmente desee, porque ha escogido ese camino.

Todo eso se fue para hacerte ver lo mucho que huías de ti, para hacerte ver cómo construías tu vida en torno a lo que se fue, no a lo que ahora hay.

Cuando aceptes la pérdida de todas esas cosas de fuera, que son en realidad las de dentro, tus propios mensajes, y estés contigo cada vez más tiempo, aceptarás esa parte tuya, ese Yin tan sepultado como las raíces de un árbol que viven bajo un gran Yang, bajo una gran copa de hojas y ramas que, hasta hoy, no conocías.

Conocer esa parte tan oscura de ti te llevará hasta tus raíces, hasta tu conocimiento interior, paso ineludible hacia la Luz que hay en lo alto, que es la Felicidad. Por eso no importa lo mucho que caigas, una y otra vez, porque significa que algo no has arreglado del todo para subir de una forma sana y firme.

No te importa seguir cayendo, porque sabes que siempre saldrás hacia delante y que te seguirás haciendo fuerte.

De hecho, es posible que ahora mismo, pese al bajón, ya te sientas un poco mejor.

Te deseo Mucha Resonancia 🙏 para ese ascenso 🙂

Tu comentario, aquí. Consultas, sólo en Encuentros.