Más Allá de tu Dualidad

“La tristeza de la separación y de la muerte
es el más grande de los engaños.”

Mahatma Gandhi

Atraído por una idea que brota en mí al leer las palabras de Alejandro Martínez Gallardo, autor de infinita torsión lingüística, desarrollo mi propia visión sobre la Muerte.

Los cabalistas nos dirían que la Muerte es el error que nos hace percibir dos en lugar de a Dios. De ser duales, eso lo de ahí y esto lo de aquí. Esto, mi cuerpo, el resto Vacío.

Con esa percepción, nuestra frecuencia de vibración, limitada, sin expandir, deja de resonar con otras energías, las que creemos que existen en el espacio vacío y que están ocupadas por ondas de probabilidades fluctuando en frecuencias superiores a la humana, sombras de un bailarín oculto que danza entre nuestras vidas.

La iluminación de esas infinitas posibilidades por la consciencia, alivianarse para soltar la carga y ascender en la eternidad, como diría Facundo Cabral, es permitir que el cuerpo sea menos denso. Que nuestra consciencia rompa con la ilusión de eso que está ahí fuera y hacer que se revele cercano, instantáneo, tanto como un pensamiento.

Hacer que lo pensado sea rápidamente lo conseguido.

La explicación a este proceso es sencilla: cuando elevamos el flujo de energía vital, las interferencias de un supuesto Vacío desaparecen y el mundo deja de conflictuar en dualidad.

Lo que llamamos espacio vacío no es más que una consciencia plagada de interferencias, como si fuera un objetivo que proyecta una película a 12 fotogramas por segundo en lugar de a 24. A medida que la frecuencia aumenta y ganamos esos fotogramas que nos faltan comenzamos a dar explicaciones de los porqués, y reeducamos la mente para unificar al Ser que piensa y lo Pensado. Esto es un hecho habitual que se manifiesta cuando piensas en llamar a alguien y te escribe, momento en el que te sumerges en lo que debes hacer de acuerdo al Fluir.

A medida que la frecuencia de vibración aumenta, consigues más cosas en el mundo. Los mundos que oscilan, el Bien y el Mal de Adán y Eva, la Luz y la Oscuridad del Tao, la barra de hierro golpeada que oscila sin cesar, nos muestran la Vida como una ilusión donde, en realidad, sólo estaba el Uno.

Nunca hubo dualidades. Ni siquiera había guionista.
Era un enfrentamiento del propio Ser, luchando contra sí mismo.
Ése es el propósito del Despertar.

Cuando luchas, lo haces contra ti

Se trata de elevar la vibración de nuestra consciencia, fluctuante, proyectando físicamente una menor distancia entre lo que pensamos y lo que se piensa.

El bloqueo emocional, las Disonancias, generaban la interferencias. El miedo, la oscuridad mental, la falta de fluctuación neuronal crean la lejanía, y proyectan el aspecto físico, denso, que impide a la Luz manifestarse con plenitud. Ese mundo de las cosas, un mundo generado por nuestras ondas, se revela como simples fluctuaciones de la Vida creadas por la Intención del Fluir.

Dualidades por trascender.

El gran objetivo de la Vida es ese, saber por qué se generan las ondas que crean intenciones, comprender que esos vacíos son los lazos de tu karma, el conflicto de tus creencias creando las disonancias. Comprenderlo para trascender.

 

Deja de ser el sueño, y comienza a soñar

Todos tus conflictos se deben a una errónea identificación con el Ser energético, áurico, por una excesiva creencia en la densidad energética del cuerpo físico. Todos los conflictos comienzan por identificarte con las heridas del corazón, con el dolor de un cuerpo que es perecedero y llega a morir. Y ése es precisamente el aspecto que genera la distorsión electromagnética que sigue separándonos de la incertidumbre caótica, del miedo a la Vida: la Muerte.

La Muerte representa, como tal, el punto de equilibrio de nuestra existencia electromagnética, la quintaesencia del axioma dualista, como dice Alejandro. Sin la Muerte no podría haber Vida porque, tal y como hablo en este artículo, la Muerte no puede existir sin el razonamiento humano.

Sólo somos Vida por el simple hecho de que el sueño deja de existir si no podemos no-existir, primera, única y más certera Imposibilidad posible. El resto de creaciones mentales, lo que comprende el marco absoluto de la existencia, es absolutamente posible.

Si sólo puedes existir, ser Feliz es lo más posible de todo.

Ser feliz, lo más posible de todo

Para comprender la no-dualidad, la Kabbalah Unveiled de Manly P. Hall dice:

“La creación existe en infinita diversidad dentro de la unidad, pero la unidad nunca es dividida.[…]”

Es decir, el Uno jamás puede ser dividido porque sería Cero, algo que haría que quien escribe la ecuación dejara de existir a través del sueño… para despertar y ser Uno.

Ser el Uno es dejar de ser el sueño, y empezar a soñar.
Dejar de ser la dualidad con La Muerte, para ser Vida.

En toda ausencia de consciencia, allí donde no recordamos haber estado, puede producirse la conexión con el infinito potencial. La forma más elevada de interacción con el Uno es a través de los sueños lúcidos. Sueños donde el Ser despierta de su propia creación, comprendiendo la ilusión generada por su bloqueo emocional.

Nuestros sueños, a fin de cuentas, retroalimentan nuestro complejo de guionista, enviándonos mensajes a nosotros mismos para recordarnos que somos el escritor.

El paso, por tanto, es trascender a la separación, reconocer al mensajero como el mensaje. Disolver los aspectos duales para sentir a Dios en Uno.

 

Un cambio en tu visión

Los bloqueos que impiden ver al Dios interior están creados por bloqueos emocionales. Vacíos existenciales, campos neurales que no fluctúan en armonía. Patrones mentales que hablan en el hemisferio derecho diciendo “esto es lo que siento”, disonando en el hemisferio izquierdo, con un “esto es lo que hay”.

Las interferencias en el flujo electroquímico se traducen como el Fluir del espacio y el tiempo, la distancia. El pasado y el futuro. Partículas que oscilan en una longitud de onda mayor, con reflejos más curvos que generan la ilusión física de la separación.

Con una partícula aquí y otra, su reflejo, allí.

En esta Gran Curva, la densidad energética en la que existimos, fruto de nuestra mente, seguimos fluctuando una vibración que debemos aprender y aprehender. Y comprender esto puede ser el inicio de una nueva experimentación, de una nueva fuerza de torsión sobre la Vida.

Una herramienta en forma de lenguaje para conectar campos neurales en tu mente y llevarte más allá de la dualidad, que es un más acá hacia tu individualidad como Creador.

Se trata de contemplar lo que quieres como lo que tienes.
Sanar los bloqueos que fragmentan tu creación mental.

Quiero que conviertas la Vida en el espejo que se mira a sí mismo a través de tus ojos. Que experimentes las intenciones de Felicidad y de expansión que la Vida desea para ti

Espero ayudarte a sentir una mínima fracción de la Eternidad.

 

Quería agradecerte que sigas ahí, pensando y sintiendo.
Si puedo ayudarte a crecer, también lo haré yo.

Feliz Resonancia 😄🙏💜

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