La infidelidad

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“En ninguna cosa la infidelidad
es más innoble y repugnante que en el Amor.”
Sören Aabye Kierkegaard

 

Lo más importante que debes conocer de la infidelidad, es que ésta tiene sus raíces en el ego, no en tu Ser.

Es decir, tú no deseas lo que dice tu ego que deseas, por muy pasional, visceral y desgarrador que sea eso que sientas hacia otra persona que no es tu pareja.

Todo lo que sientes, por el contrario, está basado en las insatisfacciones de tu ego, en todo eso que no tienes, que jamás podrás controlar pero que, evidentemente y por tener un cuerpo humano, quieres.

Partiendo de esa premisa, lo primero que cabe destacar es el tipo de infidelidad que puedes cometer.

Si tienes pareja y, desde sus inicios, tienes relaciones con otras personas y no sientes muchos remordimientos por hacerlo, no entenderás esta lectura y sus reflexiones y, aún más si cabe, todo este espacio web.

Quizás vuelvas más adelante para reflexionar sobre ello.
Todo a su tiempo.

El otro tipo de infidelidad es la puntual, la que se produce como acto de una insatisfacción concreta y mantenida en el tiempo, y que estalla en algún encuentro sensual o sexual con otra persona que podría satisfacer todo eso que tu pareja no te da.

Esta situación puede no contener sexo pero convertirse en una relación con tensión sexual, donde uno o ambos tienen deseos pero no se manifiestan, y que tiene su punto álgido cuando uno o ambos confiesan lo que sienten, o consuman eso que desean desde hace tanto tiempo hacer.

¿Estás en una de estas dos situaciones? ¿Una situación en la que sientes deseos hacia otra persona y has tenido un encuentro del que te arrepientes, o deseas tenerlo pero no quieres llevarlo a cabo para no sentirte mal?

En primer lugar, lo hayas hecho o desees hacerlo, perdónate. ¡Perdónate! Nadie va a juzgarte, nadie debería hacerlo. No hay nadie libre de culpa por este sentimiento así que lo primero que debes hacer es no sentirte culpable por sentir algo como el deseo sexual que, a fin de cuentas, es el mismo deseo sexual que sientes por tu pareja.

¿Por qué, si no, es valioso, productivo, positivo y beneficioso sentir deseo sexual por tu pareja, quien apareció en un momento concreto en tu vida cuando ya habías sentido deseos por otras personas, pero resulta no ser lícito, moral o adecuado sentir deseos por otras personas mientras estás con ella? ¿Acaso tu cuerpo tiene un modo de ‟desconexión” por el que, una vez estás en pareja, ya no puedes ni debes seguir sintiendo deseos sexuales, por ejemplo por tu compañero del trabajo, pero al llegar a casa ese deseo se activa y se enfoca, única y exclusivamente, en tu pareja?

Todos esos blogs, revistas y consejos de psicólogo barato de ‟innova en tu pareja”, ‟haz nuevas actividades para no caer en la rutina”, y todos esos engaños para mantenerte dependiente de nada te va a servir, y te sentirás aún más frustrado por pensar que ‟los consejos valiosos de x medio no te valen, cuando al resto de las personas sí y pueden hacer todo lo que se les recomienda”.

Por favor, siéntete un ser humano, no un personaje de una película.

La Vida es complicada: vives en un cuerpo, vulnerable y con predisposición a la egolatría, a satisfacer los deseos más bajos, y tu Ser está en ese cuerpo para vivir el presente y prescindir de aquello que hace infeliz.

Como decía George Herbert, “el adulterio es justificable: el alma necesita pocas cosas; el cuerpo muchas”.

Te repito esto: vives en un cuerpo para ser Feliz, y si bien los placeres llamados ‟carnales” te dan alegría, resulta que no te dan Felicidad: podrás disfrutar mucho de esos placeres pero son finitos en el tiempo, se acaban pronto, y seguirás con insatisfacciones que, tarde o temprano, te harán buscar más de esa fuente.

Evidentemente, decirte que no busques las alegrías sino únicamente la Felicidad, significa que deberías dejar de depender y sufrir por las cosas que te gustan como el sexo, los viajes, tu moto o cualquier otra cosa, y es un camino de desapego el que, ahora, seguramente, no puedas ni quieras meterte.

Por eso, si estás en esa gran mayoría de personas que sienten deseos de ser infiel o ha consumado la infidelidad y quiere volver a repetirla, deberías comenzar a mirar la fuente de la insatisfacción que hay en ti, procedente de la inseguridad y la falta de autoestima, que es el principal achaque que condiciona la forma en que te relacionas, la forma en que dependes de tu entorno, cómo buscas a personas por lo físico, por esa fuente de alegría que pueden darte, para después construir de forma invertida, es decir, intentar levantar una relación que va desde el físico hacia lo psicológico.

Decía Edward George Bulwer que ‟el Amor es la actividad del ocioso y el ocio del activo”. Esto significa que cuando estás desocupado, sin trabajo, pasando por un tiempo de paro o de relax, es cuando emergen tus vacíos, y ahí es donde se manifiesta la necesidad de sentirse querido que anida en ti.

Por ello, esto que vas a escuchar es probablemente lo más duro que ha podido recomendarte nadie en cuanto a la infidelidad, pero es el único tratamiento válido, más allá de tener relaciones sexuales con otra persona que no es tu pareja, o de intentar estar bien en una relación en la que no estás bien: abandonar tu relación.

Abandona aquello que no te hace Feliz, porque tú, por ti mismo, no eres Feliz (y eso hace que el resto de situaciones tampoco te satisfagan).

Al hacerlo, al aprender a estar solo, encontrarás el verdadero amor, el tuyo hacia ti, y no ese que llegó a tu vida para satisfacer un vacío del ego.

Como siempre, puedes elegir. Lo primero y más importante es no sufrir, así que si consideras que no eres capaz de dejar la relación que no te hace sentir bien, o deseas seguir teniendo sexo con esa otra persona o, por el contrario, intuyes que esas relaciones tampoco te van a ayudar, sigue junto a tu pareja.

El no presionarte puede hacerte sentir calma y tranquilidad, necesarias para seguir poniendo en orden tus ideas, intentar hacer tu vida, seguir prosperando en tu trabajo y, quizás, encontrar más adelante el camino que debes tomar.

Pero, sobre todo, no sufras y perdónate por lo que sientes
No te sientas mal.

No quiero desde aquí juzgar tu infidelidad, porque si lo haces de forma compulsiva revela tu insatisfacción permanente, si lo hiciste de forma puntual revela tu insatisfacción permanente, y si estás a punto de cometerla revela tu insatisfacción permanente.

Puesto que una relación del tipo que sea se basa en la confianza (más aún una de carácter sentimental) tener deseos ocultos, que se Reprimen o se hacen realidad, no son situaciones idóneas para seguir adelante con tu relación.

Si te gusta otra persona, si tienes intenciones con ella o ya las has tenido… piensa en romper. 

Es la lucha que ahora te toca sufrir.

Si, al contrario, nunca fuiste infiel y tu pareja lo ha sido contigo seguramente leas todo esto con algo de contrariedad, defendiendo a capa y espada la fidelidad. Pero no olvides nunca esto: la Vida te pondrá en todas las situaciones posibles o, mejor dicho, las que crees imposibles así que entiende que si no es hoy será mañana, y si quieres comportarte de forma madura deberás entender que si lo rechazas es porque Resuenas con ello, y eso significa que esta situación te ocurrirá a ti tarde o temprano.

Tendrás que vértelas con tus insatisfacciones, con tus Resonancias subconscientes, las mismas que pudieron llevar a tu pareja a serte infiel.

En cualquier caso relájate, pon calma y serenidad en tu vida, y sopesa todo lo que está ocurriendo en ella.

Quizás entiendas que el trasfondo de la gran mayoría de las personas esconde esas debilidades, y que sólo en los momentos de mayores vacíos es cuando afloran esas carencias.

Si no estás preparado para afrontar esas carencias, continúa con una vida que tomará el camino que debe tomar en su momento, ni antes ni después.

Si ya lo estás, toma la decisión y empieza a mirar dentro de ti.

Quiérete, en definitiva, porque es lo más importante.

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