Hechos, no palabras

“Ambos se dañan a sí mismos:
el que promete demasiado
y el que espera demasiado.”
Gotthold Ephraim Lessing


En la gran mayoría de las relaciones que fallan, la persona que sufre por su relación porque se está yendo al traste suele atender a las palabras que su compañero o compañera sentimental le dedica. Atiende a promesas, a ruegos, a excusas, pero pasa por alto la carencia de hechos que deberían estar asociados a esas palabras.

Es decir, está concediendo importancia a las palabras, no a los hechos.

Ante esto, lo mejor es aplicar una máxima para saber cuándo poner punto y aparte (o punto y final) a una relación:

Res, non verba. Hechos, no palabras.

Por norma general, las personas dependientes que no se quieren, que no se respetan, y que piensan que no se merecen mucho más de lo que ya reciben por parte de su pareja, suelen conformarse con poco y menos. Así, cuando una persona dependiente da entrada a una situación negativa (un “te quiero pero tendrás que esperar”), genera un desprecio hacia sí misma que alimenta con cada desprecio.

Atender a palabras en lugar de a hechos es como estar muerto de hambre, ponerte delante de un guiso, cargar la cuchara, acercarla a la boca pero no probarlo.

Una tortura sin sentido hacia uno mismo.

Si en tu relación empieza a haber un vacío por parte tu pareja, y no deseas incomodarla, y por ello no le reprochas sus vacíos, sus ninguneos y su falta de atención, estarás haciéndote daño.

Imagina que te dice: “lo siento, este fin de semana no vamos a quedar porque necesito pensar sobre nuestra relación” y, esta situación se repite semana tras semana y, en lugar de pedir explicaciones, de hacer saber que estás en desacuerdo con esa situación, das tu visto bueno y pasas por alto el vacío, estarás afirmándote a ti mismo y a la otra persona que eres débil, que no te quieres, y que no mereces la pena.

¿Es eso cierto?

La responsabilidad (que no culpa) no es de la persona que te hace el vacío, sino de la persona que permite que ese vacío se dé una, y otra, y otra vez, que eres tú. Es habitual que, al sufrir de esta forma, llegues con el tiempo a irritarte y a culpar a tu pareja de un comportamiento indeseable, pero esas situaciones no se hubieran dado si no las hubiera permitido.

En este tipo de relaciones, los hechos, lo que debe ir inseparablemente fusionado de las palabras, debe formar parte de la relación. Si te dicen, que hagan, porque si te dicen, no hacen y tú lo consienten, quien hace poco para sí mismo, para sí misma, eres tú.

De nada vale que tu pareja te diga: te quiero mucho… te quiero tanto… tengo ganas de verte”, si cuando llega el momento de veros dice: vamos a tener que vernos más tarde, no sé todavía si podemos quedar y hablar, necesito pensar”.

O cualquier otro tipo de evasiva.

No estoy hablando de una relación donde hay una circunstancia de trabajo, o una circunstancia personal donde haya una separación con límite en el tiempo y sin implicaciones emocionales. Hablo de las típicas relaciones que se empiezan a romper pero se mantienen en pie a través de promesas, de palabras de Amor, de esperanzas vacuas que la persona dependiente entiende como formas de Amor con las que poder jugar y llegar a hacer realidad un futuro juntos.

¿Eres tú esa persona? ¿Eres alguien que cuando alguien se aleja piensas que eso es propio del Amor? Piensas que las relaciones son así, que a veces se sufre?

Te equivocas. Pero no de relación, sino de forma de vivir.

Lamentablemente, y siempre por culpa de la persona que lo acepta, esas palabras nunca se convierten en actos, y quien las dice sabe cómo tocar la fibra sensible de quien las cree, así que cuando tú dices sí la primera vez a palabras sin hechos, el otro utilizará palabras a discreción para todo tipo de supuestos contratiempos y eventos de última hora.

Mi recomendación: cuando estés en una situación así, no creas a la persona que te huye pero te habla de AmorExige hechos, no atiendas a palabras. Si te quiere, si te echa de menos, si desea estar a tu lado, si desea besarte o acostarse contigo, el mero hecho de necesitar todo eso implica contacto.

Implica cercanía, relación, cohesión. Y la distancia nunca ha sido algo útil en una relación.

Si te has identificado con esa persona que es ninguneada, rechazada y puesta a distancia por su pareja, habiendo permitido que ese ninguneo se produzca, demostrando tu debilidad y el menosprecio que sientes hacia ti, seguramente cuando esas palabras se vuelvan a dar y quieras mostrarte impasible, tu pareja potencie sus promesas cargándolas de emoción. Entonces llegarán los “dame una última oportunidad, te lo suplico”, “dame tiempo, sólo te pido eso, no seas tan radical”, “sabes que te quiero y que esto va a salir adelante” y toda una suerte de frases que se quedan en el aire.

Y con todo eso es posible que vuelvas a caer presa de la mentira, del engaño, pensando que “esta vez sería diferente”

… pero no. Esa vez será igual que siempre.

Decía Francisco de Quevedo que “nadie ofrece tanto como el que no va a cumplir”. Por ello, presta atención: si realmente alguien quiere estar contigo, no potenciará sus palabras sino que potenciará sus actos y, por tanto, estará contigo.

No te engañes, no te sigas haciendo daño. Haz que esa persona sea responsable de su decisión, en lugar de permitirle manipular a personas que esperan que se cumplan promesas (palabras) que nunca llegan (hechos). Si permites que te manipule, estarás convirtiendo a esa persona en tu herramienta del dolor.

Ya sabes qué significa eso: te castigas tú, a ti, por tu falta de Amor propio, Resonando con la otra persona.

Busca, por tanto y siempre, hechos para tu vida. Hechos que ratifiquen que te quieres, que quieres lo mejor para ti, y por eso Resuenas con personas, situaciones y cosas cosas que deseas que lleguen a tu vida, obviando artificios que se desvanecen en llamadas y encuentros que no son más que humo.

De no hacerlo, de seguir justificando al que te ignora, estarás demostrando que esa persona vibra en tu frecuencia, que responde al escaso Amor propio que tienes por ti.

Y eso es problema tuyo… de nadie más.

4 pensamientos en “Hechos, no palabras”

  1. Hablando de mi situación personal te diré, que es así, cuando falla el contacto físico y no te apetece estar con alguien, pero dejarle significa perder tu zona de confort, hay ocasiones en que la cagas y te conviertes en una total manipuladora. Me alegro de poder estar finalizando esta relación, enseñándole precisamente esto a esa persona. Le use mientras considere que le necesitaba y cuando yo estoy genial, me he encontrado a mi misma y no necesito el refuerzo de su amor por mi porque ya he aprendido a quererme yo sola. Le he dejado, pienso que sí el entiende lo que ha pasado y que no es culpable de nada, pueda lo primero madurar y echarle fuerza y carácter que es la necesidad que le ata a mi y pueda descubrir por sí mismo lo que es estar enamorado de verdad. Porque ninguno de los dos lo sentimos desde hace tiempo, y ambos hemos buscado nuestro espacio. Se que es una putada y le duele, no me siento culpable. No sabía lo que era estar enamorada cuando empece con el con 21 añitos, pero creo que ver mi paja en mi ojo ayuda a limpiar la suya y a que afronte esto con más esperanza y autoestima, puesto que cuando la autoestima de una persona baja la caída es mayor.
    Espero que de esta entrada podáis aprender mucho de las dos partes.
    Es injusto dejar a alguien hundido después de machacarle y encima pirarte haciéndole sentir culpable.
    Yo no me siento culpable, no controlo mis sentimientos, y me alegro de haber tenido el valor de reconocerlo. Aunque me jode hacer daño a alguien que aunque no estoy enamora si que quiero mucho.
    Carlos me inspiras!

    1. La que tiene que aprender qué es el amor verdadero eres tú.

      Sería interesante que dejaras de hablar de él para exculparte, y empezaras a mirar en tu interior. A ver qué es eso que te falta para aguantar al lado de alguien a quien no quieres sabiendo el daño que le has estado haciendo y siendo consciente de ello.

  2. Gracias ha llegado el mensaje lucharé contra mi misma. Hoy empezaré mil bendiciones para que tu qué eres un angel en la tierra Dioa te concerve por muchísimos años muchos maaass

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