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Expande tu Consciencia | El Despertar
Día 7 de 7

 

Todo lo vivido hasta hoy, ha sido gracias a la acción de Dar. Te doy esto que soy, lo único que importa y lo único que nos llevaremos de este plano: no somos lo que nos guardamos, sino lo que damos.

Esta acción de Dar ha permitido algo entre nosotros, ha permitido algo en ti. Algo de tu Resonancia conmigo. Al darte, creces, y yo crezco al esforzarme por hacerte crecer porque, en esencia, es la parte que no sé cómo despertar en mí.

Cuando lo consigo contigo, y creces, yo también lo hago. Resueno y estallo de Felicidad. Y hoy es uno de esos días. El día en el que comprendes que todo lo visto, oído y decidido es una experiencia consciente del flujo electroquímico que la vibración ha creado en ti.

La Vida ya quería esto para ti, así que todo brotó desde ti y a través de ti para guiarte.

Incluso recorrer estas líneas con tus ojos, prácticamente sin control consciente, se debe a un movimiento que Fluye a través de tu cerebro por la vibración de la Tierra, que anima por completo todo tu organismo, ahora a reflexionar en lo que yo he escrito, que en realidad has escrito tú, y de lo que no eres consciente.

Te conduce tu propio guía.
Tu Ser Superior.

Esa es la conexión que quería hacerte sentir con este trabajo: el encuentro con tu Ser Superior. El encuentro con el Ser, el Guía Espiritual, el ángel que te acompaña desde siempre y que te ayuda a trascender y evolucionar, cambiar de plano cuántico.

Es el Punto Cero, el Vacío que nos habla, el Dios interior.

Si tú creces al conocer a ese Dios, yo también lo hago. Los dos estamos conectados a la rama, los dos recibimos su energía para crecer. Nos nutre para seguir reflexionando, para conectar con el Ser de dentro y reflejarnos en el Ser de fuera.

Reflejar nuestro centro en expansión, haciendo que los demás vibren en la frecuencia de nuestro corazón.

Por eso, te irradio mis reflexiones. Te comunico mis emociones. Ayer Día 6, de hecho, fue un día de intensas reflexiones para hacer fluctuar al Ser, y expandirle.

¿Qué ha cambiado, desde que lees este trabajo, en tu forma de ver las cosas? ¿Comprendes que incluso esto que lees es una energía que fluctúa a través de ti, y que cualquier decisión que tomes no es tuya sino del Todo? ¿Comprendes que eres como un glóbulo rojo que podría creer, si fuera consciente, que transporta oxígeno por su propia voluntad, cuando su movimiento lo determina el pulso del corazón que lo hace circular por las arterias de un ser humano?

La vibración del mundo, de la galaxia, del Universo, anima a tu cuerpo y a tu mente. Anima tu pensamiento. Es como la mano que hay bajo la marioneta: si la energía desaparece y deja de Fluir, tu Ser pierde su vibración y muere. La energía que te da Vida, que no es más que la consciencia, necesita de este ejercicio vital, el pensar y reflejar energía en los demás.

Sentir cómo Fluye la energía electroquímica de las neuronas, asociadas en campos neurales que Resuenan con las formas vibrantes de la Vida o, visto de forma bidireccional, cómo el Vacío emite un pulso que Fluye a través de tu Ser, aunque sensitivamente creas ser consciente del movimiento que te lleva.

Nuestro cuerpo es la marioneta, comportándose de forma inherente a la energía. Siendo energía y materia solo una, construyendo la vibración las formas de la Vida, como el almidón de maíz que ya viste.

Tonos saliendo de la flauta de Dios, en la infinita escala musical del Universo.

Todos nuestros Amores, guerras, conflictos, acuerdos y desacuerdos, obras y logros son el resultado de la fluctuación de la vibración de nuestro Padre, el Ser, el Punto Cero, que anima nuestras vidas, infinitas vidas, en un perfecto equilibrio…

 

Somos galaxias. Ya lo estamos siendo

Integra esta realidad, porque se trata de una cuestión puramente física, innegable para matemáticos y científicos con los que he hablado de este proceso: nos movemos por vibraciones, que quedan almacenadas en registros, memorias, en un proceso cerebral inconsciente del que apenas somos conscientes.

Lo que creemos mover no es más que el cuerpo que estamos experimentando, pero del que no somos conscientes.

La primera parte consciente, un pequeño pedazo del inagotable flujo de nuestra galaxia.

Nuestros pensamientos, como el resto de nuestra materia, es energía electroquímica animada por el pulso vibratorio del Universo. O, más concretamente, animada por el pulso de nuestra Gran Madre, la Vía Láctea, el agujero negro que existe en el corazón de nuestra espiral.

Un dato que lanzo como teorema para reflexionar: el cerebro humano tiene alrededor de 100.000 millones de neuronas, y en los últimos tres años, este número de neuronas se ha incrementado, paralelamente al desarrollo tecnológico y el descubrimiento de gran parte de nuestro Cosmos.

Es evidente que lo que descubrimos fuera, nos hace crecer por dentro. Y lo que sentimos crecer dentro, se proyecta, irradia y dibuja ahí fuera: ahora nuestro cerebro tiene en torno a los 200.000 millones de neuronas, causalmente el mismo número que se presupone que tiene nuestra galaxia.


Como toda entidad de la Vida, cada cuerpo tiene su eco en versiones fractales, y las estrellas no iban a ser menos. El cerebro humano, esa ínfima réplica del Universo, está compuesto de sus particulares estrellas, las neuronas, los vehículos de la energía. 

¿Qué crees que es tu cuerpo sino el fiel reflejo de la galaxia que le da vida? ¿Qué es cada neurona sino una mera representación de cada estrella del firmamento?

Tu cerebro está plagado de estrellas, y se comportan de la misma forma: nacen, a cada instante, a medida que la galaxia, por la Fuerza de Torsión de su centro, genera energía a su alrededor.

Tu cerebro sigue expandiéndose, tal y como lo hace la Vía Láctea al generar energía con sus brazos espirales, haciendo vibrar más y mas energía en la misma frecuencia. Eso hace que experimentemos una más amplia realidad, una Vida en continua expansión.

Sentimos que cuando nuestra Madre crece, nos hacemos más y más conscientes.

Este fascinante teorema abre nuevas posibilidades de pensamiento. Los quásares, por ejemplo, explican nuestro funcionamiento cerebral: son galaxias en las que la energía se acumula cerca de su agujero negro, en el horizonte de sucesos. La absorción de energía genera una acumulación que acaba con una descomunal explosión, lanzando un haz de Luz hacia otra punta del Universo.

Es como una eyaculación tras el orgasmo: la galaxia acumula energía y la eyacula hacia otra parte, en una bella panspermia de Luz. De la misma forma, nuestras neuronas, cuando acumulan flujo electroquímico al entrar el cerebro en estado de contemplación, lanzan un haz de flujo electroquímico que les permite desarrollar otros cúmulos neuronales con los que compartir información, abriendo nuevos campos de consciencia.

Nuestras neuronas se comportan igual que quásares, abriendo paso a la consciencia. Siembran la Vida, acumulando la energía de un infinito orgasmo.

Nuestro cerebro, por tanto, es un reflejo de lo que ocurre a nuestro alrededor. Podemos conocer lo de arriba contemplando lo de abajo, y lo de abajo observando lo de arriba. Podemos sentir que lo que está sucediendo en el cielo, condiciona lo que sucede aquí, bajo nuestros pies, así como lo que hay entre medias.

Los reflejos de los espejos se mueven al compás.

Lo único que importa
es la sensación en sí misma

Cada galaxia hace que se muevan sus cuerpos celestes, de la misma forma que nuestras galaxias neurales hacen que se muevan las células de las que dependen.

Todo está conectado, porque todo es una manifestación ilusoria creada con vibración, un golpe primordial que hace que todo vibre y Resuene, componiendo una realidad de infinitos reflejos donde todos actúan en consonancia.

Cada aspecto de la realidad, por tanto, es ilusorio. Lo que vemos es ilusión. Si todos los aspectos de la Vida, el cielo y la tierra, el tú y el yo, el Ser y el No-Ser, no están separados, ningún movimiento de la Vida lo está. Vibramos en una frecuencia que crea un campo cuántico del que no somos conscientes… pero es nuestro campo cuántico.

O, mejor dicho, somos la experiencia consciente del Campo Cuántico.Tú lo estás siendo, a cada instante.

Eres la experiencia consciente del Campo Cuántico Primordial.

Mi deseo es que integres en ti, como yo he hecho conmigo mismo, esta máxima: eres el infinito Omniverso, el cerebro que todo lo une y todo lo Es, replicado infinitamente por toda la existencia, revelando la verdadera Naturaleza del Ser Supremo.

Eres el ser humano hecho a imagen y semejanza de Dios, contenedor de la información de la galaxia que te da vida, reflejo de las galaxias del Universo conectadas entre sí para crear al Ser que existe y fluye.

El Destino, por tanto, es la experiencia del pulso de la Vida. Si todo está conectado en un punto sin espacio ni dimensiones, si el Destino es un Centro autorregulado y equilibrado, no podemos desentrañar los incomprensibles procesos de la materia, los inescrutables caminos de Dios.

Todo responde a la vibración Una.

Todo efecto es la Causa.

En Matrix se da explicación filosófica a este punto cuando Cifra intenta desconectar a Neo y él mismo plantea el incontrovertible paradigma: “si Neo es el Elegido, no podré desconectarle de Matrix”. Y, en efecto, no puede. Es detenido en el último instante por Tanque, miembro de la tripulación del Nebuchadnezzar, malherido.

En Matrix Reloaded esta Verdad se afianza aún más durante la visita a Merovingio. Te la adjunto en un exquisito fragmento donde se plantea la realidad del libre albedrío como una simple ilusión; me gustaría que lo vieras antes de continuar:


En efecto, carecemos por completo de todo dominio. De todo control. No podemos dominar nada, todo es una ilusión creada por la causalidadSomos esclavos inconscientes de la causalidad creyendo ser conscientes de lo que causamos.

Seres conscientes de la fluctuación de sus cuerpos… y poco más.

La única forma de paz interior, por tanto, es aceptar la sensación. Aceptar el devenir y el efecto de la causa, la sensación en sí misma.

La paz llega cuando aceptamos la fluctuación que nos embriaga, que nos vapulea, que nos mece y nos agita, comprendiendo así que estamos cumpliendo la misión que nuestro Ser, como la hoja de un árbol, tiene para el resto del conjunto; no importa si tapamos la Luz, si la tomamos, si nos desviamos de nuestro camino, si emprendemos una nueva alternativa…

Si vivimos con el corazón y aceptamos lo que sucede, conectaremos con el destino de nuestro SerO, como decía Friedrich Schiller, «en nuestro corazón brilla la estrella de nuestro destino», básicamente porque la única forma de Vida que nos conecta a nuestro destino es vivir con el corazón.

Vivir con lo que llega.

Conferir todo el valor a la sensación, a la consciencia de lo que hay. A fin de cuentas, la Nada es una ilusión humana. Piensa si no cuando duermes y no recuerdas haber dormido. Cuando no recuerdas haber soñado. Despiertas después de, por ejemplo, 4 ó 5 horas, y durante ese tiempo has inexistido. No has sido algo. Has sido Nada. Pero ese algo que no has sido, es un concepto que acuñas desde la perspectiva humana, desde la consciencia despierta.

No puedes pensar en la Nada estando en la Nada, en la consciencia ausente. Ergo, no existe la Nada. La Nada sólo existe cuando existe la Vida así que, en realidad, no existe el Punto Cero.

El Vacío es un invento del ser humano.

La pérdida, el dolor, la muerte, la ausencia, todo es una retrospectiva, una mirada desde la mente despierta hacia la mente dormida.

Sin mente despierta, no hay mente dormida, lo que significa que la Vida sólo tiene un estado: la Vida en sí misma. El gran misterio de la Vida se resume en esta frase: la Vida existe porque, sencillamente, no puede no-existir.

Por este motivo, el único valor para tu experiencia vital es conferir a la sensación todo el valor posible.

 

 

Experimentar el presente,
la 
verdadera consciencia 

Cuando creemos ser conscientes de estar haciendo algo, estamos jugando el juego de la mente. “Creo que con mi mente puedo crear esto y aquello, creo decidir, creo estar eligiendo, creo generar voluntad para lo que deseo realizar”… pero todo es una ilusión mental.

En realidad, cuando trascendemos al control de la mente, cuando asumimos que no tenemos control y nos sentimos vulnerables, nos dejamos llevar. Fluimos.

Y el miedo desaparece.


Cuando Fluimos y, como reza mi sexta máxima, nos dejamos llevar, experimentamos el presente de forma consciente. Tal y como se presenta, así como sucede. Ésa es la forma de control más cercana que podemos experimentar en la Vidaexperimentar conscientemente lo que a cada instante sucede.

Por este motivo, estas reflexiones hacen que despiertes de tu estado mental transitorio, y eso es lo que te lleva a un estado consciente, reflejo del mío.

Yo despierto, tú lo haces.

Estamos aquí para brotar de la inconsciencia, romper con el patrón mental, y observar tu interior, tu corazón. Ése ha sido el objetivo de este trabajo, y a partir de ahora tendrás que rescatarte constante y conscientemente de todo proceso, ya lo etiquetes positiva o negativamente. Ya estés en un momento bueno o malo.

Simplemente, despierta.

Recuerda: no es tu mente la que está generando la realidad, sino que la mente únicamente recibe la Señal, la fluctuación, y la interpreta.

Todo, por tanto, eres tú, y todo lo que das, lo recibes.

La Vida, en realidad, te está mirando cuando la miras.

Cuando Fluyes, puedes ver cómo la Vida te está mirando a través de las cosas que hay a tu alrededor. Cada cosa que sucede, cada punto en el que tus ojos se posan, cada rezo que emites hacia el cielo son movimientos hacia ti, movimientos intrínsecos de la Energía hacia sí misma, movimientos de las ramas de la Vida para mover sus hojas, y conocerse así, buscando la Luz en toda su extensión.

Cada paso, cada respiración, cada parpadeo, es un perpetuo movimiento hacia la Luz.

No existe el destino. Puedes conocer el camino, pero siempre tendrás que caminarlo. Puedes saber hacia dónde dirigirte, pero eso implica que las causas que te conducen hasta el Conocimiento se revelarán cuando tú lo hagas ante ellas.

Es al caminar el Camino, al reflejarte en él, cuando encuentras que todas las causas tienen, como fin último, el Conocimiento Supremo.

La Verdad en sí misma. Tu Felicidad.

El Camino que vivimos es un reflejo de la Verdad, así que independientemente de lo que vivas, estás experimentando, en términos humanos, la Felicidad. Cada cosa es Felicidad, porque cada hecho, incluso los menos Resonantes, son piezas esenciales del Plan.


Quiero dejarte unas máximas, a modo de frases, sobre la realidad que has trabajado esta semana. Están conectadas en orden, para trabajar en ti aún más el despertar.

 


Coherencia

«Siempre se ha creído que existe algo que se llama destino,
pero también se ha creído siempre que hay otra cosa que se llama libre albedrío.

Lo que califica al ser humano es el equilibrio de esa contradicción».

Gilbert Keith Chesterton

 

Sé coherente. No hay destino. Tampoco hay libre albedrío. No hay Ser, pero tampoco hay un No-Ser. No hay absoluta Luz, pero tampoco hay absoluta Oscuridad.

Lo que contemplamos es una dualidad.

La dualidad es lo que ha fragmentado tu experiencia vital, pero si aplicas rigor, objetividad y coherencia a tu existencia no encontrarás otra explicación física a la experiencia del Ser: el equilibrio entre la imposibilidad de decidir y la posibilidad de decidir se rige, única y exclusivamente, por el proceso de toma de consciencia a cada segundo de tu vida.

Respira conscientemente, Fluye, déjate llevar, guíate por las Señales.

Confía en tus pasos.

Ser coherente con tus sensaciones es dotar de coherencia a tu misión.



Omniscencia

«Resulta una gran verdad que el destino sea una ley
cuyo significado se nos escapa, porque nos faltan una inmensidad de datos».

Ferdinand Galiani

 

Nos falta una inmensidad de datos, porque nuestros sentidos apenas pueden descodificar los patrones que vemos en la Naturaleza.

Vemos caer un dado, una y otra vez, y siempre lo hace —y lo hará— de forma diferente, y en cada movimiento intervienen una infinidad de procesos, totalmente desconocidos, imposibles de trazar, que la ciencia ha querido englobar con el nombre de caos. Azar.

Pero el caos ni el azar existen.

Tan sólo son formas rápidas, humanas, de dar explicación a los efectos cuyas causas desconocemos.

Que desconozcamos quién dejó caer la pelota desde el tejado no quiere decir que la pelota haya caído sola. Que desconozcamos, por nuestra limitación sensorial, esos miles, millones, infinitos procesos que forman parte del Plan que rige nuestro día a día, no significa que no haya Plan.

Lo que significa es que no lo vemos.

Creer que no existe un Plan, que no existe un Dios, ser incrédulo ante una Fuerza que todo lo rige, es tan pretencioso como seguir pensando en una Tierra plana y sin límite, motivo por el que muchas personas fueron asesinadas por la Inquisición hace siglos.

Otro movimiento más de la Naturaleza, por cierto, en su equilibrio por conocerse y expandirse.

La Vida ha seguido abriendo y expandiendo su consciencia. Limitarte al movimiento humano, limita al fractal completo. No podemos percibir la totalidad del Ser desde la experiencia limitada de nuestro ser, así que la contemplación es el acto más sublime de nuestra Naturaleza.

Ser omnisciente de lo que vives, es experimentar el Ser que siempre serás.

 


Naturaleza

«Hasta en la muerte de un pajarillo interviene una providencia irresistible».

 

Desde los más grandes tornados hasta el batir de alas de una mariposa, desde el oleaje del mar hasta la forma en la que masticamos; desde cómo escribimos hasta cómo gira el planeta Venus alrededor del Sol, todo está conectado a la Fuente primera y única: el Centro.

La providencia irresistible de la que hablaba Shakespeare, esa Fuerza que nos mueve, que nos convierte en esclavos, que no nos permite elegir como decía Merovingio, genera todas las causas y efectos en la Naturaleza para que comprendamos una sola cosa: que somos la consciencia cuyo camino es interpretar, experimentar y, por qué no, saborear el pastel de la Vida, la belleza danza de la realidad de la que habla Jodorowsky, el Fluir de todo lo que existe.

El trabajo, entonces, pasa por esa toma de consciencia: Fluir por el camino que la Energía nos hace tomar, comprender las Señales que observamos en nuestro campo cuántico vibrante, y abandonarnos a la Verdad primera y última en la que Todo y Nada se unen y conectan.

Ser uno siendo conscientes de estar creando y ser creados por todas las causas y efectos que observamos.

Ser uno con la Naturaleza que todo lo lleva y trae, te convierte en El que lleva y trae.

 


Creencia

«Que cada cual siga su inclinación, pues las inclinaciones
suelen ser rayas o vías trazadas por un dedo muy alto
y nadie, por mucho que sepa, sabe más que el destino».

Benito Pérez Galdós

 

Durante un tiempo, renegué de Dios. El dios cristiano, el dios que las religiones habían dibujado, una figura barbada y grotesca, vengativa y carente de sentido que me hizo, como a muchos, abandonar el intento de explicar su existencia.

Parecía mucho más inteligente renegar que creer, ciegamente, en Él.

La ciencia, sin embargo, ya ha llegado a la gran conclusión: todo lo que existe, procede del Vacío. Es la ingeniería del Vacío la que hace posible la materia, porque no hay una causa primera.

La única Causa que causa la causa, es la propia Causa. Es decir, no hay una partícula de Dios, sino que la primera partícula que conocemos procede de una acción desconocida del Punto Cero que intentamos, con nuestros limitados medios, entender y comprender.

Células formadas por moléculas, moléculas formadas por átomos, átomos formados por subpartículas, y así hasta el infinito: el Punto Cero siempre tiene una causa previa para la creación de la Vidasiendo la Vida su origen en sí mismo. Por este motivo, desde nuestra perspectiva humana es imposible conocer el origen del Todo. Es imposible conocer la Fuerza Primordial, porque al elevar la consciencia aparecen nuevos planos de consciencia formando planos superiores que, nuevamente, perciben otros planos.

Dios es inalcanzable, y el Dharmala paz interior para alcanzar el éxtasis, la mera contemplación de la Vida para llegar a la conclusión de que nuestra mente creaba el flujo ordinario de las cosas, es un trabajo inescrutable.

Es necesario el compromiso para alcanzarlo, por el simple hecho de estar viviendo la expansión de consciencia, la espiral divina que nos eleva, sentir el flujo de esa energía que llega hasta el absoluto Vacío, inalcanzable e infinito, que jamás conoceremos. 

Al menos siendo seres humanos.

Ser creyente del dedo que traza tu camino, te convierte en el dedo divino.

 


Entelequia

«El hombre sensato cree en el destino; el voluble en el azar».

Benjamin Disraeli

 

El término entelequia es paradójico, porque habla de la autorrealización del Ser. Todo lo que experimentamos es fruto de una disposición de la energía que tiende hacia el Ser, por lo que cada entidad sintiente, cada Ser que siente, contiene en sí mismo su propio Universo.

Cada Ser, sin impulso externo, tiende hacia la autorrealización total, de forma que podemos decir que cada entidad sintiente es una mónada, una entidad totalmente independiente que no tiene contacto con otras entidades excepto a través de la acción mediadora del Punto Cero, el Primordial OM, o Dios.

Todo se realiza por sí mismo.

Por este motivo, creer en el destino es mucho más sensato que creer en el azar, porque si tenemos en cuenta que todo ser, por mera disposición energética, tiende a su autorrealización, así como una planta se autorrealiza en sus hojas y en sus flores, el Destino, la conexión natural entre el No-Ser y el Ser, entre la Nada y el Todo, entre la potencia y el acto, queda claro que el supuesto azar crea una disrrupción entre las causas y los efectos.

De existir, la aleatoriedad rompería con el orden establecido, y el Universo caería en un desorden infinito que eliminaría su armonía y su expansión; el entrelazamiento cuántico, de hecho, habla de causas y efectos concatenados entre sí, jamás azarosos ni caóticos ni de procedencias desconocidas.

Ser la entelequia es ser el Ser que discurre como Causa de sí mismo.


Neutralidad

«Lo que el cielo tiene ordenado que suceda,
no hay diligencia ni sabiduría humana que lo pueda prevenir».

Miguel de Cervantes

 

El ser humano y su dualidad Resuenan con un espectro fragmentado en sucesos duales, en causas y efectos.

Lo que nos divide es la explicación física del Plan, el movimiento del Todo.

La Vida que sucede ante nuestros ojos, ser el Observador y tener algo a lo que Observar es la forma de comprender el movimiento completo, holístico, global de la Naturaleza que nos envuelve.

La dualidad, el espejo de nuestra experiencia, contemplar lo que existe frente a nuestra percepción nos devuelve la Verdad intrínseca a la Vidatodo existe sin existencias.

Al abrir esa caja de Pandora, al hacer vibrar el Punto Cero en una frecuencia humana e intentar comprender el movimiento de todos los cuerpos, terrestres y celestes, que pueblan la Vida, nos encontramos con causas y efectos, con el antes y después, con el aquí y el allí. Al vivir, vibramos en vacíos fragmentados en infinitas causalidades. Al vivir, etiquetamos de maneras que nuestro cuerpo comprende. Por ello, la neutralidad es el Punto de consciencia más elevado, porque otorga una paz, un equilibrio, una no-dicotomía a la existencia.

Cuando eres una consciencia neutra, cuando experimentas la simple Intención del Fluir de la energía, de tus hemisferios convergiendo en su centro geométrico, la glándula pineal, el mundo se revela más allá de tu humanidad.

Por eso no hay diligencia ni sabiduría humana que pueda discernir —porque las dimensiones son una ilusión—, ni mucho menos prevenir —porque el tiempo es la ilusión del espacio— lo que el cielo, el Punto Cero, el Ser, tiene ordenado que suceda.

Lo que Dios Esinfinitas experiencias vitales que, ahora mismo, vibran a tu alrededor. Ninguna de esas causas es ajena ni indiferente a todas las demás y, por tanto, no puedes prevenir ningún efecto porque eso significaría romper con el concepto de Ser la Causa.

Ser neutral te ayuda a Ser la Causa, ser el Ser, Ser la experiencia.

 


Templanza

«Si llego a mi destino ahora mismo, lo aceptaré con alegría.

Y si no llego hasta que transcurran diez millones de años,
esperaré alegremente también».

Walt Whitman

 

La templanza, esa creación de serenidad y paz interior representada por la figura divina del Arcano XIV del Tarot de Marsella, se corresponde con la verdadera razón de existencia de la existencia.

Ser, por el único hecho de ser.

La templanza es la actitud contemplativa, la esperanza de Ser y Estar porque la Vida así lo desea. Siendo consciente del momento presente como único fin existencial.

Aunque el miedo te empuje a etiquetar tu vida, no hay otro fin que el que deseas vivir a cada segundo. Como decía Neale Donald Walsch “si te apetece comerte un bocata de salami… ¡pues cómetelo!”. En realidad, la Vida es todo eso que te apetece, independientemente de lo que creas que es bueno o malo, básicamente porque ninguno de tus actos es bueno o malo en sí mismo ya que siempre responde al Plan Universal.

Si hacerte daño te hace daño, corrígete. Si crees que no debes corregirte, no lo hagas. Si crees que debes adelgazar, engordar, hacer un viaje, quedarte en casa, regañar con una persona o perdonar a otra, hazlo.

Haz todo lo que sientas que debes hacer, Exprésatelibera tu Expresión, porque todo acto que sientas como una pulsión y que finalmente materializas, era el deseo expreso del Universo de sentir lo que tú sientes haciendo lo que haces, en tu eterno camino hacia la Luz.

No temas vivir la Vida tal y como sientes, porque el mayor de los fracasos, la más dolorosa agonía ni la más insufrible de las letanías están ahí para otra cosa que para hacerte Feliz.

Sentir templanza es sentir el discurso del Universo fluyendo con tu respiración.


Resiliencia

«La manera en la que una persona toma las riendas de su destino,
es más determinante que el mismo destino».

Karlk Wilhem Von Humboldt

En el camino hacia la verdadera Felicidad, te encontrarás con el acto consciente de Ser. En el camino hacia tu verdadero propósito, tomar consciencia de por dónde fluyes, de saber a qué caminos te conectan las Señales, es la Verdadera Nueva Consciencia.

No eliges nada, ya sea para mejorar o para empeorar, desde tu perspectiva humana. Todo son fluctuaciones de energía que experimentas en tu constante ascenso hacia el Dios inalcanzable que eres y somos, hacia el Dios interior que proyecta tu infinita realidad.

Por tanto, el trabajo es la resiliencia.
Seguir adelante, a pesar de las caídas.
Continuar, a pesar de los obstáculos.

¿De qué manera tomas las riendas de tu destino? Porque así como lo hagas, así será tu camino. Tomar consciencia de tu destino te conecta a él. Es más, te conecta a Él.

Si realmente quieres vivir una vida llena de Felicidad, sé resiliente. Sé constante.

Crea el poder, sabiendo que basta con vivir la decisión de experimentarlo.

Ser resiliente es permanecer viviendo el camino que tu Ser te abre, a cada instante.


Omnipotencia

«Los grandes hombres y mujeres tienen confianza en el destino,
conocen parte de su porvenir,
porque son parte de su porvenir ellos mismos».

Maurice Maeterlinck

 

La Omnipotencia, el sentir que todo lo Eres, es algo que puedes alcanzar a través de la concentración y la Meditación.

Sentir que eres el Todo, a pesar de estar concretizado en una experiencia humana, es una sensación que puedes acariciar cuando fluyes, cuando experimentas tu respiración, el prana y el apana, la inspiración y la espiración, partiendo desde tu centro.

Siendo, siempre el centro desde donde toda energía parte.

Serás grande cuando conozcas parte de tu porvenir, al ser consciente de que ser tú mismo es ser el porvenir. En un plano cuántico donde el espacio y el tiempo son meras ilusiones, tú eres el porvenir, el pasado y el futuro. El discurso inconsciente y la manifestación consciente.

Eres grande, omnipotente, cuando comprendes que tú lo eres todo, y que tú Eres, siempre, en el Todo. Eres grande cuando llegas a la conclusión de que el único porvenir, el único futuro, la única Luz y la única Sombra de este infinito valle de lágrimas eres tú, creando tu destino a través de estas palabras.

Ser omnipotente es Ser. Abre tus ojos. Contempla la realidad. Créala. Vívela.
Siempre estás regresando a ti

Tu energía regresa miles de millones de veces por segundo a su centro. Al Centro. El parpadeo de las kalapas, esas fugaces subpartículas que surgen del Centro y vuelven a él, es superior a a la velocidad de la Luz.

El mundo, entonces, se conforma como una película donde sus fotogramas, superpuestos, vibrantes, instantáneos, construyen una película donde el comienzo y el final están unidos. Un disco donde la canción ya existe, pero la aguja del tocadiscos, la forma en la que vibra nuestro Ser, experimenta de forma lenta el Registro Akhásico, la Vida y la Muerte, el Principio y el Fin.

Todo ya existe, pero tú vives el porqué de la existencia. El porqué de la Elección. Vives el porqué te encuentras, de frente, con los porqués sumergidos en la consciencia que lleva miles de años dormida. Por eso, una técnica de atención consciente como la que te enseño en  conCENTRO®, tan válida como cualquier otra que concentre a tu mente, sirve para hacer despertar a tu Centro, que es la Fuente de la que brota la existencia.

La Kena Upaniṣad, una de las primeras y principales lecturas de las más de doscientas escrituras hinduistas, habla de ese comienzo del Todo, del Ser, donde Brahma, Dios, el Universo, es el principio cosmogónico de todo. Dice así:

“Brahma no es lo que el ojo puede ver,
sino aquello por lo que el ojo puede ver.
Debes saber que eso es Brahma, el eterno,
y no lo que la gente aquí adora”.

Brahma no es lo que el oído puede oír,
sino 
aquello por lo que el oído puede oír.
Debes saber que eso es Brahma, el eterno,
y no lo que la gente aquí adora.

Brahma no es lo que el discurso puede iluminar,
sino 
aquello por lo que el discurso puede iluminar.
Debes saber que eso es Brahma, el eterno,
y no lo que la gente aquí adora.

Brahma no es lo que la mente puede pensar,
sino 
aquello por lo que la mente puede pensar.

Debes saber que eso es Brahma, el eterno,
y no lo que la gente aquí adora.

El poder de Uno que ilumina a todo y a cada uno, es indivisible. Es el oído detrás de los oídos, la mente detrás de las mentes, el discurso tras los discursos… La Vida detrás de las vidas.

El oído no puede oír,
es Brahma lo que hace que el oído pueda oír.

Los ojos no pueden ver,
es Brahma lo que hace que los ojos puedan ver.

No se puede hablar de Brahma,
porque el Brahma es lo que hace hablar.

La mente no puede pensar:
es el Brahma lo que hace que la mente piense.

El Brahma es diferente de todo lo que sabemos. Sin embargo, nadie lo conoce. Aquellos que dan a entender que conocen el Brahma, en realidad no lo conocen. Lo conocen mejor aquellos que suponen que el Brahma no es algo que se pueda percibir mediante los sentidos. Lo conocen mejor aquellos que suponen que el Brahma es el testigo más secreto de todas las percepciones, ya sean éstas sensaciones o pensamientos.

El que lo conozca, alcanzará la liberación”.

 

Si dudas, como yo, de tus sentidos, si permites que Brahma sea la Energía inalcanzable, si comprendes que Brahma, la Vibración es lo que hace que Fluyan tus pensamientos, tus decisiones, alcanzarás la liberación.

Tus sentidos humanos jamás alcanzarán a Brahma, a Dios, a la Fuerza que todo lo rige, al Primordial Om, al Punto Cero, y debido a ese poder inalcanzable al que estás irremisiblemente conectado, te escribo estas palabras.

Mi intención es despertarte, rescatarte de tus pensamientos, abstraerte de tus divagaciones y hacer que sueñes. Que utilices tu mente no para morir en vida por tus recuerdos, no para dormir y olvidar, sino siempre para soñar.

La Energía que Fluye por tu mente y te hace disfrutar y soñar lo que te ha conectado a estas líneas, siguiendo un Plan divino para traer la Felicidad a tu vida.

La Meditación puede ayudarte en este proceso de trabajo consciente, de dotar a tus sensaciones de consciencia para vivir de forma plena e intensa. Pruébalo.

Te dejo este enlace a mi Programa, quizás te apetezca aprender conmigo.

Y recuerda: sólo aquello que dibuja la energía entre tu consciencia y la mía, abre el camino hacia el infinito.

 

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