Expande tu Consciencia > Día 1 de 7

Expande tu Consciencia | El Despertar
Día 1 de 7

 

Estás ante lo que para mí es el camino de la Verdad.

Pero, por favor, duda.

Busca tu Verdad, siempre, duda de todo lo que diga. Eres tú quien debe vivir el camino para hacerlo tuyo.

Eres tú quien debe sentir suyo el Campo Primordial.

Esta es una serie de artículos para hablar de una Verdad con mayúscula que no entiende de imposiciones ni convicciones, sino de sensaciones, sentimientos y firmes creencias que van más allá de lo humano.

Si lo que digo es cierto, lo vivirás e integrarás en ti, independientemente de cómo lo consigas. Si lo que digo es vital, creará la Resonancia para hacerte feliz y hacer que yo también lo sea.

conCENTRO® ha sido el ejercicio más importante de mi vida hacia la apertura y la elevación de mi consciencia. Lo considero el primer paso, y uno muy certero definitivo, para trascender al plano humano de las cuatro dimensiones.

Pero te lo explico, no vayas a creer que estoy hablando de algo muy extraño.

En estos momentos se está abriendo una nueva Era. La alineación del 21 de diciembre de 2012 ha seguido su curso, y tendrá su cúspide en junio de 2018, año para el que nos estamos preparando o, mejor dicho, hacia el cual transitamos en esta experiencia consciente.

Para todo aquel que ha liberado sus bloqueos y vibra en la frecuencia de estas palabras, enseñanzas y reflexiones, conectadas con un propósito global que es el que me ha guiado hasta aquí, se abre un nuevo período.

Este proceso, este momento en el espacio-tiempo se ha dispuesto para que tú, tal y como eres, tengas lo que tengas y Ames lo que AmesResuenes con esta sintonía especial que está abriendo un nuevo plano, una experiencia para los Seres que vibran en la longitud de onda del Cambio.

Nada es casual, sino causal, así que si estás leyendo esto, ya Elegiste, en otro momento de tu existencia.

Ya supiste que conocerías lo que aquí vas a descubrir.

Ahora quiero contarte cómo lo descubrí yo.

 

Fue difícil para que pudiera ser fácil

A finales de 2001 comenzó mi camino espiritual. Como muchos de los que sufrimos la conspiración del 11 de septiembre, la Vida por aquel entonces dio un vuelco. Todo se tambaleó y se empezó a desmoronar.

A finales de octubre de aquel año, con la llegada del invierno, comenzó mi particular Oscuridad.

En aquellos momentos, mi primera pareja rompía conmigo, y el mundo se apagó. Mi mundo, por supuesto.

El resto seguía intacto… ¿o no?

Lo cierto es que la Energía se estaba comportando frágil. El mundo entero era frágil, porque mi mente proyectaba esa debilidad. Empezaba a experimentar un camino diferente al que había construido, para el que yo estaba diseñado y el que yo había Elegido.

Aprendí, entonces, que tenía lo necesario para encaminarme hacia donde debía. Había comprendido mi Fluir, para Resonar con personas deseosas de tomar otros caminos, diferentes a los ya transitados hasta entonces.

Tan deseosas como yo. Empezaban a encajar las piezas.

Recuerdo, de todas formas, que aquel pozo me resultaba un imposible. Soñaba cada noche con carreteras y puentes que se resquebrajaban, obstáculos que impedían que mi coche avanzara, agujeros, túneles asfixiantes de los que no podía salir.

Fueron semanas y meses de angustia, depresión e incertidumbre. Jamás hubiera imaginado lo que me esperaba al otro lado del túnel.

Puedes pulsar en estas imágenes y saber más de lo que quiero hablarte estos días.

Busca la Luz. Aparece siempre que hay oscuridad.

Unos meses después, el Omniverso, como toda espiral creciendo en polarización circular, se transformaba en Luz.

Desde la Oscuridad apenas veía alguna chispa de iluminación, pero aquello se fue convirtiendo poco a poco en una inagotable fuente de Energía.

Aquella pequeña Señal de consciencia, es hoy día una infinita flor que abre sus pétalos. Uno de ellos lo tienes ante ti.

Tras encontrarme con el Amor, el mío hacia mí mismo y, consecuentemente, el de los demás hacia mí, comprendí fue necesaria la Oscuridad; no podrás ver la luz de ninguna vela si la pones delante del Sol y, de igual forma, la Luz de tus pensamientos toma forma allí, en la Oscuridad, en el abandono, en la soledad.

Ése es el primer paso, conectar con tus dos caras. Yo iluminé mi interior gracias a la Oscuridad que sentía fuera pero que, con el tiempo, descubrí que llevaba dentro. A fin de cuentas, todo es u reflejo.

Comprendí que me sentía oscuro, y por eso tuve que iluminarme. Poner en marcha un largo pero maravilloso viaje a través de la Vida.

 

El rechazo de mi propio reflejo

Durante años viví así. Rechazando la Oscuridad. Eso me hizo viajar a lugares remotos, y así comienza conCENTRO®, un libro con una reflexión inicial en la mística y remota India profunda; aquel momento me hizo estudiar, conocer y expandir plenamente mi consciencia.

Desde aquellos primeros golpes, propios de quien carga con una mochila a la espalda sin tener ni idea de hacia dónde va ni por qué —tal y como hace El Loco, la Carta Cero del Tarot de Marsella—, me encontré con todo tipo de desencuentros; rechacé lugares, rechacé personas, rechacé situaciones… y, al final, no tuve más remedio que integrar todos y cada uno de esos modelos en mí.

Todos esos esquemas que rechazaba, impedían que me completara. Eran Disonancias que estaban ahí porque yo me negaba a aceptar mis Resonancias.

Por eso luché desesperadamente. Para, en algún momento, darme cuenta de que la lucha era absurda: todo en la Vida es un espejo, reflejo de nuestra energía mental.

Cuando luchas, lo haces contra ti

Las personas que aparecieron ante mí hablaban de lo que yo era. Las situaciones que vivía, los conflictos que me marcaban, los hábitos y costumbres, palabras y gestos… toda la energía que me rodeaba era el Todo a lo que yo rodeaba.

La energía de ellos y la mía, eran Una.

Trabajé en esta conexión con Todo, y precisamente lo que más rechazaba fue lo que me completó. Comprendí que si me convertía en la Oscuridad, llegaba a la iluminación.

Entonces, desperté.

Todos esos que negaron mis reflexiones, quienes se opusieron a mi crecimiento, quienes me criticaron por mi trabajo… me hicieron crecer. A pesar de tanto dolor proyectado, de tanta Resonancia incómoda, seguí en mi camino.

En lo más hondo de mi corazón sentía estar en lo cierto.
Eso fue lo que me ayudó a ser fuerte en mi propósito.

Mi camino se iluminó porque entendí, en aquel preciso instante, que las personas, las situaciones y las cosas que había frente mí eran absolutamente necesarias. Había ocurrido lo inevitable para negar lo que yo negaba de mí y, de esta forma, trabajar en afirmarlo.

En afirmarme.

Me enfrenté a mi propio reflejo, en diferentes densificaciones, para asentar, construir y ensalzar a mi propio Ser; quienes me querían abajo fueron el apoyo para poder subir.

Fueron las personas que me negaron, las que intentaron dañarme, las mismas que me ayudaron a construir mi camino; sin ellas estaría perdido. Es gracias a esas personas, las que supuestamente estaban ahí sólo para hacer daño, las que permitieron que tú y yo Resonemos ahora en esta frecuencia.

Por eso, no puedo hacer otra cosa sino agradecer a todas las personas que negaron, niegan y negarán mis propias evidencias, porque aprender a iluminar las Oscuridades que encuentro en ellas me permite hacer más grande mi propia Luz.


Algo sobre el pasado. Y el dolor

El infinito plano que transitamos, compuesto de infinitos saltos que irrumpen, a veces por sorpresa, frente a nuestra existencia, coexiste con el de infinitos seres en otros paradigmas, en otras aventuras. En otra realidad.

Vamos a trabajar en este camino, el del encuentro con tu Ser, con tu esencia, con lo que siempre fuiste, eres y serás, el salto cuántico humano que necesitas, que has pedido, que estaba predeterminado y que, por supuesto, lleva escrito desde hace eones por y para ti.

Quiero que entiendas y comprendas que el Todo lo que te rodea eres tú.

Que eso a lo que miras, sin importar a qué, te está mirando.

Este plano neutral, adimensional y atemporal, sin principio ni fin, necesita que te erijas como el Observador que Observa a través de la Observación. Y esto te lleva, irremediablemente, a ser quien observa, a ser lo que observas y a ser la Energía que te permite observar. Tres en uno.

La Trinidad en Uno, de hecho.

Necesitas vivir sin fracturas, sin divisiones ni escisiones. Sin traumas. Porque, recuerda esto siempre: el Todo no entiende de etiquetas. Mucho menos las que aplican tus memorias humanas, vibrantes, en la materia que brota del Vacío.
Infancias en construcción

En nuestras vidas humanas, toda fractura en nuestra percepción consciente está enraizada en estructuras mentales, siempre heredadas y, la mayoría de las veces, cultivada por nosotros mismos por Resonancia.

De pequeños nos dan un libro de instrucciones, y nosotros seguimos escribiendo capítulos, sin importar lo truncada que esté la historia. Nos sentimos obligados a continuar hacia su caótico final, aunque nos duelan los renglones de las páginas previas.

En la mayoría de mis terapias el comienzo de toda introspección pasa por reconocer el camino transitado desde que nacimos y, a pesar del dolor, asumirlo.

Ése es, por tanto, el primer paso, la llave que enciende el motor de este pequeño ciclo: asumir e integrar en tu psique el camino que has recorrido. Es posible que cargues con una infancia dolorosa, y yo puedo ayudarte a crear consciencia de esos procesos y superarlos.

Asumir e integrar tu dolor, capitalizar lo vivido, y comenzar a perdonar para liberar los conflictos que te aquejan y te duelen. No se trata de perdonar a otras personas, sino de perdonar lo que tú sentiste, erradicando el proceso de culpa.

Todo existe tal y como Es. Todo lo que existió, existe y existirá como parte de una raíz unívoca, y se manifiesta en su más absoluta perfección. Por tanto, todo lo que ocurrió fue necesario para llegar hasta aquí… y la culpa y el arrepentimiento no tienen cabida, así que ya puedes darles puerta.

Toda herida te ilumina por dentro

 

Disolviendo Maya, el juego de la separación

El trabajo más importante de conCENTRO® comienza con el control del miedo. Porque ése es el paradigma de nuestra sociedad: el miedo que condiciona nuestras mentes y dirige nuestros caminos.

Me costó mucho tiempo trabajar el miedo, y ningún libro, curso, conferencia ni episodio de mi vida fue claro, o al menos mi consciencia no estaba preparada para descodificar el mensaje que me transmitían.

Aprendí mucho y todo me definió, pero nada me orientaba definitivamente. Nada me daba una buena pista para seguir adelante, para confiar en lo que hacía.

Entonces, en algún momento, comprendí que la Luz que buscaba estaba en mi mente. Que era mi mente la que debía llenar de Luz el camino, para dirigirme hacia el verdadero Camino.


Con el tiempo, diseñé mi propio manual para poner Luz en la Oscuridad y transcender el miedo. Una síntesis de ese trabajo se encuentra en el artículo Reacción Cero®: domina tu miedo, un artículo con el que reflexioné sobre mi propio camino, sobre mis bloqueos.

Hoy puede ser un buen día para capitalizar de los miedos, las culpas y los malos recuerdos. Todo sucedió para convertirte en una persona especial, destinada a ayudar a otras muchas personas a crecer. El dolor era el germen de tu iluminación, así que transmútalo.

Tu aprendizaje, el cascarón que te tocó picar, las dificultades que has tenido que sufrir, eran necesarias para hacer grandes tus alas… y aprender a volar.

Mañana, Día 2, podrás seguir avanzando en tu comprensión de todo lo que está ante ti. Puedes pulsar aquí.

Tu comentario, aquí. Consultas, sólo en Encuentros.