El decálogo de las emociones

Para mi libro ¿Sabes por qué te han dejado? desarrollé unas pautas y las recogí en el decálogo de las emociones.

Son un entrante para lo más importante, los 11 Puntos de Torsión, pero pueden servirte para empezar.

En pocas palabras, son unas máximas para relacionarte con éxito, una forma de ver las relaciones más allá del modelo que nos enseñaron y que siempre hemos utilizado. Una visión que pone de manifiesto una nueva y espectacular realidad, más allá de la física tradicional, que infiere en cómo percibimos y sentimos el mundo.


1
Todo lo que tienes en tu vida,
tanto lo bueno como lo malo,
lo has atraído tú

La vida es un campo cuántico, un campo de Energía donde todo está conectado, Resonante. Si creas pensamientos con una determinada frecuencia, tu experiencia vital conectará con situaciones en la misma frecuencia.

Esto es, todo lo que piensas, también aquello que piensas de forma subconsciente, acaba por materializarse. No importa que lo que pienses sea bueno o malo: cree y Resonarás con ello. Si, por tanto, tras una relación fallida das con otra en la que hay más de lo mismo, quizás deberías empezar a concentrarte en lo que quieres, y no en lo no quieres.

Asimismo, debes saber que cuando deseas algo bueno la vida te pondrá a prueba, y te tocará pasar malas rachas: es lógico y necesario. Recuerda: estés donde estés, estás en el sitio correcto, así que no pienses que lo malo que te sucede malo no se acompaña de una experiencia positiva.

Capitaliza el daño, porque siempre es para bien.

2
Para hacerte grande
no tienes que hacer pequeña a tu pareja

Es propio de las personas débiles el humillar, vejar, empequeñecer e intentar dominar a su pareja. Suele darse en personas acomplejadas, más preocupadas de su ego constantemente herido que buscan el ser alguien, sentirse importantes… siempre y cuando tengan a su pareja bajo su pie.

Si notas que la actitud hacia tu pareja o de tu pareja es de dominio, manipulación, chantaje, intolerancia e incluso agresividad, o sencillamente una constante necesidad de aprobación, deberías saber que la debilidad está presente. Es la que hace que las personas intenten estar por encima de otras, con el consecuente daño emocional.

3
El comportamiento de una persona
es el fiel reflejo de tu actitud hacia ella

Hay personas buenas y malas, depende de quien las juzgue. Otras son nerviosas, otras tranquilas. La realidad es que las personas actuamos dependiendo de la persona que interactúa con nosotros. Si se portan mal con nosotros, raramente responderemos bien. En toda relación interpersonal, toda persona se comporta dependiendo de cómo actúes con ella, lo que demuestra que está Resonando tal y como tú eres.

Por esto, si sueles pensar habitualmente que todas las personas con las que das son ”raras”, ”malas” o no adecuadas, quizás seas tú quien tiene un problema.

4
Sólo las personas
que se sienten inferiores a ti
querrán ponerte por debajo de ellas

Nada hay más poderoso para conseguir fuerza de un colectivo, que enfrentar a las personas a algo que esté por encima de ellos y que les haga sentir inferiores. Esto hace que sea más poderoso un grupo que va contra su antigua empresa, la cual despidió a dichas personas, que el grupo de los que siguen trabajando en ella.

Todos queremos crecer, así que la queja y el rechazo son formas de cargar contra otros la responsabilidad que tiene uno mismo.

La rabia, la impotencia y el sentimiento de inferioridad de las personas, les lleva a intentar derrocar a personas de poder. Buscan poner por debajo de ellas a esa entidad o persona, para así ser más que lo que les oprime y ser ”alguien”.

Si notas que tú te comportas así, o que alguien intenta ponerse por encima de ti, se debe única y exclusivamente al sentimiento de inferioridad, un rechazo que hace que habla de dos personas Resonando en la misma frecuencia, y que se manifiesta con estas luchas de poder.

5
Una actitud fingida
esconde una personalidad débil

Cuando una persona finge es porque no quiere mostrarse como es. Es decir, se pone una coraza por miedo a que le dañen. Una coraza de engaño y mentiras. Esto significa que una persona que va de algo que no es, es una persona débil. Recuerda que tu atractivo reside en tu experiencia, no en tu falta de ella.

Así pues, descúbrete a ti mismo: si en algún momento cuando, por ejemplo, intentas seducir a alguien, toda tu personalidad cambia y tienes que desarrollar técnicas, estrategias, comandos y otras poses falsas para ser atractivo, se debe, básicamente, a que sientes debilidad e inseguridad en tus posibilidades. No crees en ti.

No busques otra razón.

6
Una relación es para dar:
no busques en alguien eso que te falta

Si te sientes en soledad, y desear tener una pareja a toda costa porque los días se te hacen difíciles, tienes dependencia afectiva.

Es propio de la dependencia el necesitar a alguien para completar lo que a uno le falta. Sin embargo, las relaciones están para dar y, después, recibir. Piensa así porque, en el caso de necesitar a alguien es porque buscas que te dé lo que a ti te falta. Y si ese alguien tuviera carencias… ¿qué esperas obtener de ella?

No huyas de ti, nadie te dará lo que te falta. Si, por el contrario, completas y fortaleces tu vida y vives con tranquilidad sin pareja, la relación que tengas con la persona que llegue será de lo mejor que hayas vivido. Ten para dar, sin esperar recibir.

7
Si piensas que tu pareja te hace daño…
deberías cuestionarte si tú eres débil

Se escucha por todos lados eso de ”las mujeres son unas zorras” o ”los hombres son unos cabrones”. Si esto fuera cierto, tanto ellos como ellas serían malas, algo estúpido ya que lo que hay no son hombres o mujeres de una forma u otra, sino personas que Expresan y Reprimen, y se etiquetan dependiendo de cómo sea el emisor y el receptor.

En segundo lugar, grábate esto a fuego: igual que un arbol que cae no suena si no hay alguien para escucharlo, nadie es malo si no hay una persona al lado soportando el daño que le hace. Es decir, si tanto en una amistad, una relación, o un matrimonio aguantas hasta el extremo, la culpa no es de la persona que te hace daño sino tuya por ser débil, permanecer a su lado y permitirle que su actitud continúe.

8
Dales una razón para que te admiren,
no para que te lloren

Jamás mendigues Amor. El Amor, como los besos, no se pide: se da. Así que todo el victimismo y la autocompasión que tengas por ti y por tu vida, con frases del tipo “con lo buena persona que soy, por qué me toca sufrir así”, deberías erradicarlo de tu vida cuanto antes.

Nadie va a enamorarse de ti si vas llorando por los rincones. Por el contrario, las personas se enamoran de una persona optimista, vital y luchadora. No vayas contando penas, ni dando razones para que lloren por ti, sino argumentos para que te admiren y quieran estar a tu lado. Empieza a creer lo que no eres, hasta que acabes por creerlo tú.

Empieza a pensar como jamás lo has hecho, y cambiará lo que un día pensaste que jamás podría cambiar.

9
No conviertas en veneno
un pensamiento que ayer fue Amor
y mañana recuerdo

El odio puede convertirte en la última persona que desearías conocer en esta vida. En el caso de sufrir una ruptura es habitual ese comportamiento irracional que te lleva a maldecir a tu antigua pareja, deseando que le pase todo lo malo del mundo.

Bien, detente.

Toma ese pensamiento y piensa que esa persona fue ayer un amor al que jamás hubieras dañado… y mañana será un simple recuerdo. Deja, por tanto, de pensar tan negativamente. No hagas cosas de las que después puedas arrepentirte, y recuerda: el odio no sale en ninguna dirección sino que rebota dentro de ti, generando más daño, psicológico y físico del que imaginas.

Además, y esto es lo peor, deberías entender que el reproche evidencia necesidad de afecto. Es decir, que la persona que reprocha algo a otra (sobre todo cuando la quiso en algún otro momento), está dejando ver que no tiene superada la falta de aprecio, lo que evidencia que no se aprecia a sí misma.

¿Quieres parecer una persona rencorosamente infantil, que reprocha cosas a su ex, evidenciando que te duele que no te haga caso? ¿De verdad quieres ser así?

Mmm…

10
La consecuencia de evitar el dolor
es no madurar

Si tras una ruptura, y con el fin de evitar pasarlo mal, te dedicas a salir más noches que el camión de la basura, a drogarte, a acostarte con cuantas más personas mejor, a no parar quieto en casa, a apuntarte a 70 actividades semanales… pues tendrás que hacerlo si así lo sientes. Todo es necesario mientras creas que debes experimentarlo.

Ahora, debes tener en cuenta que al hacer algo así estarás llenando tu experiencia de ruido y que, una vez pares, el dolor interior seguirá sonando, incluso meses o años después.

Debes, por tanto, asumir tu dolor. Y para capitalizar tus errores debes asumir que los has tenido, reconocer en ti la responsabilidad, no la culpa. Y, por supuesto, jamás proyectar en otras personas.

Al asimilar ese dolor que intentas tapar conseguirás que tu mente vaya cicatrizando. No pienses que haces mal, deja que el dolor traspase. Piensa que si no te sobrepones de forma natural lo que estarás haciendo será no madurar. Piensa, asimismo, que gracias a esa crisis personal tienes una muy buena oportunidad para conseguirlo.

Que estas reflexiones te conduzcan a lo más elevado de tu Ser.

Que esa conexión con el Universo, que es contigo mismo, contigo misma, sane todas las relaciones de Amor de tu existencia 😄🙏💜


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