coachTÍVATE · sedúcete a ti mismo

—Bueno… em… mira, te sigo hace tiempo, conozco tu filosofía, y quería que me ayudaras con un tema sobre mujeres.

—Ajá, dime…

—Sí, verás… No se me da muy bien relacionarme con mujeres. Me cuesta abrirme a ellas, que me tomen en serio.

—¿Desde cuándo ocurre eso, Alfonso?

—Desde siempre. He tenido alguna pareja, pero nunca ha durado demasiado. Y no sé qué ocurre, la verdad.

—Pero, ¿a qué quieres que te ayude concretamente?

—Pues a seducir a las mujeres y que quieran estar conmigo, tener relaciones estables con ellas.

—¿Relaciones, en plural?

—Sí, o sea, si empiezo a salir con alguien, que dure.

—¿Cuánto?

—Cuánto, ¿qué?

—Que cuanto quieres que duren tus relaciones.

—Ah, no sé… que duren. Es que lo máximo que consigo es un mes. O dos. Y siempre tengo problemas al poco tiempo de salir.

—¿Y para qué quieres que te ayude a seducir mujeres?

—Pues para que sean ellas las que quieran estar conmigo, y no al revés..

—¿Y quieres tener relaciones estables con todas esas mujeres a las que seduzcas?

—No, hombre, sólo con la que me guste, jejeje.

—Es decir, ir a por todas y si cae una que está bien, cuidarla y seguir adelante.

—Sí, ¡eso es!

—¿Por qué ambientes te sueles mover, Alfonso?

—Bueno, pues soy mecánico, así que me paso los días metido en el hangar de reparaciones de mi padre. Luego salgo con unos amigos por pubs o alguna discoteca.

—Así que querrías seducir mujeres en pubs y discotecas, ¿no? ¡Supongo que en el hangar no habrá mucha mujer para seducir!

—¡No! jejeje, no, no, en el hangar sólo hay hombres, jaja.

—¡Vale! ¿Y te cuesta mucho seducir a las mujeres, Alfonso?

—Bueno… a ver, yo he estudiado seducción durante un tiempo…

—Has estudiado seducción…

—Sí.

—¿Dónde?

—En varios libros. He leído a Mistery, Mario Luna, esa gente, ya sabes, seguramente los conozcas. De hecho, estoy apuntado en un foro donde se aconseja a seducir. ¿Conoces de lo que te hablo?

—De oídas, no sigo sus obras.

—¿No lo conoces? Creí que te dedicabas al desarrollo personal, jeje.

—Ya, sigue contándome.

—También he asistido a talleres de PNL y de autohipnosis.

—PNL, es decir, programación neurolingüística.

—Sí.

—Y autohipnosis.

—Sí. He comprado audios que me pongo por la noche antes de dormir.

—¿Y eso para qué?

—Para enviar instrucciones al cerebro.

—¿Instrucciones? ¿De qué?

—Pues para tener seguridad en mí mismo, en mi físico, en mis habilidades, todo eso.

—Ya veo… debe ser fascinante reprogramar el cerebro de esa forma.

—Ya lo creo, es la tecnología del futuro.

—Sin embargo, parece que no ha hecho mucho efecto en ti, ¿no  crees?

—Claro, por eso quería preguntarte, porque tú trabajas el tema de las energías, y seguro que hay algo en mi energía que está fallando, que está bloqueando lo que me pasa con las mujeres.

—Te voy a plantear unas cuestiones, Alfonso, ¿de acuerdo?

—Sí, claro.

—Bien, digamos que sales una noche, consigues ligarte a cinco tías, te guardas sus números de teléfono, acabas triunfando, ¿vale?

—Sí, jeje, ¡no es que suela ocurrir muy a menudo!

—Bien, una vez tienes esos teléfonos, ¿qué harías?

—Quedaría con esas chicas.

—¿El mismo día?

—No, hombre, en días diferentes.

—Vale, y ¿qué harías con ellas?

—Pues salir. Liarme con ellas.

—¿Te acostarías con ellas?

—Bueno, ése es el premio, jeje.

—¿Crees que el sexo es el premio?

—Es lo que se persigue en seducción, ¿no? Para ser un aven hay que acumular kilómetros, jeje.

—¿Aven?

—Sí, o sea, ser un triunfador con las mujeres, en el sexo.

—Bueno, mejor hablemos en términos sencillos. Como te decía, tu meta es tener sexo, ¿no? Eso es todo lo que tú persigues.

—No todo, pero creo que es importante.

—Y esperas tener relaciones estables, que esas chicas te quieran, te Amen, que no te dejen, cuando tú eres el primero que estás “catando mercancía” y desechándola…

—Hombre, tampoco es eso…

—¿Vives solo, Alfonso?

—Pues tengo pensado vivir solo, pero de momento vivo con mis padres por el tema del negocio en el hangar, ya sabes, mi padre me da trabajo y las cosas no están muy bien.

—¿Has vivido solo algún tiempo?

—Poco. Una semana me fui a Benidorm, yo solo.

—Estuviste viviendo una semana solo.

—Sí, totalmente solo. Es que me fallaron unos colegas y me fui a Benidorm de vacaciones, y estuve solo.

—En un apartamento, o…

—No, en un hotel.

—Ya veo… ¿Qué piensas de las mujeres, Alfonso?

—Pues, sinceramente, lo primero es que son todas muy aburridas. En cuanto tienes novia, tienes a tu lado a alguien que se aburre, y que tira de ti para todo. Y en segundo lugar, creo que lo tienen todo demasiado fácil. Son consumistas, dejan a los hombres tirados por sus problemas hormonales, pasan gratis a las discotecas, follan cuando quieren y con quien quieren… Esta sociedad parece beneficiar a todo ser humano que tenga una vagina con todo ese rollo de la igualdad.

—¿Tú crees que los hombres estamos en desventaja?

—¡Totalmente! Ya lo dice el dicho, “el hombre propone y la mujer dispone”, jeje… Nosotros ofrecemos, pero son ellas las que deciden todo a fin de cuentas.

—¿Y a qué crees que se debe esto? ¿Por qué son ellas las que deciden?

—Bueno, hay muchos documentales de Punset y otra gente en los que se habla de cómo está construido nuestro cerebro. He leído un libro que se llama Arqueología de la mente que habla de cómo las mujeres tienen una predisposición biológica como la del resto de animales hembra enfocada a la procreación. Ellas se encargan de tener hijos, de amamantar, de cuidar a la prole… Esto lleva sucediendo millones de años.

—¿Y cómo vas luchar contra la Naturaleza, Alfonso? Si así es como somos, ¿qué quieres cambiar?

—Bueno, ya te digo que estoy trabajando con seminarios, con libros…

—¿Talleres y cursos que convierten la seducción en algo artificial? ¿Que tienen como objetivo controlar a la mujer?

—No es controlarlas, es no sentirme controlado por ellas. Saber cuáles son sus señales, y adelantarme a ellas.

—¿Señales?

—Sí… una de las cosas que aprendes es que las mujeres son como semáforos: emiten señales verdes o rojas para que sigamos adelante o nos quedemos quietos. Hay que saber interpretarlas.

Alfonso, entre tú y yo. Entre hombres, entre personas maduras… ¿tú hablas en serio?

—Sí. ¿Por qué?

—¿Tú de verdad crees que las mujeres son como semáforos que emiten señales?

—He visto muchos vídeos en Internet que hablan de esto. Y lo he vivido en mis carnes. He estado con mujeres que de vez en cuando hacían esto o aquello, y yo sabía qué hacer y qué no hacer.

—Y si sabes cuáles son sus señales, ¿por qué te va mal con ellas?

—(…)

—Mira, Alfonso, yo no veo a mujeres ni señales, tan solo me relaciono con ellas. Eso en principio. Luego viene todo lo demás, como saber qué está pasando con mi energía subconsciente para que Resuene en la mente de las personas, mujeres por ejemplo, con las que me relaciono. De todas formas, no es algo que me pare a pensar demasiado, porque si no le caigo bien a alguien, el problema es de ese alguien, no mío. En este sentido, ¿tú crees que para caer bien a las mujeres, los hombres necesitamos reprogramar nuestro cerebro con hipnosis? ¿O leer manuales de seducción prefabricada? ¿Tú crees que necesitamos cambiar nuestra personalidad para caer bien a alguien?

—No se trata de cambiar la personalidad, se trata de desarrollarla. ¡Es algo muy diferente!

—Desarrollar la personalidad… pero con el fin de seducir a mujeres.

—Sí, claro. Pero, por ejemplo, en un libro hay mandamientos que hablan de tu desarrollo personal, de hacer que te resbale todo lo que vives. Eso es autoestima…

—Sí, lo sé… Un montón de reglas para la automotivación. Pero, insisto, el objetivo del libro es conquistar mujeres, ¿verdad? Quiero decir, el subtítulo de ese libro siempre ronda el tema relaciones, sexo, mujeres, ¿no es así?

—Sí…

—Así que toda esa filosofía, esas técnicas, esos seminarios, libros, audios de autohipnosis… todo ese material con el que trabajas tiene como único objetivo… seducir a mujeres… ¿no?

—Bueno, visto así, sí. Es la consecuencia de aprender filosofía.

—¿O sea, que conseguir mujeres es un daño colateral de aprender filosofía?

—Sí.

—¿Y si no sucede? Es decir, si no consigues seducir a mujeres no te importará, ¿no? Total, tu personalidad se habrá desarrollado, ¿no es así?

—Bueno, si no consigo a mujeres cambio un poco la estrategia.

—Entonces tu fin objetivo no es crecer y desarrollarte, sino seducir a mujeres y llevártelas a la cama.

—No, no exactamente.

—¿Por qué no? Alfonso, si no te llevas el gato al agua, ¿estarías contento con el aprendizaje?

—A lo mejor sí…

—Entonces, si no consigues seducir ni a una sola mujer, y después de gastar dinero en libros, seminarios y audios sigues solo, ¿estarías contento con lo aprendido?

—A ver, es que tampoco es del todo así…

—Mira, Alfonso, creo que pensando de esa forma estás pasando tu desarrollo personal por el rasero de un resultado. Es decir, buscas que te aprueben una, varias o todas las mujeres que sea posible. Consideras que tu desarrollo personal ha sido efectivo, que estás creciendo y superándote, únicamente si consigues teléfonos de mujeres y te las llevas a la cama…

—(…)

—Tío, en mi idioma… ¿sabes cómo se llama eso?

—¿El qué, aprender seducción? Ingeniería social, ¿no?

—No. para mí es ignorancia. Sí, he escuchado a mucha gente hablar de eso, de la “ingeniería social”… pero no te engañes. Sé que el nombre mola mucho, pero aprender seducción no es ningún tipo de ingeniería, sino una debilidad. Es ignorancia. Falta de perspectiva. Querer seducir a otras personas, comerles el tarro, manipularlas, llevarla a tu terreno, eso es dependencia emocional. Así es como se llama el vivir pendiente de la aprobación de las mujeres para sentirte feliz. Dependencia.

—Pues yo no lo creo. Deberías conocer esto de lo que te hablo, es una filosofía de vida muy parecida a la tuya.

—¿Crees que no sé de lo que me hablas? Desde el principio de nuestra conversación lo sé. Lo que intento hacerte ver es que ninguna filosofía cuyo objetivo sea un resultado es válida para sentirte feliz. Mi filosofía es de Vida, porque respeta el ciclo de la Vida. Mi filosofía es de Vida porque mira por tu Centro, por tu esencia, independientemente de lo que ocurra ahí fuera; respeta lo que ocurre sin querer controlarlo. En pocas palabras, para mí , no a un polvo.

Sedúcete primero a ti mismo

Alfonso, tu Felicidad debe estar siempre en ti, no en lo que ocurra externamente. Lo de fuera fluctúa, las cosas van y vienen, las mujeres van y vienen, las relaciones van y vienen, los trabajos van y vienen. Si trabajas una filosofía de Vida enfocada a controlar cosas, situaciones, mujeres… ¿qué ocurrirá cuando se te escapen. ¿Cuando no las consigas? ¿Qué ocurrirá cuando seas mayor y no tengas recursos? ¿Qué ocurrirá cuando no seas atractivo para las mujeres? ¿Qué ocurrirá cuando tengas que estar solo por cualquier circunstancia? ¿De qué te servirá esa filosofía?

—Esas filosofías me dicen que crea en mí mismo, así que si lo consigo estaré bien conmigo.

—¿Crees en ti mismo? ¿Y para qué necesitas a mujeres en tu vida?

—Todos necesitamos relacionarnos.

—Ya lo creo, todos somos dependientes, pero… ¿necesitas relaciones para ser feliz? ¿Te sientes realizado sin una mujer en tu vida?

—Quizás sí…

Alfonso, sé sincero. Si te sientes realizado, ¿por qué estás hablando conmigo? Me decías al principio que querías aprender a seducir mujeres…

—Yo no te dije eso.

—Sí, sí dijiste eso. Que no consigues nada con todos esos libros de seducción, tratados sobre la arqueología de la mente, documentales sobre comportamientos ancestrales, herramientas de hipnosis y talleres… Que te sientes vacío. No consigues lo que tú crees que va a proporcionarte Felicidad, y te frustras.

No consigues la aprobación de las mujeres, no consigues que quieran estar a tu lado, no consigues un objetivo ajeno a tu Centro, ajeno a ti, ajeno a tus circunstancias… y te vienes abajo. Eso es lo que está ocurriendo. ¿Y crees que eso es una filosofía de Vida?

¿Crees que pensar así, medir tu Felicidad por el  de los demás, un sí parcial que sólo proviene de mujeres, va a hacerte muy feliz?

—Es que las cosas tampoco son así. No todo es blanco y negro.

—Yo estoy aquí para ayudarte a ver las cosas de otra forma, Alfonso, porque algo falla en tu pensamiento si te sientes así. Intenta no negar otro punto de vista externo. Insisto, ¿tú serías plenamente feliz si no consigues tener relaciones con ninguna mujer?

—Pues a lo mejor sí.

—Entonces, ¿por qué estamos hablando? ¿Qué más da entonces que las mujeres sean aburridas, que lo tengan todo fácil, que pasen gratis a las discotecas, que idolatren a príncipes azules?

—Bueno…

Alfonso, de verdad, si sigo tu teoría, yo no querría estar con un muñeco de carne y hueso, que emite señales como un semáforo, con problemas hormonales y estúpidas búsquedas de príncipes azules. Yo no querría algo así para mi vida. ¿Tú sí?

—(…)

Para satisfacer a una mujer, Ámate

—¿Tú te consideras un hombre íntegro, feliz contigo mismo, alguien que no necesita a esos semáforos hormonales para vivir?

—Creo que no me estás entendiendo…

—Quizás, Alfonso, el problema es que no te entiendes tú a ti mismo… Si piensas que tu Felicidad está en conseguir mujeres, y ha llegado a absorberte tanto esa misión de sentirte querido ellas como para gastar dinero en prostituir lo que eres, en cambiar tu personalidad y en “reprogramar” tu comportamiento para ser atractivo, quizás tienes un problema de identidad muy importante.

» Por si no lo sabes, buscas un afecto que perdiste en algún momento de tu vida, un afecto que no eres capaz de darte porque aún no has vivido solo, porque tienes miedo al cambio y sigues dependiendo del Amor de la Madre. Intentas suplir lo que te falta con sexo. Para ti el sexo sin Amor es “lo mejor de ti”, y lo consigues seduciendo, controlando y acostándote con mujeres.

—Mira, creo que no entiendes nada de lo que te digo. A mí me parece una gran filosofía de vida y voy a seguir trabajándola. Creo que vives con muchos prejuicios…

—¿Por hablar del Ser y no de controlar a las mujeres tengo prejuicios? ¿De verdad crees que el prejuicioso soy yo?…

—Pensaba que tenías mejores respuestas para mí. Gracias por nada, la verdad.

—Espero de corazón que reflexiones sobre todo esto. Sigues enseñanzas que menosprecian lo que eres, que te convierten en una pieza como al resto, que anulan tu Expresión y te dicen cómo comportarte según lo que dicta un libro que otra persona, con tus mismos problemas, escribió.

Mides tu estabilidad emocional dependiendo de si ellas te quieren o no. De verdad, piénsalo. Tu Felicidad está más allá de las “vaginas”. Pasar todo el rasero de la Vida por el éxito, el dinero, la juventud, el poder y el sexo es ser más animal que humano. Y hay un mundo maravilloso por descubrir. Si crees que aún debes estar en ese… yo no puedo hacer nada.

-Pues muy bien, hasta otra.

-Hasta otra, Alfonso. Que vaya bien.

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3 pensamientos en “coachTÍVATE · sedúcete a ti mismo”

  1. Estoy alucinando un poco.

    Viví un caso similar con un hombre cuyas relaciones no pasaban de 2 meses, porque si había algún contratiempo o algo no le gustaba tenía la inmensa facilidad de dar portazo a la mujer con la que estuviese (incluida yo).
    Algunas personas son incapaces de evaluar correctamente a las personas y cuidar de las relaciones. Quieren rapidez, facilidad y vivir en un mundo placentero todo el rato.
    Se sienten victimas, todo lo malo les pasa a ellos. Un mundo irreal de fantasía les impide ver que las adversidades de la vida son momentos idóneos para madurar y crecer.

  2. Carlos, ayer volvi a cojer tu libro “La Ultima Prision” lei capitulos sueltos y como arte de magia aparecieron ante mi respuestas sin buscarlas, de forma aleatoria. Eres unico. A veces no estoy de acuerdo con tus ideas nuevas, bien porque no te entiendo, bien porque no encuentro una conclusion final o no se adaptarlas a mis circunstancias, pero pasa el tiempo, las vuelvo a leer y encajan en mi mente. No cambies y no te vengas abajo nunca, haces mucho bien.

  3. A mi me pasa como a Mengano, a veces no estoy de acuerdo en todo como es normal pero si en el conjunto de lo que intentas expresarnos.
    A veces no te entiendo del todo tu forma de expresión, pero me quedo con lo más importante a mi modo de entender tu expresión escrita. A veces tampoco encuentro un final concluyente y pienso que lo haces adrede, pero agradezco tus enseñanzas e intento comprenderlas. Yo pienso así y es muy difícil transmitirlo a todos los seres humanos, que aun con distintas personalidades, fuesemos todos conscientes. Ójala ocurra ese cambio de consciencia en esta nueva era y las siguientes.
    Haces mucho bien Carlos y espero que te siga mucha gente y hace falta mas gente así para reeducar a los seres humanos.
    Todo siempre desde el YO y siendo CONSCIENTES.
    Mientras ayudes a una mitad en su evolución definitiva aunque nunca se deje de aprender llegar a este punto me daré por satisfecha. Mientras me enorgullezco de por lo menos yo desde que empecé a leerte, haya dado sentido a muchas cosas que no encontraba su evolución, aunque la buscaba.
    Muchas Gracias

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