coachTÍVATE · piensan de ti, lo que piensas de ti

—Últimamente sólo me encuentro eso, gente que me dice cosas que creo que no van conmigo. Yo intento verme reflejada como tú dices, pero no lo consigo. No entiendo qué ocurre. No entiendo por qué la gente viene hasta mí y me tengo que comer yo sus marrones…

—Llegan hasta ti personas…

—Sí…

—Con mensajes y actitudes que crees que no van contigo…

—Exacto…

—¿Por ejemplo?

 —Pues, a ver, tengo un amigo que me dice que soy muy guapa, y muy guay, y que le encantaría tener algo conmigo… A ver, yo no quiero nada, pero no sé por qué estoy yo presenciando esto, teniendo que enfrentarme a esto, conectando con esta gente…

—Mira, el problema es que somos inconscientes del 96 por ciento de nuestra psique. El 4 por ciento, sólo esa pequeña parte, es la parte consciente que conocemos. Lo que vemos ahí fuera se corresponde con el 4 por ciento de la realidad. El resto, todo eso que vemos ahí fuera y que creemos vacío, donde sólo hay aire, tiene algo más que aire. Pero sólo vemos lo que estamos preparados para ver, nada más.

—Sí, te leí sobre eso, que los sentidos nos limitan…

—Muy tipo Descartes, ¿no? Los sentidos nos engañan. Vemos lo que nos han forzado a ver en nuestra educación. Los niños pequeños nacen con otras percepciones más elevadas, y por eso se quedan mirando a la Nada o hablan con amigos invisibles de vez en cuando. Perciben energías que están en este mismo plano pero nosotros, por nuestros patrones mentales Reprimidos durante nuestra educación, los “eso no existe”, “eso es malo” y toda esa creación dual de la Vida, nos hemos negado a ver. Hemos Reprimido esas energías de nuestro plano.

—¿Energías que son el 96 por ciento que no vemos?

—Eso es… Energías a las que de momento no podemos poner nombre y apellidos porque ignoramos su existencia, son materia oscura que nos rodea y que responde a la misma materia que debemos iluminar en nuestro cerebro. Lo que no vemos fuera es lo que bloqueamos dentro. toda esa energía que no vemos porque nuestro cerebro no está conectado entre sí, provoca que no veamos las causas que se suceden ahí fuera. Es la misma explicación que doy al Tarot, del que ya he hablado en muchas ocasiones: ignoramos que hay cosas que nos conectan con ciertas situaciones, pero el que alguien nos esté leyendo las cartas, hablándonos de un suceso o cantándonos una canción tiene, siempre, una conexión vital con lo que llevamos en nuestro interior…

—Así que llegan a nuestra vida cosas y no sabemos por qué llegan…

—Llegan porque somos nosotros mismos… Desconocemos cosas de nosotros mismos.

—O sea, algo de nosotros de lo que no tenemos ni idea que llevamos en la cabeza, se refleja ahí fuera…

—Sí, pero cuando hablo de reflejo, no solemos asociar al  concepto de reflejo tal y como debe entenderse. En la fábula hindú del collar de perlas de Indra se dice que una perla se refleja en todas las demás, y las demás se reflejan en ella misma. Como energías que somos, que brotamos de un Punto Cero, todos nos reflejamos en los demás y los demás se reflejan en nosotros. Míralo como si fuéramos luces y los demás espejos. ¿Qué vemos al reflejarnos en otras energías? Luz. ¡Pero es la nuestra! No hay otras luces. ¡Las luces de los demás son la nuestra, porque todos somos lo mismo! Nuestra Luz es la misma que la de todos, nos reflejamos todos del Uno que todo lo une… Por eso, cuando uno mismo cambia, el resto cambia.

Si tú cambias, la Vida cambia

Es muy importante esto: todas las luces que vemos en la Vida son una Luz: la nuestra. La que vemos reflejada en el resto de perlas, de espejos, de energías. Los demás sólo están ahí para reflejar nuestra Luz y, así, gracias a esos destellos —que a veces nos deslumbran—, podamos saber qué emitimos. Podemos alumbrar nuestro camino. Alumbramos nuestra Vida con nuestra propia Luz, porque nuestros actos están constantemente reflejados en los demás.

—¿Por eso dices que lo que dicen los demás es lo que yo pienso de mí?

—Exacto… No es que te encuentres con gente de este tipo u otro. Con un comportamiento de una forma u otra, que no tenga nada que ver contigo. ¡Todo es lo mismo, todo está respondiendo a ti! No hago más que leer por todos lados el rollo new-age de la ley de atracción, con todos esos argumentos de que “estamos conectados”, pero la gran mayoría no lo entiende. No, no se trata de que conectemos con personas aleatoria o caóticamente. Conectamos con personas que Resuenan como lo hace nuestra energía. Reflejan lo que sentimos. Somos lo que sentimos sin saber que lo sentimos.

No somos lo que creemos ser

»Es imposible, por tanto, estar junto a alguien, de chocar unos minutos o toda una vida con alguien, si no hay algo de nuestra energía que Resuene con la suya. Aunque parezca que no tienes nada que ver con esas personas, Resuenas. Seguro que hay más gente en tu vida con la que no crees Resonar

—Compañeros del trabajo… O mi madre, por ejemplo…

—Qué pasa con tu madre…

—Pues yo soy una tía viajera. Me digo a mí misma “el miedo no te va a poder”… y salgo de viaje. Y eso a mi madre le duele.

—O sea, que fuiste alentada emocionalmente por tu padre, y has construido con una energía masculina desequilibrada… Supongo que tu madre era la de los miedos y tu padre aplaudía tus decisiones de crecer y ver mundo…

—Exacto… Yo he crecido para vencer el miedo. He hecho todo lo posible por no ser como mi madre es…

—Ya, pero es que tu madre está reflejando, como otra perla del collar, tu propia energía. Tu madre está materializando lo que tú piensas de ti

—Pero yo pienso que soy una tía fuerte…

—Lo piensas, ¡pero no lo sientes!

—O sea que en realidad lo siento, Resueno con mi madre teniendo miedo y eso me hace ver el mío…

—Eso es…

—Pero a ver, yo creía que esto de las Resonancias era con gente afín…

—Y lo es. Todas las energías que Resuenan son energías afines. Pero la afinidad no siempre es bien interpretada. Por nuestros patrones mentales de dolor, por lo que consideramos, como humanos que es bueno o malo, consideramos que algo es afín o no afín, y eso condiciona nuestras decisiones y experiencias. Que tú consideres como positiva o negativa la Resonancia, es problema de tu pensamiento.

—Si me afecta, ¿estoy Resonando con eso que me afecta?

—Sí… Y sólo con aquello que no Resuenas serás indiferente. Si te duele o te gusta, si lo Amas u odias, estarás Resonando. Amor y odio son dos caras de la misma moneda.

—Así que Resueno con la gente y me hacen ver lo que necesito ver de mí.

—Haces vibrar el espectro con tu energía. Todo lo que vibra eres tú. Todo son ondas, vibraciones, creadas por ti. Si te cuestionas eso que vibra, tu Resonancia, sí, te hacen ver algo de ti. Cuando algo te provoca rechazo o atracción, algo tiene que decirte esa energía. Sea positiva o negativa, tiene un mensaje para ti. Si no te importa, no Resuena. Si te importa, eres tú, viendo tu Luz. Algo debes sacar del mensaje.

—Así que cuando, por ejemplo, ese chico me dice que soy guapa… ¿lo soy?

—¿Y si estás Resonando con ese mensaje simplemente para cuestionarte si realmente crees que eres guapa? ¿Y si es un mensaje para ratificar lo que tú eres y piensas de ti? Porque podría ser que no pensaras así de ti, alguien te lo dijera y tú lo negaras…

El otro eres tú

—O sea, que vienen mensajes para aprender… Vale, ¿y qué hago para abrir más los ojos a esas inconsciencias que tengo dentro de mí y que me impiden entender las conexiones con esos mensajes?

—Yo trabajo con la Meditación. Diferente para cada persona, por lo general, pero sin duda la herramienta que todos necesitamos explorar. Para abrir los ojos a esas conexiones inconscientes que nos conectan con personas que parecen no tener nada que ver con nosotros, pero a las que ciertas energías nos han conducido. Energías que no vemos, pero que somos.

—Energías que están con nosotros pero no somos conscientes de ellas…

—Exacto. Mi propuesta es que medites y te encuentres. Sumérgete en lo que otros jamás te dijeron que eras, en la inseguridad de esos patrones mentales, esos conceptos a los que no estás acostumbrada a ser. No intentes seguir creando, porque eso te aleja de lo que eres; sumérgete en el Vacío, construye desde la Nada. Eso es lo que hará que la propia Nada se revuelva y genere Luz. No Luz a la que te agarras de forma habitual. No Luz de tus patrones, de tus ideas, de lo que siempre has vivido. Me refiero a Luz construida desde el Vacío, desde la incomodidad de crear sin basarte en nada que ya hayas creado antes. De ser una persona nueva que crea desde su Centro.

—¿Y eso iluminará lo que soy?

—Eso conectará tu mente entre sí. Cuando nos concentramos en la realidad presente, utilizamos el lóbulo prefrontal y generamos energía que pone de acuerdo a nuestros dos hemisferios, a nuestras neuronas. Esa interconexión interna, conectará lo externo. Cuando hayas conectado esas partes de ti, ahora oscuras, entenderás porqué has conectado con personas que hablan de lo que eres, que reflejan lo que eres. Y podrás decidir qué cambiar en ti y cómo continuar.

Conocerte iluminará tu Vida, para que pienses de ti de una forma que los demás reflejen y tú armonices con su pensamiento.

Mucha Resonancia para tu camino 🙏

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