coachTÍVATE · la herramienta del dolor

—Es que me trata mal.

—¿Y esperas que te trate bien?

—Hemos sido pareja casi cuatro años, ¿por qué tiene esos comentarios tan fríos y cortantes?

—Habéis cortado la relación, no quieres seguir, ¿qué esperas que haga? ¿Qué dé saltos de alegría?

—Pero no entiendo por qué hace eso… por qué le da la vuelta a las conversaciones, por qué me dice que me aclare, que soy yo quien tengo la culpa…

—Lo primero y más importante, nadie tiene la culpa de nada. Tú eres responsable, como tu ex, de ciertas cosas. En segundo lugar, deberías mantener un Contacto Cero. Alejarte de esa persona para encontrarte tú.

Desaparece de su vida y aparecerás en la tuya

Si de verdad quieres empezar a cambiar lo que está sucediendo, debes empezar a conectar con lo que  eres, no con lo que eres gracias a esas personas. Eso que sientes estando a su lado, no eres tú. Eso que obtienes al juntarte a esa persona no eres tú, al igual que tú no eres la misma persona en una situación agradable que en una desagradable. Tú no te comportas igual con todas las personas, lo que significa que tu Yo, el concepto al que llamas personalidad cambia dependiendo de las personas que estén a tu alrededor, lo que significa que no estás actuando por ti misma sino como efecto de tu ex.

—Entonces, ¿no soy la persona que creo ser?

—Exacto… Si sufres al estar sin esa persona, no eres quien crees ser. Fíjate bien: cuando estás a solas, cuando estás en tu Centro descubres que hay dolor, que sientes malestar. Si únicamente estás bien cuando estás en no sé qué sitio, con no sé qué personas haciendo no sé qué cosas, significa que estás tapando lo que tú eres. Y, por supuesto, con la ruptura se destapa y te duele lo que ves. Huyes de ti porque no te conoces.

—¿No me conozco?

—No…

—Pero yo sé quién soy y lo que quiero.

—En realidad sabes lo que creías ser y lo que te dijeron que debías querer. Si realmente estuvieras de acuerdo con lo que eres y lo que quieres, no te importaría estar sin esa persona en tu vida porque seguirías estando de acuerdo con lo que eres y lo que quieres. Serías la misma persona con o sin pareja. Pero si estás a solas y te está doliendo algo de ti… hay un desacuerdo, una discordancia mental.

—Así que hay algo en mí que desconozco…

—Sí. Es tu lado inconsciente, el que tanto rechazas.

—Es a otra cosa a la que he dado vueltas: ¿cómo puedo rechazar algo de mí? ¿El qué?

—Es un rechazo inconsciente, así que no es posible que sepas qué es. Vivir de forma inconsciente es como vivir en un sueño, que sólo cuando te despiertas entiendes que estabas durmiendo. De la misma forma, cuando eres inconsciente de algo que hay en la Vida y que rechazas sin darte cuenta eres inconsciente de ello, no reparas en ello, no arreglas nada de ti porque, sencillamente, no lo ves ni lo percibes.

—Entonces, ¿hay partes de mí que rechazo y de las que no soy consciente?

—Eso es…

—Bien, ¿y cómo darme cuenta de qué es lo que rechazo? Mi ex me lo dice, me dice que tengo que aprender de mí, reflexionar, que tengo vacíos que cubrir…

—¿Una persona que ha estado contigo cuatro años te dice que tienes vacíos? Deja de justificar sus comentarios. Resuenas con esa persona y ella contigo. Tenéis las mismas carencias. Si te dice que quien debe arreglarse eres tú, o te trata mal de alguna forma, lo que está haciendo es proyectar su dolor contra ti.

—Pero creo que me Ama… creo que lo dice por mi bien.

—Si es por tu bien, piensa en su objetivo. ¿Para qué quiere que te arregles? ¿Para qué quiere que reflexiones?

—Supongo que para que volvamos a estar juntos…

—Es decir, que lo que quiere es cubrir sus necesidades, no las tuyas. Quiere no sentirse a solas, quiere recuperarte, no quiere que te recuperes. Si sintiera un Amor incondicional hacia ti te aconsejaría y te desearía lo mejor, sin intentar detener o alterar tu proceso de duelo. Está mirando por sus necesidades, no por las tuyas.

—Pero me trata así porque soy yo quien le escribo…

—Lo sé, y por eso te he dicho que debes mantener el Contacto Cero, primero para que dejes de intentar resarcir tu culpa y tu vacío intentando convencer a tu ex de nada.

—Pero es que quiero que queden bien las cosas.

—Te lo recuerdo nuevamente, esto es una ruptura. Siempre va a haber dolor, en mayor o menor medida y en ambas partes. No puedes esperar convencerle porque eso significa que estás intentando liberarte de la culpa que sientes, intentar que él te diga que todo va bien para no sentirte culpable.

—Lo cierto es que yo no me siento culpable por mí sino por las cosas que me dice…

Si esas cosas no estuvieran en ti, no te producirían dolor. Si sientes dolor se debe a que estás resonando con esa persona.

—Pero, no lo entiendo, ¿cómo es que resueno? ¿Qué significa? El otro día te leí sobre esto, dices que dos personas que resuenan son dos personas que se comportan de la misma forma, pero uno suele Expresarlo y la otra Reprimirlo. Una lo manifiesta y otra lo condena.

—Así es…

—Bien, pero es que yo estoy Reprimiendo nada, simplemente no quiero saber de mi ex porque me hace daño…

—Pero, recuerda lo que hemos hablado, la Represión es inconsciente. No sabes lo que está ocurriendo dentro de ti, cuáles son tus rechazos. Lo único que conoces es el resultado, lo que ocurre en tus relaciones, la gente con la que conectas, lo que cosechas. No sabes nada de ti, sólo lo que ocurre. La pregunta que debes hacerte es: ¿qué estoy obteniendo con mi forma de ser?

—¿Lo que estoy obteniendo?… Pues una relación como esta, con alguien que intenta hacerme daño y con la que no me identifico en absoluto.

—En dos cosas te equivocas. Que nadie te está haciendo daño, lo primero. Y que te identificas absolutamente con tu ex, lo segundo. Resonar significa que estás conectando con energías que vibran en la misma frecuencia. Bueno, ni siquiera conectamos, toda la Energía es una pero, en palabras que podamos entender, has estado junto a él porque mantienes sus mismos pensamientos…

—¡Pero yo no soy como mi ex! ¡Estoy dejando esta relación porque es una persona egoísta, capaz de hacerme daño! ¿Cómo voy a ser yo así? Yo no me porto así con nadie, no soy capaz de ser como él…

—Desde luego que sí eres capaz: has Reprimido en ti esa actitud porque duele. ¿Sabes por qué eres consciente de que duele y no se lo haces a los demás? Porque te lo haces a ti. Porque te dañas, te castigas, te humillas, te ninguneas… eres capaz de infligirte daño, menosprecias lo que eres y, por supuesto, resuenas con personas que materializan esa resonancia electromagnética: das con personas que se portan igual que tú te portas contigo.

—Pero yo no me hago daño… me lo hacen los demás…

—Claro que te haces daño. Los demás sólo te lo hacen por una elección tuya. Eliges a todas esas personas para hacerte daño, utilizas a esas personas para hacerte daño. Tu ex no es más que otra herramienta de dolor, una herramienta que utilizas para castigarte.

—¿Yo hago eso? ¿Utilizo a mi ex para hacerme daño? ¿Cuándo?

—Cada vez que le pones un WhatsApp…

—¿Lo hago de forma consciente?

—No, no es consciente. Pero tienes tanto miedo a tu interior, temes tanto quedarte a solas que ese daño que te infliges, como cualquier daño que una persona inflige a otra, es pura inconsciencia.

—Pero no entiendo, ¿cómo voy a utilizar a esa persona para hacerme daño?

—¿Has visto alguna vez un látigo? Es una herramienta de dolor. Sirve para infligir daño físico a las personas y a los animales. Bien, la pregunta es: ¿tomarías un látigo y te darías latigazos?

—No…

—Entonces, ¿por qué vas hasta esa persona, que sabes que despierta tus vulnerabilidades, que despierta tu dolor, que tiene comentarios hirientes, que sólo sabe despreciarte? ¿Por qué vas, una y otra vez hasta la fuente del dolor, hasta ese látigo, y te castigas con él? ¿Te das cuenta de que así demuestras que no te quieres? ¿Te das cuenta de que eso es el síntoma de que no sientes Amor propio por ti? ¿Te das cuenta de que resuenas como las personas que te quieren hacer daño? No se lo haces a otros, pero te lo haces a ti utilizando a otros, ¿qué más da? Lo que importa es lo que tú eres capaz de hacerte a ti.

—Así que soy como esa persona, porque soy capaz de hacerme daño a través de otras personas.

—Exacto…

—¿Y cómo soluciono esto?

—Yendo a tu Centro. Conectando con tu interior. Manteniendo el silencio. No recobrando lo que eras al estar junto a esas personas. Descubriéndote a ti. Así es como lo conseguirás.

—¿Y me ayudará el Contacto Cero para esto?

—No es que te ayude, es que es la única medicina posible.

El Contacto Cero, desaparecer de su vida y aparecer en la tuya, mantener la distancia, la frialdad, la falta de comunicación es esencial. No para despertarle nada a tu ex, no para vengarte de ninguna forma, no para demostrarle tu fortaleza y resarcir tu ego… sino para encontrar tu dolor. Para darte cuenta de que cuando estás mal se debe a cosas que tienes que arreglar en ti, perder a través de las lágrimas, soltar lastre.

No somos el ruido de fuera sino el silencio de dentro

El Contacto Cero te permite crear ese Punto Cero, ese silencio, esa Nada que está en todos nosotros y que nos define. La Nada que nos lleva hasta la Felicidad.

—Pero, ¿y si me contacta? ¿Y si me tantea para saber cómo estoy?

—Un tanteo será la prueba perfecta para saber hasta qué punto has creado indiferencia hacia algo que no resuena en ti. Si cedes y vuelves a sufrir cuando vuelve, significa que sigues menospreciando lo que eres y sigues teniendo una total disposición a herirte utilizando su cuerpo y su mente para hacerte daño.

—¿Y si cambia? ¿Y si ya no quiere hacerme daño?

—Si quieres volver significa que no has superado la pérdida, esto es, que sigues rechazando cosas de ti. Si rechazas cosas de ti significa que no te quieres completamente, y si no te quieres completamente, ¿con quién esperas resonar? No te engañes… nadie cambia. Menos en unos días, semanas o meses. Pero, como te digo, no se trata de que esa persona cambie, porque todo lo que te tenía que demostrar sobre su personalidad y sobre la tuya lo ha dejado claro durante la relación. Se trata de que cambies tú para empezar a estar feliz en tu Centro, sin nadie que te acompañe, demostrando que eres feliz con lo que eres y lo que quieres, no volviendo porque huyes de ti.

Cuando consigas eso, cuando estés en armonía con lo que eres y lo que quieres no necesitarás a otras personas, pasadas, presentes o futuras para sentirte bien y, entonces, habrás transcendido a la ruptura. Habrás superado la pérdida y te habrás ganado a ti.

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2 pensamientos en “coachTÍVATE · la herramienta del dolor”

  1. Todo cambia, aqui voy a discernir.
    somos seres humanos en constante crecimiento. Yo sé que desde que me he encontrado conmigo misma he cambiado, desde que he tomado ayahuasca he cambiado.
    Poco a poco, pero sé que ya no soy la persona que era. Lo he dejado con mi pareja hace un mes casi y llevo contacto cero desde hace una semana, me tienta llamar y hablar con el, pero no lo haré. De todas maneras, yo sé que ya no soy la misma persona que el dejó.

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