coachTÍVATE · el Contacto Cero emocional

—No lo puedo evitar… sufro.

—Sufres porque quieres.

—No, porque quiero no, porque se me hace imposible tener que seguir viendo a mi ex. Mira, te llevo leyendo ocho años, me parece que tu mejor invento es el Contacto Cero, y creo que tienes mucha razón con tu filosofía… pero para mi caso no vale. Es imposible tener un contacto cero cuando hay hijos de por medio. Imposible. Sin más.

—¿Por qué te resulta imposible?

—Porque aunque me he ido a vivir fuera, y el contacto se resume en alguna llamada a través de Skype, sigo viendo a las niñas, a mi ex…. Es insoportable ese momento.

—¿Y para qué ves a tu ex? No la veas…

—Pero es que no tengo más remedio, es que cuando se ponen las niñas a hablar a través del ordenador, a veces aparece mi ex por ahí detrás, rondando por la habitación. Yo no sé si lo hace para que sepa que está ahí o qué… Y veo nuestra cama. Y pienso: en esa cama estuvimos los dos, y ahora está con su amante. Y me dan ganas de morirme.

—Ya veo…

—Por eso te digo, es imposible recuperarme de esto, porque cuando más o menos empiezo a estar bien, empiezo a salir con un grupo de amigos que he hecho en esta nueva ciudad, salgo a beber unas pintas, me divierto  y tal… llega un momento en el que, por cualquier cosa, cualquier papeleo, cualquier movida tengo que llamar. Entonces veo a las niñas, la cama, a mi ex. Joder, esto es un infierno…

—Te entiendo.

—Por eso, te comento, a ver qué te parece a ti, pero he decidido hacer un Contacto Cero fuerte, de los de verdad. Cero contacto con mi ex y con mis hijas. Durante un mes. No voy a llamarlas en un mes. El abogado me ha dicho que hasta que no se tramite el papeleo del divorcio no tengo por que hablar de temas de dinero, así que no voy a volver a llamar…

—Ya… ¿Crees que así vas a solucionar algo?

—Creo que sí…

—Mira… La Vida te está respondiendo, siempre, porque actúa de acuerdo a lo que tú eres.

La Vida no está sucediendo, te está RESPONDIENDO

Eso quiere decir que lo que sientas lo estás proyectando, y si sientes rechazo hacia alguien porque temes que esa persona te rechace y te deje, después, a solas contigo mismo, entonces ese contacto, esa señal electromagnética va a ocurrir. Lo quieras o no. Te escondas o no.

—Vale, ¿y qué coño hago? ¿Cómo supero esto?

—Mira, te propongo algo mejor. Se trata del Contacto Cero emocionalEl Contacto Cero es puramente físico, sirve para desintoxicarse de la fuente del dolor. Cuando lo dejas con alguien la mejor manera de no avivar tus recuerdos es separarte completamente de esa persona. Como si esa persona con la que hubieras tenido contacto fuera una droga que te hace daño. Entonces, el Contacto Cero físico te fuerza a dejar de verla para empezar a dejar de tener anclajes, para liberar la dependencia…

—Y eso es lo que he hecho…

—Vale, pero ahora vamos a por el Contacto Cero emocional, es decir, Cero Emociones. Cuando estudié psicodrama interpreté lo mejor que me dieron mis capacidades como actor al abogado de El Veredicto, y aquel monólogo me grabó a fuego una cita maravillosa: “actúa como si tuvieras fe, y la fe te será dada”. Yo sé que ahora mismo tienes poca o ninguna fe en tus posibilidades…

—Qué fe voy a tener, si estoy hecho una mierda…

—Lo sé, y por eso vas a tener que crear la fe. Crear fe desde la Nada.

—¿Desde la Nada?

—Eres un Vacío, vienes del Vacío, estás construidos desde el Vacío. Todo lo de ahí fuera es la Expresión de tu Vacío.

Eres un bucle de energía que parte desde el Vacío y vuelve a él.

Físicamente esto te puede importar o no, pero significa que tu cuerpo no se nutre de nada de fuera, sino de lo dentro. Del Vacío. De tu propia energía, creada cuando resuelves tus Disonancias, que no son más que tus dificultades.

Por tanto, no tienes que tapar tu dolor con todo tipo de experiencias para sentirte bien; básicamente porque cuando se terminan las experiencias, vuelves a estar mal. Las dificultades se resuelven a través de la concentración, y para eso tienes que confiar en tu Vacío.

—¿Y qué hay en el Vacío para confiar en él?

—Nada. En el Vacío no hay nada. Eres tú, tu soledad…

—¿Entonces? ¿Qué voy a sacar yo de ahí?

—Tu silencio. De tu soledad sacas tu silencio. Y en tu silencio no intentas cumplir las expectativas que tienes con respecto a esta relación. Vives con lo que tienes, con tu presente, que eres tú.

El problema es que ahora tienes muchas expectativas…

—¿Pero qué expectativas voy a tener, si estamos separados?

—Sí pero para tu dependencia seguís juntos. Para tus conceptos, tus ideas, tus patrones mentales, tus recuerdos, para eso que llevas tejido en tu mente, tu ex y tus hijas siguen en tu vida. Así que si tú ahora, para evitar el dolor de verlas en la distancia, te ahorras el mal trago, cierras Skype, el ordenador y niegas a afrontar esa pérdida, ¿con qué te vas a encontrar? Con la energía que rechazas. Porque tú ahora estás rechazándote.

—¿Rechazarme? ¿Cómo que me estoy rechazando? ¡Estoy rechazando el contacto con mi ex y mis hijas, no a mí!

—No… estás rechazándote a ti, porque cuando te duele el contactar con tu anterior vida, lo que te duele es dejar de hacerlo. Es decir, cuando dejas de tener contacto con tu ex, vuelves a ti. Por eso, lo que te duele es colgar el teléfono y apagar la llamada, porque te quedas a solas con todos esos patrones mentales que se han activado, que han vibrado tal y como lo hacían antes… Te quedas a solas con esos recuerdos activados por la llamada, pero que no están en tu presente.

—Pero sí están en el ahora…

—Pero no en tu ahora. No cuando cuelgas, miras por la ventana y te ves en otra ciudad, en otras circunstancias. Si te aferras a cosas que se pueden romper o desgastar, sufrirás.

Deja que la Vida fluya

Cuando te aferras a algo que se ha perdido estás rechazando el ahora. Y de ahí surge el Yo. Te animo a que leas conCENTRO®, mi nuevo libro. Lo lanzaré pronto. Pero, de momento, quédate con esa idea: tu Yo, tu discurso, tu monólogo, el darle vueltas a la cabeza surge por eso, por rechazar el ahora, anclarte a lo que ya pasó, y quedarte navegando entre los recuerdos que tienes en la mente. Eso es lo que te hace sufrir: recordar.

—¿Y qué hago para evitarlo?

—Enfrentándote a lo que te duele, profanando eso que consideras momentos sagrados. Y cero emociones: saluda, sé cariñoso, cuida de tus hijas en la distancia y, después, llora lo que tengas que llorar. Los patrones mentales, los recuerdos, solo cambian cuando sufrimos su desactivación: cuando los lloramos y, después, creamos algo de placer para nosotros mismos.

—O sea, un duelo dual…

—Eso es, un Duelo Dual. Sufrir y renovarte. Y tendrás que enfrentarte una y otra vez a esa imagen y sobreescribir tus recuerdos.

—¿Hacerlo muchas veces?

—Todas las que sean necesarias… Fíjate: antes, ese contacto, el que tenías con tus hijas por ejemplo, era un contacto físico, tangible. Era algo que podías tocar. Con lo que te sentías alimentado. Hoy día tus patrones dejan de recibir esa energía, digamos que son ideas que no reciben energía y, por tanto, que están muriendo… Así que se duelen…

—¿Ideas que se mueren?

—Sí… Patrones que se están desconectando para crear una nueva realidad. Tu mente no es estúpida, sabe lo que hace. Confía en ella. Sólo tienes que hacer frente a la nueva realidad por mucho que te cueste asumirla.

—Y no dejar de llamar…

—Eso es, no dejar de hacerlo. El primer día te costará un buen rato de lágrimas… el segundo, el tercero, el octavo… bueno, seguirás doliéndote unas semanas, esto es así. No hay fórmulas infalibles ni inmediatas. Tampoco es una buena solución tomar antidepresivos.

—Ya lo hice y lo dejé. El efecto rebote fue peor.

—Claro… Por eso, insiste. Con el tiempo sentirás tristeza y, poco a poco, irás rompiendo con esas dependencias hasta superarlas.

—¿Y no me afectará?

—Llegará un día en el que no te afecte. Pero ahora te seguirá afectando, son tus hijas… Ahora, entre que te afecte y que te duela, hay una diferencia. Te aseguro que la segunda llamada no será igual que la octava, y la octava que la cien. Cuando tu cabeza haya sustituido patrones mentales, haya sobrescrito la información, cuando aceptes la realidad, que es que tu ex y tus hijas están en su país y tú en otro por un proceso de separación, entonces te estarás aceptando a ti.

—¿Ahora no me acepto?

Cuando rechazas el ahora no te aceptas. No aceptas lo que tú eres en conexión con el presente que vives. Así que te pones a recordar o a confabular, a mirar hacia el pasado o hacia el futuro… y ese rechazo, ese vaivén que no tiene nada que ver con lo que vives genera dolor. Si no haces más que tirar de memoria vivirás cosas que no tienen nada que ver con lo que vives. Sentirás vibraciones diferentes en tu cuerpo debido a tus recuerdos, así que es lógico que tu Ser se descabale un poco por un presente que nada tiene que ver con lo que llevas  en la cabeza. De ahí que sientas malestares, trastornos, incluso enfermedades. Porque no vibras con el presente sino con la memoria. Eso hay que cambiarlo.

—Vale… voy a empezar entonces el Contacto Cero emocional. A intentar aceptar lo que hay…

—Así es como se crea la fe en ti: sin tenerla. Obteniéndola de tu Vacío. Creándola desde la Nada.

Cree en ti, aunque no tengas fuerzas para hacerlo. Es el camino hacia la superación personal.

9 pensamientos en “coachTÍVATE · el Contacto Cero emocional”

  1. como es posible hacer entender q una amistad no cabe para poder olvidar? el no quiere tener nada afectivo conmigo pero me dice que me quiere mucho y quiere mi amistad que me necesita, siempre esta en contacto conmigo me escribe me llama a veces por bobadas, yo nunca hago el contacto es el lo malo es que yo siempre accedo a el no puedo decirle no y eso pasa íntimamente también , ya le dije del contacto cero y me dice que le parece algo inmaduro q lo va a respetar solo que se q en un par de días tratara de contactarme de nuevo, no entiendo su actitud la siento egoísta solo q cuando realmente necesito a alguien el esta ahí
    agradecería mucho me dijeras que quiere realmente el porq no lo entiendo

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