coachTÍVATE · agradece lo que sientes

—Así que así está mi vida. No sé ni qué hacer con el trabajo, con la rutina, con esta impotencia que siento…

—¿Qué esperas de tu trabajo?

—Espero sentirme bien en él. Por lo menos eso. Sé que tampoco puedo aspirar a mucho más, tal y como están las cosas.

—Ahí está el problema, y eso es un bloqueo energético muy importante.

—¿El qué, pensar que no puedo aspirar a otra cosa?

—Sí.

—¿Por eso me pasa lo que me pasa? ¿Por pensar que no puedo aspirar a otra cosa?

—Somos creadores de lo que nos ocurre, ¿qué esperas obtener si piensas que no puedes aspirar a otra cosa?

—Ya, pero ahora es imposible. No tengo dinero, no tengo posibilidades. No puedo dejar a mi familia y romper con todo. No puedo dar el cambio y se acabó.

—Y te comprendo… es difícil dejar de ser dependiente, pero nadie te pide que hagas eso. En realidad, debes crear desde lo que tienes hasta lo que deseas.

—¿Cómo? No te entiendo…

—Que debes empezar a crear la energía que buscas en aquello que tienes.

—¿Te refieres a sentirme bien con lo que tengo?

—Exacto.

—¿A agradecer lo que ahora tengo?

—Sí…
—¡Pero si eso ya lo hago! Agradezco las cosas que tengo, las cosas que están en mi vida ahora mismo.

—¿Y cómo te sientes al agradecer?

—Bien… No sé, bien, supongo.

—¿Bien, supones?

—Sí, o sea, quiero decir… que agradezco y todo eso, pero… es como si no sintiera nada al agradecer.

—¿No sientes nada?

—No…

—¿Sabes lo que es agradecer?

—Sí, dar las gracias.

—¿Y qué crees que debes sentir al hacerlo?

—Mmm… no sé. ¿Felicidad?

—Un sentimiento de paz interior, sí. Sentirte feliz si quieres verlo así. ¿Te sientes así, te sientes Feliz, en paz?

—No. No me siento así. Sinceramente te lo digo, me siento con rabia. Rabia por tener que agradecer cosas que no quiero, todos los días, aguantar a mi jefa, aguantar que la gente discuta en el trabajo. De verdad, no sé cómo puedo agradecer todo eso.

—Es que no se trata de que agradezcas sistemáticamente, como si fueras un autómata.

—Ah, ¿no?

—No.

—¿Y qué hago entonces?

—Agradecer lo que sientes, no lo que tienes.

—Pero es que siento rabia.

—Pues agradece entonces el sentir rabia, porque esa rabia es un mensaje de tu Yo, de tu Centro, de tu Ser, es un mensaje que envía tu alma a tu cuerpo físico y a tu mente para que te rebeles. Para que luches y crezcas, para que prosperes.

—Pero… ¿no está eso en contra de lo que dices de generar un sentimiento noble y positivo sobre lo que tenemos en la Vida? ¿Cómo voy a sentirme bien y conseguir cosas si dejo salir la rabia?

—Bueno… la pregunta es: ¿cómo vas a sentirte bien si no la dejas salir?

—Ya…

—Se trata de tener en cuenta lo que sientes, no de Reprimirte. Habrás visto en mis lecturas que hago hincapié en no intentar eliminar tu ego, porque eliminar eso que posees y forma parte de ti, esa frustración que sientes, tu incapacidad, sentirte atado de pies y manos… ¿sabes a qué te lleva? A Reprimir. Reprimir cosas que sientes diciendo: “¡eh! ¡Soy muy new-age, voy agradeciendo todo a la Vida, incluso esto que no me gusta!”. Y eso no es cierto. Actuar así te está haciendo mucho más daño que si no agradecieras lo que no deseas agradecer.

—¿Qué debo hacer entonces?

Tener en cuenta a tu Yin y a tu Yang. No menospreciar lo que eres y sientes, no ser intransigente con esa parte de ti que quiere Expresarse y ser libre.

—Vale, ¿y qué hago?

—¡Ser tú! Con más fuerza que nunca. ¿Cómo esperas tener un pensamiento positivo si tienes tantos negativos? Por lo general, hay muchísima gente que lee cosas sobre el pensamiento positivo, que va a las librerías y se hace con manuales para vivir el momento, busca tener una mente libre de eso que le hace daño, y… ¿sabes qué pasa? Que todas esas personas se atascan. Intentan ennoblecer sus buenos sentimientos, mandando a la basura a los malos, ¡pero eso no es posible! Es necesario ser consciente de lo que nos duele, ser consciente de lo que nos pesa…

—No ocultar lo que somos, quieres decir…

—Exactamente. Porque lo que somos es tanto la parte oscura como la luminosa.

Acepta tu oscuridad para hacer brotar tu Luz

Es la única forma de trabajar con el Ser, teniendo en cuenta todos los aspectos que nos componen. Y, de verdad, todo ese tinglado de la energía positiva y las afirmaciones… dime a alguien que le haya funcionado y estaré encantado de reflexionar sobre este asunto. Pero no, no funciona como creemos. No podemos dar una brillante capa de barniz para ocultar una inmensa bola de pensamientos negativos. No dar capas y capas de cera al coche, cuando por dentro está lleno de mierda, ¿me entiendes?

—Sí…

—Lo que debes hacer es llorar lo que sea necesario, dar salida a tus pensamientos negativos, Expresar tu rabia, liberar esa tensión emocional. Si la Reprimes, te quedas con ella y modificas tu dinámica conductual, acabarás actuando tal y como tu ego quiere que actúes: con rabia contenida, con dolor, con frustración, con desidia y hastío… te quedas, para siempre, en ese perfil. El de una persona que malvive. Que sobrevive sin muchas ganas de hacerlo. ¿Quieres eso?

—No…

– Agradece, entonces ,lo que sientes, porque son mensajes. Después, libera. Tienes muchísimas rutinas psicofísicas, ejercicios para liberar el estrés, salir a correr, apuntarte al gimnasio, pegar golpes a un saco de boxeo… lo que necesites para soltar esa rabia; después, sentirás cómo afloran verdaderamente todos esos sentimientos nobles, de agradecimiento, por las cosas buenas que vives.

—¿Liberar la emoción negativa hará que llegue lo positivo?

—Es que o positivo está aquí, eso es importante que lo tengas en cuenta. Lo que existirá, ya existe. Depende, por tanto, de qué cosas liberes de ti para despejar el camino, y encontrar esas potencialidades, esas cosas que deseas, a medida que avanzas en tu camino. Encontrar esas cosas que ya existen.

—Está bien… así que tengo que liberar la rabia, la frustración. Y, después, con más desahogo, dejo que aflore la sensibilidad por las cosas buenas que hay en la vida…

—Que son muchas, como bien sabrás.

—Sí. Sí que son muchas…

—Infinitas. Puedes tirarte agradeciendo a la Vida miles de cosas y no pararías… Pero antes tienes que limpiar. Antes tienes que poner en orden, en equilibrio, las cosas que hay en tu interior.

—Eso haré.

—Me encantará ver los resultados.

Puedes seguir los comentarios a este coachTÍVATE en Facebook

Tu comentario, aquí. Consultas, sólo en Encuentros.